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stmargaretgiddings's podcast

This is a Catholic Sunday Mass homily podcast dedicated to the greater glory of God and the salvation of souls.
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Dec 31, 2017

Domingo dentro de la octava de Navidad
La Sagrada Familia 
Leccionario: 17

Primera lectura 

Si 3, 3-7. 14-17a
El Señor honra al padre en los hijos
y respalda la autoridad de la madre sobre la prole.
El que honra a su padre queda limpio de pecado;
y acumula tesoros, el que respeta a su madre.

Quien honra a su padre,
encontrará alegría en sus hijos
y su oración será escuchada;
el que enaltece a su padre, tendrá larga vida
y el que obedece al Señor, es consuelo de su madre.

Hijo, cuida de tu padre en la vejez
y en su vida no le causes tristeza;
aunque se debilite su razón, ten paciencia con él
y no lo menosprecies por estar tú en pleno vigor.
El bien hecho al padre no quedará en el olvido
y se tomará a cuenta de tus pecados.

O bien:

Gn 15, 1-6; 21, 1-3
En aquel tiempo, el Señor se le apareció a Abram y le dijo: "No temas, Abram. Yo soy tu protector y tu recompensa será muy grande". Abram le respondió: "Señor, Señor mío, ¿qué me vas a poder dar, puesto que voy a morir sin hijos? Ya que no me has dado descendientes, un criado de mi casa será mi heredero".

Pero el Señor le dijo: "Ése no será tu heredero, sino uno que saldrá de tus entrañas". Y haciéndolo salir de la casa, le dijo: "Mira el cielo y cuenta las estrellas, si puedes". Luego añadió: "Así será tu descendencia". Abram creyó lo que el Señor le decía y, por esa fe, el Señor lo tuvo por justo.

Poco tiempo después, el Señor tuvo compasión de Sara, como lo había dicho y le cumplió lo que le había prometido. Ella concibió y le dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios había predicho. Abraham le puso por nombre Isaac al hijo que le había nacido de Sara.


Salmo Responsorial

Sal 127, 1-2. 3. 4-5
R. (cf. 1) Dichoso el que teme al Señor.
Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos:
comerá del fruto de su trabajo,
será dichoso, le irá bien. 
R. Dichoso el que teme al Señor.
Su mujer, como vid fecunda,
en medio de su casa;
sus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de su mesa. 
R. Dichoso el que teme al Señor.
Esta es la bendición del hombre que teme al Señor:
"Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida." 
R. Dichoso el que teme al Señor.

O bien:

Sal 104, 1b-2. 3-4. 5-6. 8-9
R. (7a. 8a) El Señor nunca olvida sus promesas.
Aclamen al Señor y denle gracias,
relaten sus prodigios a los pueblos.
Entonen en su honor himnos y cantos,
celebren sus portentos.
R. El Señor nunca olvida sus promesas.
Del nombre del Señor enorgullézcanse
y siéntase feliz el que lo busca.
Recurran al Señor y a su poder
y a su presencia acudan.
R. El Señor nunca olvida sus promesas.
Recuerden los prodigios que él ha hecho,
sus portentos y oráculos,
descendientes de Abraham, su servidor,
estirpe de Jacob, su predilecto.
R. El Señor nunca olvida sus promesas.
Ni aunque transcurran mil generaciones,
se olvidará el Señor de sus promesas,
de la alianza pactada con Abraham,
del juramento a Isaac, que un día le hiciera.
R. El Señor nunca olvida sus promesas.

Segunda Lectura

Col 3, 12-21
Hermanos: Puesto que Dios los ha elegido a ustedes, los ha consagrado a él y les ha dado su amor, sean compasivos, magnánimos, humildes, afables y pacientes. Sopórtense mutuamente y perdónense cuando tengan quejas contra otro, como el Señor los ha perdonado a ustedes. Y sobre todas estas virtudes, tengan amor, que es el vínculo de la perfecta unión.

Que en sus corazones reine la paz de Cristo, esa paz a la que han sido llamados, como miembros de un solo cuerpo. Finalmente, sean agradecidos.

Que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza. Enséñense y aconséjense unos a otros lo mejor que sepan. Con el corazón lleno de gratitud, alaben a Dios con salmos, himnos y cánticos espirituales; y todo lo que digan y todo lo que hagan, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dándole gracias a Dios Padre, por medio de Cristo.

Mujeres, respeten la autoridad de sus maridos, como lo quiere el Señor. Maridos, amen a sus esposas y no sean rudos con ellas. Hijos, obedezcan en todo a sus padres, porque eso es agradable al Señor. Padres, no exijan demasiado a sus hijos, para que no se depriman.

O bien:

Hb 11, 8. 11-12. 17-19
Hermanos: Por su fe, Abraham, obediente al llamado de Dios, y sin saber a dónde iba, partió hacia la tierra que habría de recibir como herencia.

Por su fe, Sara, aun siendo estéril y a pesar de su avanzada edad, pudo concebir un hijo, porque creyó que Dios habría de ser fiel a la promesa; y así, de un solo hombre, ya anciano, nació una descendencia, numerosa como las estrellas del cielo e incontable como las arenas del mar.

Por su fe, Abraham, cuando Dios le puso una prueba, se dispuso a sacrificar a Isaac, su hijo único, garantía de la promesa, porque Dios le había dicho: De Isaac nacerá la descendencia que ha de llevar tu nombre. Abraham pensaba, en efecto, que Dios tiene poder hasta para resucitar a los muertos; por eso le fue devuelto Isaac, que se convirtió así en un símbolo profético.


Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, aleluya.
Que en sus corazones reine la paz de Cristo;
que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqeuza.
R. Aleluya.

O bien:

R. Aleluya, aleluya.
En distintas ocasiones y de muchas maneras
habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas.
Ahora, en estos tiempos, nos ha hablado por medio de su Hijo.
R. Aleluya.


Evangelio

Lc 2, 22-40 
Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones.

Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios, diciendo:

"Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo,
según lo que me habías prometido,
porque mis ojos han visto a tu Salvador,
al que has preparado para bien de todos los pueblos;
luz que alumbra a las naciones
y gloria de tu pueblo, Israel".

El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeón los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: "Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma".

Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana. De joven, había vivido siete años casada y tenía ya ochenta y cuatro años de edad. No se apartaba del templo ni de día ni de noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Ana se acercó en aquel momento, dando gracias a Dios y hablando del niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel.

Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba con él.

O bien:

Lc 2, 22. 39-40
Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor. Cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba con él.
Dec 31, 2017

The Holy Family of Jesus, Mary and Joseph
Lectionary: 17

Reading 1SIR 3:2-6, 12-14

God sets a father in honor over his children;
a mother's authority he confirms over her sons.
Whoever honors his father atones for sins,
and preserves himself from them.
When he prays, he is heard;
he stores up riches who reveres his mother.
Whoever honors his father is gladdened by children,
and, when he prays, is heard.
Whoever reveres his father will live a long life;
he who obeys his father brings comfort to his mother.

My son, take care of your father when he is old;
grieve him not as long as he lives.
Even if his mind fail, be considerate of him;
revile him not all the days of his life;
kindness to a father will not be forgotten,
firmly planted against the debt of your sins
—a house raised in justice to you.

OrGN 15:1-6; 21:1-3

The word of the LORD came to Abram in a vision, saying:
"Fear not, Abram!
I am your shield;
I will make your reward very great."
But Abram said,
"O Lord GOD, what good will your gifts be,
if I keep on being childless
and have as my heir the steward of my house, Eliezer?"
Abram continued,
"See, you have given me no offspring,
and so one of my servants will be my heir."
Then the word of the LORD came to him:
"No, that one shall not be your heir;
your own issue shall be your heir."
The Lord took Abram outside and said,
"Look up at the sky and count the stars, if you can.
Just so," he added, "shall your descendants be."
Abram put his faith in the LORD,
who credited it to him as an act of righteousness.

The LORD took note of Sarah as he had said he would;
he did for her as he had promised.
Sarah became pregnant and bore Abraham a son in his old age,
at the set time that God had stated.
Abraham gave the name Isaac to this son of his
whom Sarah bore him.

Responsorial PsalmPS 128:1-2, 3, 4-5

R. (cf. 1) Blessed are those who fear the Lord and walk in his ways.
Blessed is everyone who fears the LORD,
who walks in his ways!
For you shall eat the fruit of your handiwork;
blessed shall you be, and favored.
R. Blessed are those who fear the Lord and walk in his ways.
Your wife shall be like a fruitful vine
in the recesses of your home;
your children like olive plants
around your table.
R. Blessed are those who fear the Lord and walk in his ways.
Behold, thus is the man blessed
who fears the LORD.
The LORD bless you from Zion:
may you see the prosperity of Jerusalem
all the days of your life.
R. Blessed are those who fear the Lord and walk in his ways.

OrPS 105:1-2, 3-4, 5-6, 8-9

R. (7a , 8a) The Lord remembers his covenant for ever.
Give thanks to the LORD, invoke his name;
make known among the nations his deeds.
Sing to him, sing his praise,
proclaim all his wondrous deeds.
R. The Lord remembers his covenant for ever.
Glory in his holy name;
rejoice, O hearts that seek the LORD!
Look to the LORD in his strength;
constantly seek his face.
R. The Lord remembers his covenant for ever.
You descendants of Abraham, his servants,
sons of Jacob, his chosen ones!
He, the LORD, is our God;
throughout the earth his judgments prevail.
R. The Lord remembers his covenant for ever.
He remembers forever his covenant
which he made binding for a thousand generations
which he entered into with Abraham
and by his oath to Isaac.
R. The Lord remembers his covenant for ever.

Reading 2COL 3:12-21

Brothers and sisters:
Put on, as God's chosen ones, holy and beloved,
heartfelt compassion, kindness, humility, gentleness, and patience,
bearing with one another and forgiving one another, 
if one has a grievance against another; 
as the Lord has forgiven you, so must you also do.
And over all these put on love, 
that is, the bond of perfection.
And let the peace of Christ control your hearts, 
the peace into which you were also called in one body.
And be thankful.
Let the word of Christ dwell in you richly, 
as in all wisdom you teach and admonish one another, 
singing psalms, hymns, and spiritual songs 
with gratitude in your hearts to God.
And whatever you do, in word or in deed, 
do everything in the name of the Lord Jesus, 
giving thanks to God the Father through him. 

Wives, be subordinate to your husbands, 
as is proper in the Lord.
Husbands, love your wives, 
and avoid any bitterness toward them.
Children, obey your parents in everything, 
for this is pleasing to the Lord.
Fathers, do not provoke your children, 
so they may not become discouraged.

OrCOL 3:12-17

Brothers and sisters:
Put on, as God's chosen ones, holy and beloved,
heartfelt compassion, kindness, humility, gentleness, and patience,
bearing with one another and forgiving one another, 
if one has a grievance against another; 
as the Lord has forgiven you, so must you also do.
And over all these put on love, 
that is, the bond of perfection.
And let the peace of Christ control your hearts, 
the peace into which you were also called in one body.
And be thankful.
Let the word of Christ dwell in you richly, 
as in all wisdom you teach and admonish one another, 
singing psalms, hymns, and spiritual songs 
with gratitude in your hearts to God.
And whatever you do, in word or in deed, 
do everything in the name of the Lord Jesus, 
giving thanks to God the Father through him.

OrHEB 11:8, 11-12, 17-19

Brothers and sisters:
By faith Abraham obeyed when he was called to go out to a place
that he was to receive as an inheritance;
he went out, not knowing where he was to go.
By faith he received power to generate,
even though he was past the normal age
—and Sarah herself was sterile—
for he thought that the one who had made the promise was trustworthy.
So it was that there came forth from one man,
himself as good as dead,
descendants as numerous as the stars in the sky
and as countless as the sands on the seashore.

By faith Abraham, when put to the test, offered up Isaac, 
and he who had received the promises was ready to offer
his only son,
of whom it was said,
"Through Isaac descendants shall bear your name."
He reasoned that God was able to raise even from the dead,
and he received Isaac back as a symbol.

AlleluiaCOL 3:15A, 16A

R. Alleluia, alleluia.
Let the peace of Christ control your hearts;
let the word of Christ dwell in you richly.
R. Alleluia, alleluia.

OrHEB 1:1-2

R. Alleluia, alleluia.
In the past God spoke to our ancestors through the prophets;
in these last days, he has spoken to us through the Son.
R. Alleluia, alleluia.

GospelLK 2:22-40

When the days were completed for their purification 
according to the law of Moses, 
They took him up to Jerusalem
to present him to the Lord,
just as it is written in the law of the Lord, 
Every male that opens the womb shall be consecrated to the Lord, 
and to offer the sacrifice of
a pair of turtledoves or two young pigeons, 
in accordance with the dictate in the law of the Lord.

Now there was a man in Jerusalem whose name was Simeon.
This man was righteous and devout,
awaiting the consolation of Israel, 
and the Holy Spirit was upon him.
It had been revealed to him by the Holy Spirit 
that he should not see death 
before he had seen the Christ of the Lord.
He came in the Spirit into the temple; 
and when the parents brought in the child Jesus 
to perform the custom of the law in regard to him, 
He took him into his arms and blessed God, saying:
"Now, Master, you may let your servant go
in peace, according to your word,
for my eyes have seen your salvation,
which you prepared in sight of all the peoples,
a light for revelation to the Gentiles,
and glory for your people Israel."
The child's father and mother were amazed at what was said about him; 
and Simeon blessed them and said to Mary his mother, 
"Behold, this child is destined 
for the fall and rise of many in Israel,
and to be a sign that will be contradicted 
—and you yourself a sword will pierce— 
so that the thoughts of many hearts may be revealed."
There was also a prophetess, Anna, 
the daughter of Phanuel, of the tribe of Asher.
She was advanced in years, 
having lived seven years with her husband after her marriage, 
and then as a widow until she was eighty-four.
She never left the temple, 
but worshiped night and day with fasting and prayer.
And coming forward at that very time, 
she gave thanks to God and spoke about the child 
to all who were awaiting the redemption of Jerusalem. 

When they had fulfilled all the prescriptions
of the law of the Lord,
they returned to Galilee,
to their own town of Nazareth.
The child grew and became strong, filled with wisdom; 
and the favor of God was upon him.

OrLK 2:22, 39-40

When the days were completed for their purification 
according to the law of Moses, 
they took him up to Jerusalem
to present him to the Lord. 

When they had fulfilled all the prescriptions
of the law of the Lord, 
they returned to Galilee,
to their own town of Nazareth.
The child grew and became strong, filled with wisdom; 
and the favor of God was upon him.
Dec 24, 2017

Cuarto Domingo de Adviento

Primera lectura 

2 Sam 7, 1-5. 8b-12. 14a. 16
Tan pronto como el rey David se instaló en su palacio y el Señor le concedió descansar de todos los enemigos que lo rodeaban, el rey dijo al profeta Natán: "¿Te has dado cuenta de que yo vivo en una mansión de cedro, mientras el arca de Dios sigue alojada en una tienda de campaña?" Natán le respondió: "Anda y haz todo lo que te dicte el corazón, porque el Señor está contigo".

Aquella misma noche habló el Señor a Natán y le dijo: "Ve y dile a mi siervo David que el Señor le manda decir esto: '¿Piensas que vas a ser tú el que me construya una casa, para que yo habite en ella? Yo te saqué de los apriscos y de andar tras las ovejas, para que fueras el jefe de mi pueblo, Israel. Yo estaré contigo en todo lo que emprendas, acabaré con tus enemigos y te haré tan famoso como los hombres más famosos de la tierra.

Le asignaré un lugar a mi pueblo, Israel; lo plantaré allí para que habite en su propia tierra. Vivirá tranquilo y sus enemigos ya no lo oprimirán más, como lo han venido haciendo desde los tiempos en que establecí jueces para gobernar a mi pueblo, Israel. Y a ti, David, te haré descansar de todos tus enemigos.

Además, yo, el Señor, te hago saber que te daré una dinastía; y cuando tus días se hayan cumplido y descanses para siempre con tus padres, engrandeceré a tu hijo, sangre de tu sangre, y consolidaré su reino. Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo. Tu casa y tu reino permanecerán para siempre ante mí, y tu trono será estable eternamente' ".


Salmo Responsorial

Sal 88, 2-3. 4-5. 27 y 29
R. (cf. 2a) Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor
y daré a conocer que su fidelidad es eterna,
pues el Señor ha dicho: "Mi amor es para siempre
y mi lealtad, más firme que los cielos.
R. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
Un juramento hice a David, mi servidor,
una alianza pacté con mi elegido:
'Consolidaré tu dinastía para siempre
y afianzaré tu trono eternamente'.
R. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
Él me podrá decir: 'Tú eres mi padre,
el Dios que me protege y que me salva'.
Yo jamás le retiraré mi amor,
ni violaré el juramento que le hice".
R. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.

Segunda Lectura

Rom 16, 25-27
Hermanos: A aquel que puede darles fuerzas para cumplir el Evangelio que yo he proclamado, predicando a Cristo, conforme a la revelación del misterio, mantenido en secreto durante siglos, y que ahora, en cumplimiento del designio eterno de Dios, ha quedado manifestado por las Sagradas Escrituras, para atraer a todas las naciones a la obediencia de la fe, al Dios único, infinitamente sabio, démosle gloria, por Jesucristo, para siempre. Amén.


Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, aleluya.
Yo soy la esclava del Señor;
que se cumpla en mí lo que me has dicho.
R. Aleluya.


Evangelio

Lc 1, 26-38
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La virgen se llamaba María.

Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo". Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se preguntaba qué querría decir semejante saludo.

El ángel le dijo: "No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin".

María le dijo entonces al ángel: "¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios". María contestó: "Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho". Y el ángel se retiró de su presencia.

Dec 24, 2017

Fourth Sunday of Advent
Lectionary: 11

Reading 12 SM 7:1-5, 8B-12, 14A, 16

When King David was settled in his palace,
and the LORD had given him rest from his enemies on every side,
he said to Nathan the prophet,
"Here I am living in a house of cedar,
while the ark of God dwells in a tent!"
Nathan answered the king,
"Go, do whatever you have in mind,
for the LORD is with you."
But that night the LORD spoke to Nathan and said:
"Go, tell my servant David, 'Thus says the LORD:
Should you build me a house to dwell in?'

"It was I who took you from the pasture
and from the care of the flock 
to be commander of my people Israel.
I have been with you wherever you went,
and I have destroyed all your enemies before you.
And I will make you famous like the great ones of the earth.
I will fix a place for my people Israel;
I will plant them so that they may dwell in their place
without further disturbance.
Neither shall the wicked continue to afflict them as they did of old,
since the time I first appointed judges over my people Israel.
I will give you rest from all your enemies.
The LORD also reveals to you
that he will establish a house for you.
And when your time comes and you rest with your ancestors,
I will raise up your heir after you, sprung from your loins,
and I will make his kingdom firm.
I will be a father to him,
and he shall be a son to me.
Your house and your kingdom shall endure forever before me;
your throne shall stand firm forever."

Responsorial PsalmPS 89:2-3, 4-5, 27, 29

R. (2a) For ever I will sing the goodness of the Lord.
The promises of the LORD I will sing forever;
through all generations my mouth shall proclaim your faithfulness.
For you have said, "My kindness is established forever";
in heaven you have confirmed your faithfulness.
R. For ever I will sing the goodness of the Lord.
"I have made a covenant with my chosen one,
I have sworn to David my servant:
Forever will I confirm your posterity
and establish your throne for all generations."
R. For ever I will sing the goodness of the Lord.
"He shall say of me, 'You are my father,
my God, the Rock, my savior.'
Forever I will maintain my kindness toward him,
and my covenant with him stands firm."
R. For ever I will sing the goodness of the Lord.

Reading 2ROM 16:25-27

Brothers and sisters:
To him who can strengthen you,
according to my gospel and the proclamation of Jesus Christ,
according to the revelation of the mystery kept secret for long ages
but now manifested through the prophetic writings and,
according to the command of the eternal God,
made known to all nations to bring about the obedience of faith,
to the only wise God, through Jesus Christ
be glory forever and ever. Amen.

AlleluiaLK 1:38

R. Alleluia, alleluia.
Behold, I am the handmaid of the Lord.
May it be done to me according to your word.
R. Alleluia, alleluia.

GospelLK 1:26-38

The angel Gabriel was sent from God
to a town of Galilee called Nazareth,
to a virgin betrothed to a man named Joseph,
of the house of David,
and the virgin's name was Mary.
And coming to her, he said,
"Hail, full of grace! The Lord is with you."
But she was greatly troubled at what was said
and pondered what sort of greeting this might be.
Then the angel said to her,
"Do not be afraid, Mary,
for you have found favor with God.

"Behold, you will conceive in your womb and bear a son,
and you shall name him Jesus.
He will be great and will be called Son of the Most High,
and the Lord God will give him the throne of David his father,
and he will rule over the house of Jacob forever,
and of his kingdom there will be no end."
But Mary said to the angel,
"How can this be,
since I have no relations with a man?"
And the angel said to her in reply,
"The Holy Spirit will come upon you,
and the power of the Most High will overshadow you.
Therefore the child to be born
will be called holy, the Son of God.
And behold, Elizabeth, your relative,
has also conceived a son in her old age,
and this is the sixth month for her who was called barren;
for nothing will be impossible for God."
Mary said, "Behold, I am the handmaid of the Lord.
May it be done to me according to your word."
Then the angel departed from her.
Dec 17, 2017

Third Sunday of Advent
Lectionary: 8

Reading 1IS 61:1-2A, 10-11

The spirit of the Lord GOD is upon me,
because the LORD has anointed me;
he has sent me to bring glad tidings to the poor,
to heal the brokenhearted,
to proclaim liberty to the captives
and release to the prisoners,
to announce a year of favor from the LORD
and a day of vindication by our God.

I rejoice heartily in the LORD,
in my God is the joy of my soul;
for he has clothed me with a robe of salvation
and wrapped me in a mantle of justice,
like a bridegroom adorned with a diadem,
like a bride bedecked with her jewels.
As the earth brings forth its plants,
and a garden makes its growth spring up,
so will the Lord GOD make justice and praise
spring up before all the nations.

Responsorial PsalmLK 1:46-48, 49-50, 53-54

R. (Is 61:10b) My soul rejoices in my God.
My soul proclaims the greatness of the Lord;
my spirit rejoices in God my Savior,
for he has looked upon his lowly servant.
From this day all generations will call me blessed:
R. My soul rejoices in my God.
the Almighty has done great things for me,
and holy is his Name.
He has mercy on those who fear him
in every generation.
R. My soul rejoices in my God.
He has filled the hungry with good things,
and the rich he has sent away empty.
He has come to the help of his servant Israel
for he has remembered his promise of mercy.
R. My soul rejoices in my God.

Reading 21 THES 5:16-24

Brothers and sisters:
Rejoice always. Pray without ceasing.
In all circumstances give thanks,
for this is the will of God for you in Christ Jesus.
Do not quench the Spirit.
Do not despise prophetic utterances.
Test everything; retain what is good.
Refrain from every kind of evil.

May the God of peace make you perfectly holy
and may you entirely, spirit, soul, and body,
be preserved blameless for the coming of our Lord Jesus Christ.
The one who calls you is faithful,
and he will also accomplish it.

AlleluiaIS 61:1 (CITED IN LK 4:18)

R. Alleluia, alleluia.
The Spirit of the Lord is upon me,
because he has anointed me
to bring glad tidings to the poor.
R. Alleluia, alleluia.

GospelJN 1:6-8, 19-28

A man named John was sent from God.
He came for testimony, to testify to the light,
so that all might believe through him.
He was not the light,
but came to testify to the light.

And this is the testimony of John.
When the Jews from Jerusalem sent priests
and Levites to him
to ask him, "Who are you?"
He admitted and did not deny it,
but admitted, "I am not the Christ."
So they asked him,
"What are you then? Are you Elijah?"
And he said, "I am not."
"Are you the Prophet?"
He answered, "No."
So they said to him,
"Who are you, so we can give an answer to those who sent us?
What do you have to say for yourself?"
He said:
"I am the voice of one crying out in the desert,
'make straight the way of the Lord,'"

as Isaiah the prophet said."
Some Pharisees were also sent. 
They asked him,
"Why then do you baptize
if you are not the Christ or Elijah or the Prophet?"
John answered them,
"I baptize with water;
but there is one among you whom you do not recognize,
the one who is coming after me,
whose sandal strap I am not worthy to untie."
This happened in Bethany across the Jordan,
where John was baptizing.
Dec 10, 2017

Segundo Domingo de Adviento

Primera lectura 

Is 40, 1-5. 9-11
"Consuelen, consuelen a mi pueblo,
dice nuestro Dios.
Hablen al corazón de Jerusalén
y díganle a gritos que ya terminó el tiempo de su servidumbre
y que ya ha satisfecho por sus iniquidades,
porque ya ha recibido de manos del Señor
castigo doble por todos sus pecados".

Una voz clama:
"Preparen el camino del Señor en el desierto,
construyan en el páramo
una calzada para nuestro Dios.
Que todo valle se eleve,
que todo monte y colina se rebajen;
que lo torcido se enderece y lo escabroso se allane.
Entonces se revelará la gloria del Señor
y todos los hombres la verán".
Así ha hablado la boca del Señor.

Sube a lo alto del monte,
mensajero de buenas nuevas para Sión;
alza con fuerza la voz,
tú que anuncias noticias alegres a Jerusalén.
Alza la voz y no temas;
anuncia a los ciudadanos de Judá:
"Aquí está su Dios.
Aquí llega el Señor, lleno de poder,
el que con su brazo lo domina todo.
El premio de su victoria lo acompaña
y sus trofeos lo anteceden.
Como pastor apacentará su rebaño;
llevará en sus brazos a los corderitos recién nacidos
y atenderá solícito a sus madres''.


Salmo Responsorial

Sal 84, 9ab-10. 11-12. 13-14
R. (8) Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos al Salvador.
Escucharé las palabras del Señor,
palabras de paz para su pueblo santo.
Está ya cerca nuestra salvación
y la gloria del Señor habitará en la tierra.
R. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos al Salvador.
La misericordia y la fidelidad se encontraron,
la justicia y la paz se besaron,
la fidelidad brotó en la tierra,
y la justicia vino del cielo. 
R. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos al Salvador.
Cuando el Señor nos muestre su bondad,
nuestra tierra producirá su fruto.
La justicia le abrirá camino al Señor
e irá siguiendo sus pisadas. 
R. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos al Salvador.

Segunda Lectura

2 Pd 3, 8-14
Queridos hermanos: No olviden que para el Señor, un día es como mil años y mil años, como un día. No es que el Señor se tarde, como algunos suponen, en cumplir su promesa, sino que les tiene a ustedes mucha paciencia, pues no quiere que nadie perezca, sino que todos se arrepientan.

El día del Señor llegará como los ladrones. Entonces los cielos desaparecerán con gran estrépito, los elementos serán destruidos por el fuego y perecerá la tierra con todo lo que hay en ella.

Puesto que todo va a ser destruido, piensen con cuánta santidad y entrega deben vivir ustedes esperando y apresurando el advenimiento del día del Señor, cuando desaparecerán los cielos, consumidos por el fuego, y se derretirán los elementos.

Pero nosotros confiamos en la promesa del Señor y esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en que habite la justicia. Por lo tanto, queridos hermanos, apoyados en esta esperanza, pongan todo su empeño en que el Señor los halle en paz con él, sin mancha ni reproche.


Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, aleluya.
Preparen el camino del Señor, hagan rectos sus senderos,
y todos los hombres verán al Salvador.
R. Aleluya.


Evangelio

Mc 1, 1-8
Éste es el principio del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. En el libro del profeta Isaías está escrito:

He aquí que yo envío a mi mensajero delante de ti,
a preparar tu camino.
Voz del que clama en el desierto:
"Preparen el camino del Señor,
enderecen sus senderos".


En cumplimiento de esto, apareció en el desierto Juan el Bautista predicando un bautismo de arrepentimiento, para el perdón de los pecados. A él acudían de toda la comarca de Judea y muchos habitantes de Jerusalén; reconocían sus pecados y él los bautizaba en el Jordán.

Juan usaba un vestido de pelo de camello, ceñido con un cinturón de cuero y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Proclamaba: "Ya viene detrás de mí uno que es más poderoso que yo, uno ante quien no merezco ni siquiera inclinarme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo".
Dec 10, 2017

Second Sunday of Advent

Reading 1IS 40:1-5, 9-11

Comfort, give comfort to my people,
says your God.
Speak tenderly to Jerusalem, and proclaim to her
that her service is at an end,
her guilt is expiated;
indeed, she has received from the hand of the LORD
double for all her sins.

A voice cries out:
In the desert prepare the way of the LORD!
Make straight in the wasteland a highway for our God!
Every valley shall be filled in,
every mountain and hill shall be made low;
the rugged land shall be made a plain,
the rough country, a broad valley.
Then the glory of the LORD shall be revealed,
and all people shall see it together;
for the mouth of the LORD has spoken.

Go up on to a high mountain,
Zion, herald of glad tidings;
cry out at the top of your voice,
Jerusalem, herald of good news!
Fear not to cry out
and say to the cities of Judah:
Here is your God!
Here comes with power
the Lord GOD,
who rules by his strong arm;
here is his reward with him,
his recompense before him.
Like a shepherd he feeds his flock;
in his arms he gathers the lambs,
carrying them in his bosom,
and leading the ewes with care.

Responsorial PsalmPS 85:9-10-11-12, 13-14

R. (8) Lord, let us see your kindness, and grant us your salvation.
I will hear what God proclaims;
the LORD—for he proclaims peace to his people.
Near indeed is his salvation to those who fear him,
glory dwelling in our land.
R. Lord, let us see your kindness, and grant us your salvation.
Kindness and truth shall meet;
justice and peace shall kiss.
Truth shall spring out of the earth,
and justice shall look down from heaven.
R. Lord, let us see your kindness, and grant us your salvation.
The LORD himself will give his benefits;
our land shall yield its increase.
Justice shall walk before him,
and prepare the way of his steps.
R. Lord, let us see your kindness, and grant us your salvation.

Reading 22 PT 3:8-14

Do not ignore this one fact, beloved,
that with the Lord one day is like a thousand years
and a thousand years like one day.
The Lord does not delay his promise, as some regard "delay,"
but he is patient with you,
not wishing that any should perish
but that all should come to repentance.
But the day of the Lord will come like a thief,
and then the heavens will pass away with a mighty roar
and the elements will be dissolved by fire,
and the earth and everything done on it will be found out.

Since everything is to be dissolved in this way,
what sort of persons ought you to be,
conducting yourselves in holiness and devotion,
waiting for and hastening the coming of the day of God,
because of which the heavens will be dissolved in flames
and the elements melted by fire.
But according to his promise
we await new heavens and a new earth
in which righteousness dwells.
Therefore, beloved, since you await these things,
be eager to be found without spot or blemish before him, at peace.

AlleluiaLK 3:4, 6

R. Alleluia, alleluia.
Prepare the way of the Lord, make straight his paths:
All flesh shall see the salvation of God.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMK 1:1-8

The beginning of the gospel of Jesus Christ the Son of God.

As it is written in Isaiah the prophet:
Behold, I am sending my messenger ahead of you;
he will prepare your way.
A voice of one crying out in the desert:
"Prepare the way of the Lord,
make straight his paths."

John the Baptist appeared in the desert
proclaiming a baptism of repentance for the forgiveness of sins.
People of the whole Judean countryside
and all the inhabitants of Jerusalem
were going out to him
and were being baptized by him in the Jordan River
as they acknowledged their sins.
John was clothed in camel's hair,
with a leather belt around his waist.
He fed on locusts and wild honey.
And this is what he proclaimed:
"One mightier than I is coming after me.
I am not worthy to stoop and loosen the thongs of his sandals.
I have baptized you with water;
he will baptize you with the Holy Spirit."
Dec 3, 2017

Primer Domingo de Adviento

Primera lectura 

Is 63, 16b-17. 19b; 64, 2b-7
Tú, Señor, eres nuestro padre y nuestro redentor;
ése es tu nombre desde siempre.
¿Por qué, Señor, nos has permitido alejarnos de tus
mandamientos
y dejas endurecer nuestro corazón
hasta el punto de no temerte?
Vuélvete, por amor a tus siervos,
a las tribus que son tu heredad.
Ojalá rasgaras los cielos y bajaras,
estremeciendo las montañas con tu presencia.

Descendiste y los montes se estremecieron con tu presencia.
Jamás se oyó decir, ni nadie vio jamás
que otro Dios, fuera de ti,
hiciera tales cosas en favor de los que esperan en él.
Tú sales al encuentro
del que practica alegremente la justicia
y no pierde de vista tus mandamientos.

Estabas airado porque nosotros pecábamos
y te éramos siempre rebeldes.
Todos éramos impuros
y nuestra justicia era como trapo asqueroso;
todos estábamos marchitos, como las hojas,
y nuestras culpas nos arrebataban, como el viento.

Nadie invocaba tu nombre
nadie se levantaba para refugiarse en ti,
porque nos ocultabas tu rostro
y nos dejabas a merced de nuestras culpas.
Sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre;
nosotros somos el barro y tú el alfarero;
todos somos hechura de tus manos.


Salmo Responsorial

Sal 79, 2ac y 3b. 15-16. 18-19
R. (4) Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.
Escúchanos, pastor de Israel, 
tú, que estás rodeado de querubines,
despierta tu poder y ven a salvarnos. 
R. Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.
Señor, Dios de los ejércitos, vuelve tus ojos:
mira tu viña y visítala,
protege la cepa plantada por tu mano,
el renuevo que tú mismo cultivaste.
R. Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.
Que tu diestra defienda al que elegiste,
al hombre que has fortalecido.
Ya no nos alejaremos de ti;
consérvanos la vida y alabaremos tu poder. 
R. Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.

Segunda Lectura

1 Co 1, 3-9
Continuamente agradezco a mi Dios los dones divinos que les ha concedido a ustedes por medio de Cristo Jesús, ya que por él los ha enriquecido con abundancia en todo lo que se refiere a la palabra y al conocimiento; porque el testimonio que damos de Cristo ha sido confirmado en ustedes a tal grado, que no carecen de ningún don, ustedes, los que esperan la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. Él los hará permanecer irreprochables hasta el fin, hasta el día de su advenimiento. Dios es quien los ha llamado a la unión con su Hijo Jesucristo, y Dios es fiel.


Aclamación antes del Evangelio

Sal 84, 8
R. Aleluya, aleluya.
Muéstranos, Señor, tu misericordia
y danos tu salvación.
R. Aleluya, aleluya.


Evangelio

Mc 13, 33-37
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Velen y estén preparados, porque no saben cuándo llegará el momento. Así como un hombre que se va de viaje, deja su casa y encomienda a cada quien lo que debe hacer y encarga al portero que esté velando, así también velen ustedes, pues no saben a qué hora va a regresar el dueño de la casa: si al anochecer, a la medianoche, al canto del gallo o a la madrugada. No vaya a suceder que llegue de repente y los halle durmiendo. Lo que les digo a ustedes, lo digo para todos: permanezcan alerta".
Dec 3, 2017

First Sunday of Advent

Reading 1       IS 63:16B-17, 19B; 64:2-7

You, LORD, are our father,
our redeemer you are named forever.
Why do you let us wander, O LORD, from your ways,
and harden our hearts so that we fear you not?
Return for the sake of your servants,
the tribes of your heritage.
Oh, that you would rend the heavens and come down,
with the mountains quaking before you,
while you wrought awesome deeds we could not hope for,
such as they had not heard of from of old.
No ear has ever heard, no eye ever seen, any God but you
doing such deeds for those who wait for him.
Would that you might meet us doing right,
that we were mindful of you in our ways!
Behold, you are angry, and we are sinful;
all of us have become like unclean people,
all our good deeds are like polluted rags;
we have all withered like leaves,
and our guilt carries us away like the wind.
There is none who calls upon your name,
who rouses himself to cling to you;
for you have hidden your face from us
and have delivered us up to our guilt.
Yet, O LORD, you are our father;
we are the clay and you the potter:
we are all the work of your hands.

Responsorial PsalmPS 80:2-3, 15-16, 18-19

R. (4) Lord, make us turn to you; let us see your face and we shall be saved.
O shepherd of Israel, hearken,
from your throne upon the cherubim, shine forth.
Rouse your power,
and come to save us.
R. Lord, make us turn to you; let us see your face and we shall be saved.
Once again, O LORD of hosts,
look down from heaven, and see;
take care of this vine,
and protect what your right hand has planted
the son of man whom you yourself made strong.
R. Lord, make us turn to you; let us see your face and we shall be saved.
May your help be with the man of your right hand,
with the son of man whom you yourself made strong.
Then we will no more withdraw from you;
give us new life, and we will call upon your name.
R. Lord, make us turn to you; let us see your face and we shall be saved.

Reading 21 COR 1:3-9

Brothers and sisters:
Grace to you and peace from God our Father
and the Lord Jesus Christ.

I give thanks to my God always on your account
for the grace of God bestowed on you in Christ Jesus,
that in him you were enriched in every way,
with all discourse and all knowledge,
as the testimony to Christ was confirmed among you,
so that you are not lacking in any spiritual gift
as you wait for the revelation of our Lord Jesus Christ.
He will keep you firm to the end,
irreproachable on the day of our Lord Jesus Christ.
God is faithful,
and by him you were called to fellowship with his Son,
Jesus Christ our Lord.

AlleluiaPS 85:8

R. Alleluia, alleluia.
Show us Lord, your love;
and grant us your salvation.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMK 13:33-37

Jesus said to his disciples:
"Be watchful! Be alert!
You do not know when the time will come.
It is like a man traveling abroad.
He leaves home and places his servants in charge,
each with his own work,
and orders the gatekeeper to be on the watch.
Watch, therefore;
you do not know when the Lord of the house is coming,
whether in the evening, or at midnight,
or at cockcrow, or in the morning.
May he not come suddenly and find you sleeping.
What I say to you, I say to all: 'Watch!'"
Nov 27, 2017

Último domingo del Tiempo ordinario
Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo

Primera lectura 

Ez 34, 11-12. 15-17
Esto dice el Señor Dios: "Yo mismo iré a buscar a mis ovejas y velaré por ellas. Así como un pastor vela por su rebaño cuando las ovejas se encuentran dispersas, así velaré yo por mis ovejas e iré por ellas a todos los lugares por donde se dispersaron un día de niebla y oscuridad.

Yo mismo apacentaré a mis ovejas, yo mismo las haré reposar, dice el Señor Dios. Buscaré a la oveja perdida y haré volver a la descarriada; curaré a la herida, robusteceré a la débil, y a la que está gorda y fuerte, la cuidaré. Yo las apacentaré con justicia.

En cuanto a ti, rebaño mío, he aquí que yo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos".


Salmo Responsorial

Salmo 22, 1-2a. 2b-3. 5-6
R. (1) El Señor es mi pastor, nada me faltará.
El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace reposar. 
y hacia fuentes tranquilas me conduce
para reparar mis fuerzas. 
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Tu mismo me preparas la mesa,
a despecho de mis adversarios; 
me unges la cabeza con perfume,
y llenas mi copa hasta los bordes. 
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Tu bondad y tu misericordia me acompañaran
todos los días de mi vida;
y viviré en la casa del Señor
por años sin término. 
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará.

Segunda lectura

1 Co 15, 20-26. 28
Hermanos: Cristo resucitó, y resucitó como la primicia de todos los muertos. Porque si por un hombre vino la muerte, también por un hombre vendrá la resurrección de los muertos.

En efecto, así como en Adán todos mueren, así en Cristo todos volverán a la vida; pero cada uno en su orden: primero Cristo, como primicia; después, a la hora de su advenimiento, los que son de Cristo.

Enseguida será la consumación, cuando, después de haber aniquilado todos los poderes del mal, Cristo entregue el Reino a su Padre. Porque él tiene que reinar hasta que el Padre ponga bajo sus pies a todos sus enemigos. El último de los enemigos en ser aniquilado, será la muerte. Al final, cuando todo se le haya sometido, Cristo mismo se someterá al Padre, y así Dios será todo en todas las cosas.


Aclamación antes del Evangelio

Mc 11, 9. 10
R. Aleluya, aleluya.
¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
¡Bendito el reino que llega, el reino de nuestro padre David!
R. Aleluya.


Evangelio

Mt 25, 31-46
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante él todas las naciones, y él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda.

Entonces dirá el rey a los de su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme'. Los justos le contestarán entonces: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?' Y el rey les dirá: 'Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron'.

Entonces dirá también a los de su izquierda: 'Apártense de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron'.

Entonces ellos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?' Y él les replicará: 'Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo'. Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna".
Nov 27, 2017

The Solemnity of Our Lord Jesus Christ, King of the Universe

Reading 1EZ 34:11-12, 15-17

Thus says the Lord GOD:
I myself will look after and tend my sheep. 
As a shepherd tends his flock
when he finds himself among his scattered sheep,
so will I tend my sheep.
I will rescue them from every place where they were scattered
when it was cloudy and dark. 
I myself will pasture my sheep;
I myself will give them rest, says the Lord GOD. 
The lost I will seek out,
the strayed I will bring back,
the injured I will bind up,
the sick I will heal,
but the sleek and the strong I will destroy,
shepherding them rightly.

As for you, my sheep, says the Lord GOD,
I will judge between one sheep and another,
between rams and goats.

Responsorial PsalmPS 23:1-2, 2-3, 5-6

R. (1) The Lord is my shepherd; there is nothing I shall want.
The LORD is my shepherd; I shall not want.
In verdant pastures he gives me repose.
R. The Lord is my shepherd; there is nothing I shall want.
Beside restful waters he leads me;
he refreshes my soul.
He guides me in right paths
for his name's sake.
R. The Lord is my shepherd; there is nothing I shall want.
You spread the table before me
in the sight of my foes;
you anoint my head with oil;
my cup overflows.
R. The Lord is my shepherd; there is nothing I shall want.
Only goodness and kindness follow me
all the days of my life;
and I shall dwell in the house of the LORD
for years to come.
R. The Lord is my shepherd; there is nothing I shall want.

Reading 21 COR 15:20-26, 28

Brothers and sisters:
Christ has been raised from the dead,
the firstfruits of those who have fallen asleep. 
For since death came through man,
the resurrection of the dead came also through man.
For just as in Adam all die,
so too in Christ shall all be brought to life,
but each one in proper order:
Christ the firstfruits;
then, at his coming, those who belong to Christ;
then comes the end,
when he hands over the kingdom to his God and Father,
when he has destroyed every sovereignty
and every authority and power. 
For he must reign until he has put all his enemies under his feet. 
The last enemy to be destroyed is death.
When everything is subjected to him,
then the Son himself will also be subjected
to the one who subjected everything to him,
so that God may be all in all.

AlleluiaMK 11:9, 10

R. Alleluia, alleluia.
Blessed is he who comes in the name of the Lord!
Blessed is the kingdom of our father David that is to come!
R. Alleluia, alleluia.

GospelMT 25:31-46

Jesus said to his disciples:
"When the Son of Man comes in his glory,
and all the angels with him,
he will sit upon his glorious throne,
and all the nations will be assembled before him. 
And he will separate them one from another,
as a shepherd separates the sheep from the goats. 
He will place the sheep on his right and the goats on his left. 
Then the king will say to those on his right,
'Come, you who are blessed by my Father. 
Inherit the kingdom prepared for you from the foundation of the world. 
For I was hungry and you gave me food,
I was thirsty and you gave me drink,
a stranger and you welcomed me,
naked and you clothed me,
ill and you cared for me,
in prison and you visited me.'
Then the righteous will answer him and say,
'Lord, when did we see you hungry and feed you,
or thirsty and give you drink? 
When did we see you a stranger and welcome you,
or naked and clothe you? 
When did we see you ill or in prison, and visit you?'
And the king will say to them in reply,
'Amen, I say to you, whatever you did
for one of the least brothers of mine, you did for me.'
Then he will say to those on his left,
'Depart from me, you accursed,
into the eternal fire prepared for the devil and his angels.
For I was hungry and you gave me no food,
I was thirsty and you gave me no drink,
a stranger and you gave me no welcome,
naked and you gave me no clothing,
ill and in prison, and you did not care for me.'
Then they will answer and say,
'Lord, when did we see you hungry or thirsty
or a stranger or naked or ill or in prison,
and not minister to your needs?'
He will answer them, 'Amen, I say to you,
what you did not do for one of these least ones,
you did not do for me.'
And these will go off to eternal punishment,
but the righteous to eternal life."
Nov 22, 2017

Thirty-second Sunday in Ordinary Time

Reading 1WIS 6:12-16

Resplendent and unfading is wisdom,
and she is readily perceived by those who love her,
and found by those who seek her.
She hastens to make herself known in anticipation of their desire;
Whoever watches for her at dawn shall not be disappointed,
for he shall find her sitting by his gate.
For taking thought of wisdom is the perfection of prudence,
and whoever for her sake keeps vigil
shall quickly be free from care;
because she makes her own rounds, seeking those worthy of her,
and graciously appears to them in the ways,
and meets them with all solicitude.

Responsorial PsalmPS 63:2, 3-4, 5-6, 7-8

R. (2b) My soul is thirsting for you, O Lord my God.
O God, you are my God whom I seek;
for you my flesh pines and my soul thirsts
like the earth, parched, lifeless and without water.
R. My soul is thirsting for you, O Lord my God.
Thus have I gazed toward you in the sanctuary
to see your power and your glory,
For your kindness is a greater good than life;
my lips shall glorify you.
R. My soul is thirsting for you, O Lord my God.
Thus will I bless you while I live;
lifting up my hands, I will call upon your name.
As with the riches of a banquet shall my soul be satisfied,
and with exultant lips my mouth shall praise you.
R. My soul is thirsting for you, O Lord my God.
I will remember you upon my couch,
and through the night-watches I will meditate on you:
You are my help,
and in the shadow of your wings I shout for joy.
R. My soul is thirsting for you, O Lord my God.

Reading 21 THES 4:13-18

We do not want you to be unaware, brothers and sisters,
about those who have fallen asleep,
so that you may not grieve like the rest, who have no hope. 
For if we believe that Jesus died and rose,
so too will God, through Jesus,
bring with him those who have fallen asleep. 
Indeed, we tell you this, on the word of the Lord,
that we who are alive,
who are left until the coming of the Lord,
will surely not precede those who have fallen asleep.
For the Lord himself, with a word of command,
with the voice of an archangel and with the trumpet of God,
will come down from heaven,
and the dead in Christ will rise first. 
Then we who are alive, who are left,
will be caught up together with them in the clouds
to meet the Lord in the air. 
Thus we shall always be with the Lord. 
Therefore, console one another with these words.

Or1 THES 4:13-14

We do not want you to be unaware, brothers and sisters,
about those who have fallen asleep,
so that you may not grieve like the rest, who have no hope. 
For if we believe that Jesus died and rose,
so too will God, through Jesus,
bring with him those who have fallen asleep.

AlleluiaMT 24:42A, 44

R. Alleluia, alleluia.
Stay awake and be ready!
For you do not know on what day your Lord will come.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMT 25:1-13

Jesus told his disciples this parable:
"The kingdom of heaven will be like ten virgins
who took their lamps and went out to meet the bridegroom. 
Five of them were foolish and five were wise. 
The foolish ones, when taking their lamps,
brought no oil with them,
but the wise brought flasks of oil with their lamps. 
Since the bridegroom was long delayed,
they all became drowsy and fell asleep.
At midnight, there was a cry,
'Behold, the bridegroom! Come out to meet him!'
Then all those virgins got up and trimmed their lamps. 
The foolish ones said to the wise,
'Give us some of your oil,
for our lamps are going out.'
But the wise ones replied,
'No, for there may not be enough for us and you.
Go instead to the merchants and buy some for yourselves.'
While they went off to buy it,
the bridegroom came
and those who were ready went into the wedding feast with him. 
Then the door was locked.
Afterwards the other virgins came and said,
'Lord, Lord, open the door for us!'
But he said in reply,
'Amen, I say to you, I do not know you.'
Therefore, stay awake,
for you know neither the day nor the hour."
Nov 22, 2017

Thirty-first Sunday in Ordinary Time

Reading 1MAL 1:14B-2:2B, 8-10

A great King am I, says the LORD of hosts,
and my name will be feared among the nations.
And now, O priests, this commandment is for you:
If you do not listen,
if you do not lay it to heart,
to give glory to my name, says the LORD of hosts,
I will send a curse upon you
and of your blessing I will make a curse.
You have turned aside from the way,
and have caused many to falter by your instruction;
you have made void the covenant of Levi,
says the LORD of hosts.
I, therefore, have made you contemptible
and base before all the people,
since you do not keep my ways,
but show partiality in your decisions.
Have we not all the one father?
Has not the one God created us?
Why then do we break faith with one another,
violating the covenant of our fathers?

Responsorial PsalmPS 131:1, 2, 3

R. In you, Lord, I have found my peace.
O LORD, my heart is not proud,
nor are my eyes haughty;
I busy not myself with great things,
nor with things too sublime for me.
R. In you, Lord, I have found my peace.
Nay rather, I have stilled and quieted
my soul like a weaned child.
Like a weaned child on its mother's lap,
so is my soul within me.
R. In you, Lord, I have found my peace.
O Israel, hope in the LORD,
both now and forever.
R. In you, Lord, I have found my peace.

Reading 21 THES 2:7B-9, 13

Brothers and sisters:
We were gentle among you, as a nursing mother cares for her children. 
With such affection for you, we were determined to share with you
not only the gospel of God, but our very selves as well,
so dearly beloved had you become to us. 
You recall, brothers and sisters, our toil and drudgery. 
Working night and day in order not to burden any of you,
we proclaimed to you the gospel of God.

And for this reason we too give thanks to God unceasingly,
that, in receiving the word of God from hearing us,
you received not a human word but, as it truly is, the word of God,
which is now at work in you who believe.

AlleluiaMT 23:9B, 10B

R. Alleluia, alleluia.
You have but one Father in heaven
and one master, the Christ.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMT 23:1-12

Jesus spoke to the crowds and to his disciples, saying,
"The scribes and the Pharisees
have taken their seat on the chair of Moses. 
Therefore, do and observe all things whatsoever they tell you,
but do not follow their example. 
For they preach but they do not practice. 
They tie up heavy burdens hard to carry
and lay them on people's shoulders, 
but they will not lift a finger to move them. 
All their works are performed to be seen. 
They widen their phylacteries and lengthen their tassels. 
They love places of honor at banquets, seats of honor in synagogues,
greetings in marketplaces, and the salutation 'Rabbi.'
As for you, do not be called 'Rabbi.'
You have but one teacher, and you are all brothers. 
Call no one on earth your father;
you have but one Father in heaven.
Do not be called 'Master';
you have but one master, the Christ. 
The greatest among you must be your servant.
Whoever exalts himself will be humbled;
but whoever humbles himself will be exalted."
Nov 22, 2017

Thirtieth Sunday in Ordinary Time

Reading 1EX 22:20-26

Thus says the LORD:
"You shall not molest or oppress an alien,
for you were once aliens yourselves in the land of Egypt. 
You shall not wrong any widow or orphan. 
If ever you wrong them and they cry out to me,
I will surely hear their cry. 
My wrath will flare up, and I will kill you with the sword;
then your own wives will be widows, and your children orphans.

"If you lend money to one of your poor neighbors among my people,
you shall not act like an extortioner toward him
by demanding interest from him. 
If you take your neighbor's cloak as a pledge,
you shall return it to him before sunset;
for this cloak of his is the only covering he has for his body. 
What else has he to sleep in?
If he cries out to me, I will hear him; for I am compassionate."

Responsorial PsalmPS 18:2-3, 3-4, 47, 51

R. (2) I love you, Lord, my strength.
I love you, O LORD, my strength,
O LORD, my rock, my fortress, my deliverer.
R. I love you, Lord, my strength.
My God, my rock of refuge,
my shield, the horn of my salvation, my stronghold!
Praised be the LORD, I exclaim,
and I am safe from my enemies.
R. I love you, Lord, my strength.
The LORD lives and blessed be my rock!
Extolled be God my savior.
You who gave great victories to your king
and showed kindness to your anointed.
R. I love you, Lord, my strength.

Reading 21 THES 1:5C-10

Brothers and sisters:
You know what sort of people we were among you for your sake. 
And you became imitators of us and of the Lord,
receiving the word in great affliction, with joy from the Holy Spirit,
so that you became a model for all the believers
in Macedonia and in Achaia.
For from you the word of the Lord has sounded forth
not only in Macedonia and in Achaia,
but in every place your faith in God has gone forth,
so that we have no need to say anything. 
For they themselves openly declare about us
what sort of reception we had among you,
and how you turned to God from idols
to serve the living and true God
and to await his Son from heaven,
whom he raised from the dead,
Jesus, who delivers us from the coming wrath.

AlleluiaJN 14:23

R. Alleluia, alleluia.
Whoever loves me will keep my word, says the Lord,
and my Father will love him and we will come to him.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMT 22:34-40

When the Pharisees heard that Jesus had silenced the Sadducees,
they gathered together, and one of them,
a scholar of the law tested him by asking,
"Teacher, which commandment in the law is the greatest?" 
He said to him,
"You shall love the Lord, your God,
with all your heart,
with all your soul,
and with all your mind.
This is the greatest and the first commandment.
The second is like it:
You shall love your neighbor as yourself. 
The whole law and the prophets depend on these two commandments."
Nov 19, 2017

XXXIII Domingo ordinario
Leccionario: 157

Primera lectura 

Prov 31, 10-13. 19-20. 30-31
Dichoso el hombre que encuentra una mujer hacendosa:
Muy superior a las perlas es su valor.

Su marido confía en ella
y, con su ayuda, él se enriquecerá;
todos los días de su vida
le procurará bienes y no males.

Adquiere lana y lino
y los trabaja con sus hábiles manos.

Sabe manejar la rueca y con sus dedos mueve el huso;
abre sus manos al pobre y las tiende al desvalido.

Son engañosos los encantos y vana la hermosura;
merece alabanza la mujer que teme al Señor.

Es digna de gozar del fruto de sus trabajos
y de ser alabada por todos.


Salmo Responsorial

Salmo 127, 1-2. 3. 4-5
R. (cf. 1a) Dichoso el que teme al Señor.
Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos:
comerá del fruto de su trabajo,
será dichoso, le irá bien. 
R. Dichoso el que teme al Señor.
Su mujer como vida fecunda,
en medio de su casa;
sus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de su mesa. 
R. Dichoso el que teme al Señor.
Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor:
"Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida". 
R. Dichoso el que teme al Señor.

Segunda lectura

1 Tes 5, 1-6
Hermanos: Por lo que se refiere al tiempo y a las circunstancias de la venida del Señor, no necesitan que les escribamos nada, puesto que ustedes saben perfectamente que el día del Señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando la gente esté diciendo: "¡Qué paz y qué seguridad tenemos!", de repente vendrá sobre ellos la catástrofe, como de repente le vienen a la mujer encinta los dolores del parto, y no podrán escapar.

Pero a ustedes, hermanos, ese día no los tomará por sorpresa, como un ladrón, porque ustedes no viven en tinieblas, sino que son hijos de la luz y del día, no de la noche y las tinieblas.

Por lo tanto, no vivamos dormidos, como los malos; antes bien, mantengámonos despiertos y vivamos sobriamente.


Aclamación antes del Evangelio

Jn 15, 4. 5
R. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor;
el que permanece en mí da fruto abundante.
R. Aleluya.


Evangelio

Mt 25, 14-30
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos se parece también a un hombre que iba a salir de viaje a tierras lejanas; llamó a sus servidores de confianza y les encargó sus bienes. A uno le dio cinco talentos; a otro, dos; y a un tercero, uno, según la capacidad de cada uno, y luego se fue.

El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió un talento hizo un hoyo en la tierra y allí escondió el dinero de su señor.

Después de mucho tiempo regresó aquel hombre y llamó a cuentas a sus servidores.

Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: 'Señor, cinco talentos me dejaste; aquí tienes otros cinco, que con ellos he ganado'. Su señor le dijo: 'Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor'.

Se acercó luego el que había recibido dos talentos y le dijo: 'Señor, dos talentos me dejaste; aquí tienes otros dos, que con ellos he ganado'. Su señor le dijo: 'Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor'.

Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y le dijo: 'Señor, yo sabía que eres un hombre duro, que quieres cosechar lo que no has plantado y recoger lo que no has sembrado. Por eso tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo'.

El señor le respondió: 'Siervo malo y perezoso. Sabías que cosecho lo que no he plantado y recojo lo que no he sembrado. ¿Por qué, entonces, no pusiste mi dinero en el banco, para que a mi regreso lo recibiera yo con intereses? Quítenle el talento y dénselo al que tiene diez. Pues al que tiene se le dará y le sobrará; pero al que tiene poco, se le quitará aun eso poco que tiene.

Y a este hombre inútil, échenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación' ".


Oct 15, 2017

XXVIII Domingo ordinario
Leccionario: 142

Primera lectura 

Is 25, 6-10
En aquel día, el Señor del universo
preparará sobre este monte
un festín con platillos suculentos
para todos los pueblos;
un banquete con vinos exquisitos
y manjares sustanciosos.
Él arrancará en este monte
el velo que cubre el rostro de todos los pueblos,
el paño que oscurece a todas las naciones.
Destruirá la muerte para siempre;
el Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros
y borrará de toda la tierra la afrenta de su pueblo.
Así lo ha dicho el Señor.

En aquel día se dirá:
"Aquí está nuestro Dios,
de quien esperábamos que nos salvara.
Alegrémonos y gocemos con la salvación que nos trae,
porque la mano del Señor reposará en este monte".


Salmo Responsorial

Salmo 22, 1-3a. 3b-4. 5. 6
R. (6cd) Habitaré en la casa del Señor toda la vida.
El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace reposar 
y hacia fuentes tranquilas me conduce
para reparar mis fuerzas. 
R. Habitaré en la casa del Señor toda la vida.
Por ser u Dios fiel a sus promesas
me guía por el sendero recto;
así, aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad. 
R. Habitaré en la casa del Señor toda la vida.
Tú mismo me preparas la mesa,
a despecho de mis adversarios;
me unges la cabeza con perfume
y llenas mi copa hasta los bordes. 
R. Habitaré en la casa del Señor toda la vida.

Segunda lectura

Fil 4, 12-14. 19-20
Hermanos: Yo sé lo que es vivir en pobreza y también lo que es tener de sobra. Estoy acostumbrado a todo: lo mismo a comer bien que a pasar hambre; lo mismo a la abundancia que a la escasez. Todo lo puedo unido a aquel que me da fuerza. Sin embargo, han hecho bien ustedes en socorrerme, cuando me vi en dificultades.

Mi Dios, por su parte, con su infinita riqueza, remediará con esplendidez todas las necesidades de ustedes, por medio de Cristo Jesús. Gloria a Dios, nuestro Padre, por los siglos de los siglos. Amén.


Aclamación antes del Evangelio

Cfr Ef 1, 17. 18
R. Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo
ilumine nuestras mentes
para que podamos comprender cuál es la esperanza
que nos da su llamamiento.
R. Aleluya.


Evangelio

Mt 22, 1-14
En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: "El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir.

Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: 'Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda'. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron.

Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.

Luego les dijo a sus criados: 'La boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren'. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados.

Cuando el rey entró a saludar a los convidados vio entre ellos a un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó: 'Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?' Aquel hombre se quedó callado. Entonces el rey dijo a los criados: 'Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos".

O bien:

Mt 22, 1-10
En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: "El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir.

Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: 'Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda'. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron.

Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.

Luego les dijo a sus criados: 'La boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren'. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados.
Oct 15, 2017

Twenty-eighth Sunday in Ordinary Time
Lectionary: 142

Reading 1IS 25:6-10A

On this mountain the LORD of hosts
will provide for all peoples
a feast of rich food and choice wines,
juicy, rich food and pure, choice wines.
On this mountain he will destroy
the veil that veils all peoples,
the web that is woven over all nations;
he will destroy death forever.
The Lord GOD will wipe away
the tears from every face;
the reproach of his people he will remove
from the whole earth; for the LORD has spoken.
On that day it will be said:
"Behold our God, to whom we looked to save us!
This is the LORD for whom we looked;
let us rejoice and be glad that he has saved us!"
For the hand of the LORD will rest on this mountain.

Responsorial PsalmPS 23:1-3A, 3B-4, 5, 6

R. (6cd) I shall live in the house of the Lord all the days of my life.
The LORD is my shepherd; I shall not want.
In verdant pastures he gives me repose;
beside restful waters he leads me;
he refreshes my soul.
R. I shall live in the house of the Lord all the days of my life.
He guides me in right paths
for his name's sake.
Even though I walk in the dark valley
I fear no evil; for you are at my side
with your rod and your staff
that give me courage.
R. I shall live in the house of the Lord all the days of my life.
You spread the table before me
in the sight of my foes;
you anoint my head with oil;
my cup overflows.
R. I shall live in the house of the Lord all the days of my life.
Only goodness and kindness follow me
all the days of my life;
and I shall dwell in the house of the LORD
for years to come.
R. I shall live in the house of the Lord all the days of my life.

Reading 2PHIL 4:12-14, 19-20

Brothers and sisters:
I know how to live in humble circumstances;
I know also how to live with abundance.
In every circumstance and in all things
I have learned the secret of being well fed and of going hungry,
of living in abundance and of being in need. 
I can do all things in him who strengthens me. 
Still, it was kind of you to share in my distress.

My God will fully supply whatever you need,
in accord with his glorious riches in Christ Jesus.
To our God and Father, glory forever and ever. Amen.

AlleluiaCF. EPH 1:17-18

R. Alleluia, alleluia.
May the Father of our Lord Jesus Christ
enlighten the eyes of our hearts,
so that we may know what is the hope
that belongs to our call.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMT 22:1-14

Jesus again in reply spoke to the chief priests and elders of the people 
in parables, saying, 
"The kingdom of heaven may be likened to a king
who gave a wedding feast for his son. 
He dispatched his servants
to summon the invited guests to the feast,
but they refused to come.
A second time he sent other servants, saying,
'Tell those invited: "Behold, I have prepared my banquet,
my calves and fattened cattle are killed,
and everything is ready; come to the feast."'
Some ignored the invitation and went away,
one to his farm, another to his business. 
The rest laid hold of his servants,
mistreated them, and killed them. 
The king was enraged and sent his troops,
destroyed those murderers, and burned their city. 
Then he said to his servants, 'The feast is ready,
but those who were invited were not worthy to come. 
Go out, therefore, into the main roads
and invite to the feast whomever you find.'
The servants went out into the streets
and gathered all they found, bad and good alike,
and the hall was filled with guests. 
But when the king came in to meet the guests,
he saw a man there not dressed in a wedding garment. 
The king said to him, 'My friend, how is it
that you came in here without a wedding garment?'
But he was reduced to silence.
Then the king said to his attendants, 'Bind his hands and feet,
and cast him into the darkness outside,
where there will be wailing and grinding of teeth.'
Many are invited, but few are chosen."

Or MT 22:1-10

Jesus again in reply spoke to the chief priests and elders of the people
in parables, saying,
"The kingdom of heaven may be likened to a king
who gave a wedding feast for his son.
He dispatched his servants
to summon the invited guests to the feast,
but they refused to come.
A second time he sent other servants, saying,
'Tell those invited: "Behold, I have prepared my banquet,
my calves and fattened cattle are killed,
and everything is ready; come to the feast."'
Some ignored the invitation and went away,
one to his farm, another to his business. 
The rest laid hold of his servants,
mistreated them, and killed them. 
The king was enraged and sent his troops,
destroyed those murderers, and burned their city. 
Then he said to his servants, 'The feast is ready,
but those who were invited were not worthy to come. 
Go out, therefore, into the main roads
and invite to the feast whomever you find.'
The servants went out into the streets
and gathered all they found, bad and good alike,
and the hall was filled with guests."
Oct 15, 2017

XXVII Domingo ordinario
Leccionario: 139

Primera lectura 

Is 5, 1-7
Voy a cantar, en nombre de mi amado,
una canción a su viña.
Mi amado tenía una viña
en una ladera fértil.
Removió la tierra, quitó las piedras
y plantó en ella vides selectas;
edificó en medio una torre
y excavó un lagar.
Él esperaba que su viña diera buenas uvas,
pero la viña dio uvas agrias.

Ahora bien, habitantes de Jerusalén
y gente de Judá, yo les ruego,
sean jueces entre mi viña y yo.
¿Qué más pude hacer por mi viña,
que yo no lo hiciera?
¿Por qué cuando yo esperaba que diera uvas buenas,
las dio agrias?

Ahora voy a darles a conocer lo que haré con mi viña;
le quitaré su cerca y será destrozada.
Derribaré su tapia y será pisoteada.
La convertiré en un erial,
nadie la podará ni le quitará los cardos,
crecerán en ella los abrojos y las espinas,
mandaré a las nubes que no lluevan sobre ella.

Pues bien, la viña del Señor de los ejércitos
es la casa de Israel,
y los hombres de Judá son su plantación preferida.
El Señor esperaba de ellos que obraran rectamente
y ellos, en cambio, cometieron iniquidades;
él esperaba justicia
y sólo se oyen reclamaciones.


Salmo Responsorial

Salmo 79, 9 y 12. 13-14. 15-16. 19-20
R. (Is 5, 7a) La viña del Señor es la casa de Israel.
Señor, tú trajiste de Egipto una vid,
arrojaste de aquí a los paganos y la plantaste;
ella extendió sus sarmientos hasta el mar,
y sus brotes llegaban hasta el río. 
R. La viña del Señor es la casa de Israel. 
Señor ¿por qué has derribado su cerca
de modo que puedan saquear tu viña los que pasan, 
pisotearle los animales salvajes, 
y las bestias del campo destrozarla? 
R. La viña del Señor es la casa de Israel.
Señor, Dios de los ejércitos, vuelve tus ojos,
mira tu viña y visítala; 
protege la cepa plantada por tu mano, 
el renuevo que tú mismo cultivaste. 
R. La viña del Señor es la casa de Israel.
Ya no nos alejaremos de ti:
consérvanos la vida y alabaremos tu poder.
Restablécenos, Señor, Dios de los ejércitos,
míranos con bondada y estaremos a salvo. 
R. La viña del Señor es la casa de Israel.

Segunda lectura

Fil 4, 6-9
Hermanos: No se inquieten por nada; más bien presenten en toda ocasión sus peticiones a Dios en la oración y la súplica, llenos de gratitud. Y que la paz de Dios, que sobrepasa toda inteligencia, custodie sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.

Por lo demás, hermanos, aprecien todo lo que es verdadero y noble, cuanto hay de justo y puro, todo lo que es amable y honroso, todo lo que sea virtud y merezca elogio. Pongan por obra cuanto han aprendido y recibido de mí, todo lo que yo he dicho y me han visto hacer; y el Dios de la paz estará con ustedes.


Aclamación antes del Evangelio

Cfr Jn 15, 16
R. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor,
para que vayan y den fruto, y su fruto permanezca.
R. Aleluya.


Evangelio

Mt 21, 33-43
En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo esta parábola: "Había una vez un propietario que plantó un viñedo, lo rodeó con una cerca, cavó un lagar en él, construyó una torre para el vigilante y luego lo alquiló a unos viñadores y se fue de viaje.

Llegado el tiempo de la vendimia, envió a sus criados para pedir su parte de los frutos a los viñadores; pero éstos se apoderaron de los criados, golpearon a uno, mataron a otro y a otro más lo apedrearon. Envió de nuevo a otros criados, en mayor número que los primeros, y los trataron del mismo modo.

Por último, les mandó a su propio hijo, pensando: 'A mi hijo lo respetarán'. Pero cuando los viñadores lo vieron, se dijeron unos a otros: 'Éste es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos con su herencia'. Le echaron mano, lo sacaron del viñedo y lo mataron.

Ahora, díganme: cuando vuelva el dueño del viñedo, ¿qué hará con esos viñadores?'' Ellos le respondieron: "Dará muerte terrible a esos desalmados y arrendará el viñedo a otros viñadores, que le entreguen los frutos a su tiempo".

Entonces Jesús les dijo: "¿No han leído nunca en la Escritura: La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra del Señor y es un prodigio admirable?

Por esta razón les digo que les será quitado a ustedes el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos''.
Oct 15, 2017

Twenty-seventh Sunday in Ordinary Time
Lectionary: 139

Reading 1IS 5:1-7

Let me now sing of my friend,
my friend's song concerning his vineyard.
My friend had a vineyard
on a fertile hillside;
he spaded it, cleared it of stones,
and planted the choicest vines;
within it he built a watchtower,
and hewed out a wine press.
Then he looked for the crop of grapes,
but what it yielded was wild grapes.

Now, inhabitants of Jerusalem and people of Judah,
judge between me and my vineyard:
What more was there to do for my vineyard
that I had not done?
Why, when I looked for the crop of grapes,
did it bring forth wild grapes?
Now, I will let you know
what I mean to do with my vineyard:
take away its hedge, give it to grazing,
break through its wall, let it be trampled!
Yes, I will make it a ruin:
it shall not be pruned or hoed,
but overgrown with thorns and briers;
I will command the clouds
not to send rain upon it.
The vineyard of the LORD of hosts is the house of Israel,
and the people of Judah are his cherished plant;
he looked for judgment, but see, bloodshed!
for justice, but hark, the outcry!

Responsorial PsalmPS 80:9, 12, 13-14, 15-16, 19-20

R. (Is 5:7a) The vineyard of the Lord is the house of Israel.
A vine from Egypt you transplanted;
you drove away the nations and planted it.
It put forth its foliage to the Sea,
its shoots as far as the River.
R. The vineyard of the Lord is the house of Israel.
Why have you broken down its walls,
so that every passer-by plucks its fruit,
The boar from the forest lays it waste,
and the beasts of the field feed upon it?
R. The vineyard of the Lord is the house of Israel.
Once again, O LORD of hosts,
look down from heaven, and see;
take care of this vine,
and protect what your right hand has planted
the son of man whom you yourself made strong.
R. The vineyard of the Lord is the house of Israel.
Then we will no more withdraw from you;
give us new life, and we will call upon your name.
O LORD, God of hosts, restore us;
if your face shine upon us, then we shall be saved.
R. The vineyard of the Lord is the house of Israel.

Reading 2PHIL 4:6-9

Brothers and sisters:
Have no anxiety at all, but in everything,
by prayer and petition, with thanksgiving,
make your requests known to God.
Then the peace of God that surpasses all understanding
will guard your hearts and minds in Christ Jesus.

Finally, brothers and sisters,
whatever is true, whatever is honorable,
whatever is just, whatever is pure,
whatever is lovely, whatever is gracious,
if there is any excellence
and if there is anything worthy of praise,
think about these things.
Keep on doing what you have learned and received
and heard and seen in me.
Then the God of peace will be with you.

AlleluiaCF. JN 15:16

R. Alleluia, alleluia.
I have chosen you from the world, says the Lord,
to go and bear fruit that will remain.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMT 21:33-43

Jesus said to the chief priests and the elders of the people:
"Hear another parable.
There was a landowner who planted a vineyard,
put a hedge around it, dug a wine press in it, and built a tower. 
Then he leased it to tenants and went on a journey.
When vintage time drew near,
he sent his servants to the tenants to obtain his produce. 
But the tenants seized the servants and one they beat,
another they killed, and a third they stoned. 
Again he sent other servants, more numerous than the first ones,
but they treated them in the same way. 
Finally, he sent his son to them, thinking,
'They will respect my son.'
But when the tenants saw the son, they said to one another,
'This is the heir.
Come, let us kill him and acquire his inheritance.'
They seized him, threw him out of the vineyard, and killed him. 
What will the owner of the vineyard do to those tenants when he comes?"
They answered him,
"He will put those wretched men to a wretched death
and lease his vineyard to other tenants
who will give him the produce at the proper times." 
Jesus said to them, "Did you never read in the Scriptures:
The stone that the builders rejected
has become the cornerstone;
by the Lord has this been done,
and it is wonderful in our eyes?

Therefore, I say to you,
the kingdom of God will be taken away from you
and given to a people that will produce its fruit."
Oct 1, 2017

XXVI Domingo ordinario

Primera lectura 

Ez 18, 25-28
Esto dice el Señor: "Si ustedes dicen: 'No es justo el proceder del Señor', escucha, casa de Israel: ¿Conque es injusto mi proceder? ¿No es más bien el proceder de ustedes el injusto?

Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere; muere por la maldad que cometió. Cuando el pecador se arrepiente del mal que hizo y practica la rectitud y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se aparta de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá''.


Salmo Responsorial

Salmo 24, 4bc-5. 6-7. 8-9
R. (6a) Descúbrenos, Señor, tus caminos.
Descúbrenos, Señor, tus caminos,
guíanos con la verdad de tu doctrina. 
Tú eres nuestro Dios y salvador
y tenemos en ti nuestra esperanza. 
R. Descúbrenos, Señor, tus caminos. 
Acuérdate, Señor, que son eternos 
tu amor y tu ternura. 
Según ese amor y esa ternura, 
acuérdate de nosotros. 
R. Descúbrenos, Señor, tus caminos.
Porque el Señor es recto y bondadoso
indica a los pecadores el sendero, 
guía por la senda recta a los humildes
y descubre a los pobres sus caminos. 
R. Descúbrenos, Señor, tus caminos.

Segunda lectura

Fil 2, 1-11
Hermanos: Si alguna fuerza tiene una advertencia en nombre de Cristo, si de algo sirve una exhortación nacida del amor, si nos une el mismo Espíritu y si ustedes me profesan un afecto entrañable, llénenme de alegría teniendo todos una misma manera de pensar, un mismo amor, unas mismas aspiraciones y una sola alma. Nada hagan por espíritu de rivalidad ni presunción; antes bien, por humildad, cada uno considere a los demás como superiores a sí mismo y no busque su propio interés, sino el del prójimo. Tengan los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús.

Cristo, siendo Dios
no consideró que debía aferrarse
a las prerrogativas de su condición divina,
sino que, por el contrario, se anonadó a sí mismo,
tomando la condición de siervo,
y se hizo semejante a los hombres.
Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo
y por obediencia aceptó incluso la muerte,
y una muerte de cruz.

Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas
y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre,
para que, al nombre de Jesús, todos doblen la rodilla
en el cielo, en la tierra y en los abismos,
y todos reconozcan públicamente que Jesucristo es el Señor,
para gloria de Dios Padre.



Aclamación antes del Evangelio

Jn 10, 27
R. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor;
yo las conozco y ellas me siguen.
R. Aleluya.


Evangelio

Mt 21, 28-32
En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: "¿Qué opinan de esto? Un hombre que tenía dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: 'Hijo, ve a trabajar hoy en la viña'. Él le contestó: 'Ya voy, señor', pero no fue. El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Éste le respondió: 'No quiero ir', pero se arrepintió y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?" Ellos le respondieron: "El segundo".

Entonces Jesús les dijo: "Yo les aseguro que los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el camino del Reino de Dios. Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron; en cambio, los publicanos y las prostitutas, sí le creyeron; ustedes, ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído en él''.
Oct 1, 2017

Twenty-sixth Sunday in Ordinary Time

Reading 1EZ 18:25-28

Thus says the LORD:
You say, "The LORD's way is not fair!"
Hear now, house of Israel:
Is it my way that is unfair, or rather, are not your ways unfair?
When someone virtuous turns away from virtue to commit iniquity, and dies,
it is because of the iniquity he committed that he must die.
But if he turns from the wickedness he has committed,
and does what is right and just,
he shall preserve his life;
since he has turned away from all the sins that he has committed,
he shall surely live, he shall not die.

Responsorial PsalmPS 25:4-5, 6-7, 8-9

R. (6a) Remember your mercies, O Lord.
Your ways, O LORD, make known to me;
teach me your paths,
guide me in your truth and teach me,
for you are God my savior.
R. Remember your mercies, O Lord.
Remember that your compassion, O LORD,
and your love are from of old.
The sins of my youth and my frailties remember not;
in your kindness remember me,
because of your goodness, O LORD.
R. Remember your mercies, O Lord.
Good and upright is the LORD;
thus he shows sinners the way.
He guides the humble to justice, 
and teaches the humble his way.
R. Remember your mercies, O Lord.

Reading 2 PHIL 2:1-11

Brothers and sisters:
If there is any encouragement in Christ,
any solace in love,
any participation in the Spirit,
any compassion and mercy,
complete my joy by being of the same mind, with the same love,
united in heart, thinking one thing.
Do nothing out of selfishness or out of vainglory;
rather, humbly regard others as more important than yourselves,
each looking out not for his own interests,
but also for those of others.

Have in you the same attitude
that is also in Christ Jesus,
Who, though he was in the form of God,
did not regard equality with God
something to be grasped.
Rather, he emptied himself,
taking the form of a slave,
coming in human likeness;
and found human in appearance,
he humbled himself,
becoming obedient to the point of death,
even death on a cross.
Because of this, God greatly exalted him
and bestowed on him the name
which is above every name,
that at the name of Jesus
every knee should bend,
of those in heaven and on earth and under the earth,
and every tongue confess that
Jesus Christ is Lord,
to the glory of God the Father.

OrPHIL 2:1-5

Brothers and sisters:
If there is any encouragement in Christ,
any solace in love,
any participation in the Spirit,
any compassion and mercy,
complete my joy by being of the same mind, with the same love,
united in heart, thinking one thing.
Do nothing out of selfishness or out of vainglory;
rather, humbly regard others as more important than yourselves,
each looking out not for his own interests,
but also for those of others.

Have in you the same attitude
that is also in Christ Jesus.

AlleluiaJN 10:27

R. Alleluia, alleluia.
My sheep hear my voice, says the Lord;
I know them, and they follow me.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMT 21:28-32

Jesus said to the chief priests and elders of the people:
"What is your opinion?
A man had two sons.
He came to the first and said,
'Son, go out and work in the vineyard today.'
He said in reply, 'I will not, '
but afterwards changed his mind and went.
The man came to the other son and gave the same order.
He said in reply, 'Yes, sir, 'but did not go.
Which of the two did his father's will?"
They answered, "The first."
Jesus said to them, "Amen, I say to you,
tax collectors and prostitutes
are entering the kingdom of God before you.
When John came to you in the way of righteousness,
you did not believe him;
but tax collectors and prostitutes did.
Yet even when you saw that,
you did not later change your minds and believe him."
Sep 25, 2017

Primera lectura 

Is 55, 6-9
Busquen al Señor mientras lo pueden encontrar,
invóquenlo mientras está cerca;
que el malvado abandone su camino,
y el criminal sus planes;
que regrese al Señor, y él tendrá piedad;
a nuestro Dios, que es rico en perdón.

Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes,
sus caminos no son mis caminos, dice el Señor.
Porque así como aventajan los cielos a la tierra,
así aventajan mis caminos a los de ustedes
y mis pensamientos a sus pensamientos''.


Salmo Responsorial

Salmo 144, 2-3. 8-9. 17-18
R. (18a) Cerca está el Señor de los que lo invocan.
Un día tras otro bendeciré tu nombre
y no cesará mi boca de alabarte.
Muy digno de alabanza es el Señor, 
por ser su grandeza incalculable. 
R. Cerca está el Señor de los que lo invocan.
El Señor es compasivo y misericordioso,
lento para enojarse y generoso para perdonar.
Bueno es el Señor para con todos
y su amor se extiende a todas sus creaturas. 
R. Cerca está el Señor de los que lo invocan. 
Siempre es justo el Señor en sus designios
y están llenas de amor todas sus obras.
No está lejos de aquellos que lo buscan; 
muy cerca está el Señor, de quien lo invoca. 
R. Cerca está el Señor de los que lo invocan.

Segunda lectura

Fil 1, 20-24. 27
Hermanos: Ya sea por mi vida, ya sea por mi muerte, Cristo será glorificado en mí. Porque para mí, la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia. Pero si el continuar viviendo en este mundo me permite trabajar todavía con fruto, no sabría yo qué elegir.

Me hacen fuerza ambas cosas: por una parte, el deseo de morir y estar con Cristo, lo cual, ciertamente, es con mucho lo mejor; y por la otra, el de permanecer en vida, porque esto es necesario para el bien de ustedes. Por lo que a ustedes toca, lleven una vida digna del Evangelio de Cristo.


Aclamación antes del Evangelio

Cfr Hechos 16, 14
R. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones
para que comprendamos las palabras de tu Hijo.
R. Aleluya.


Evangelio

Mt 20, 1-16
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer, salió a contratar trabajadores para su viña. Después de quedar con ellos en pagarles un denario por día, los mandó a su viña. Salió otra vez a media mañana, vio a unos que estaban ociosos en la plaza y les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña y les pagaré lo que sea justo'. Salió de nuevo a medio día y a media tarde e hizo lo mismo.

Por último, salió también al caer la tarde y encontró todavía a otros que estaban en la plaza y les dijo: '¿Por qué han estado aquí todo el día sin trabajar?' Ellos le respondieron: 'Porque nadie nos ha contratado'. Él les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña'.

Al atardecer, el dueño de la viña dijo a su administrador: 'Llama a los trabajadores y págales su jornal, comenzando por los últimos hasta que llegues a los primeros'. Se acercaron, pues, los que habían llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno.

Cuando les llegó su turno a los primeros, creyeron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo, comenzaron a reclamarle al propietario, diciéndole: 'Esos que llegaron al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo mismo que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor'.

Pero él respondió a uno de ellos: 'Amigo, yo no te hago ninguna injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma, pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?'

De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos''.
Sep 25, 2017

Reading 1IS 55:6-9

Seek the LORD while he may be found,
call him while he is near.
Let the scoundrel forsake his way,
and the wicked his thoughts;
let him turn to the LORD for mercy;
to our God, who is generous in forgiving.
For my thoughts are not your thoughts,
nor are your ways my ways, says the LORD.
As high as the heavens are above the earth,
so high are my ways above your ways
and my thoughts above your thoughts.

Responsorial PsalmPS 145:2-3, 8-9, 17-18

R. (18a) The Lord is near to all who call upon him.
Every day will I bless you,
and I will praise your name forever and ever.
Great is the LORD and highly to be praised;
his greatness is unsearchable.
R. The Lord is near to all who call upon him.
The LORD is gracious and merciful,
slow to anger and of great kindness.
The LORD is good to all
and compassionate toward all his works.
R. The Lord is near to all who call upon him.
The LORD is just in all his ways
and holy in all his works.
The LORD is near to all who call upon him,
to all who call upon him in truth.
R. The Lord is near to all who call upon him.

Reading 2PHIL 1:20C-24, 27A

Brothers and sisters:
Christ will be magnified in my body, whether by life or by death. 
For to me life is Christ, and death is gain. 
If I go on living in the flesh,
that means fruitful labor for me. 
And I do not know which I shall choose. 
I am caught between the two. 
I long to depart this life and be with Christ,
for that is far better. 
Yet that I remain in the flesh
is more necessary for your benefit.

Only, conduct yourselves in a way worthy of the gospel of Christ.

AlleluiaCF. ACTS 16:14B

R. Alleluia, alleluia.
Open our hearts, O Lord,
to listen to the words of your Son.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMT 20:1-16A

Jesus told his disciples this parable:
"The kingdom of heaven is like a landowner
who went out at dawn to hire laborers for his vineyard. 
After agreeing with them for the usual daily wage,
he sent them into his vineyard. 
Going out about nine o'clock,
the landowner saw others standing idle in the marketplace,
and he said to them, 'You too go into my vineyard,
and I will give you what is just.'
So they went off. 
And he went out again around noon,
and around three o'clock, and did likewise. 
Going out about five o'clock,
the landowner found others standing around, and said to them,
'Why do you stand here idle all day?'
They answered, 'Because no one has hired us.'
He said to them, 'You too go into my vineyard.'
When it was evening the owner of the vineyard said to his foreman,
'Summon the laborers and give them their pay,
beginning with the last and ending with the first.'
When those who had started about five o'clock came,
each received the usual daily wage. 
So when the first came, they thought that they would receive more,
but each of them also got the usual wage. 
And on receiving it they grumbled against the landowner, saying,
'These last ones worked only one hour,
and you have made them equal to us,
who bore the day's burden and the heat.'
He said to one of them in reply,
'My friend, I am not cheating you. 
Did you not agree with me for the usual daily wage? 
Take what is yours and go. 
What if I wish to give this last one the same as you? 
Or am I not free to do as I wish with my own money? 
Are you envious because I am generous?'
Thus, the last will be first, and the first will be last."

Sep 18, 2017

17 De Septiembre 2017

 
 XXIV Domingo Ordinario

Leccionario: 130

Primera lectura 

Ec (Sir) 27, 33–28, 9
Cosas abominables son el rencor y la cólera;
sin embargo, el pecador se aferra a ellas.
El Señor se vengará del vengativo
y llevará rigurosa cuenta de sus pecados.

Perdona la ofensa a tu prójimo,
y así, cuando pidas perdón, se te perdonarán tus pecados.
Si un hombre le guarda rencor a otro,
¿le puede acaso pedir la salud al Señor?

El que no tiene compasión de un semejante,
¿cómo pide perdón de sus pecados?
Cuando el hombre que guarda rencor
pide a Dios el perdón de sus pecados,
¿hallará quien interceda por él?

Piensa en tu fin y deja de odiar,
piensa en la corrupción del sepulcro
y guarda los mandamientos.

Ten presentes los mandamientos
y no guardes rencor a tu prójimo.
Recuerda la alianza del Altísimo
y pasa por alto las ofensas.


Salmo Responsorial

Salmo 102, 1-2. 3-4. 9-10. 11-12
R. (8) El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice, al Señor, alma mía;
que todo mi ser bendiga su santo nombre.
Bendice, al Señor, alma mía,
y no te olvides de sus beneficios. 
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
El Señor perdona tus pecados
y cura tus enfermedades;
él rescata tu vida del sepulcro
y te colma de amor y de ternura. 
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
El Señor no nos condena para siempre, 
ni nos guarda rencor perpetuo.
No nos trata como merecen nuestras culpas,
ni nos paga según nuestros pecados. 
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
Como desde la tierra hasta el cielo, 
así es de grande su misericordia; 
como un padre es compasivo con sus hijos, 
así es compasivo el Señor con quien lo ama. 
R. El Señor es compasivo y misericordioso.

Segunda lectura

Rom 14, 7-9
Hermanos: Ninguno de nosotros vive para sí mismo, ni muere para sí mismo. Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Por lo tanto, ya sea que estemos vivos o que hayamos muerto, somos del Señor. Porque Cristo murió y resucitó para ser Señor de vivos y muertos.


Aclamación antes del Evangelio

Jn 13, 34
R. Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor:
que se amen los unos a los otros, como yo los he amado.
R. Aleluya.


Evangelio

Mt 18, 21-35
En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: "Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?" Jesús le contestó: "No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete".

Entonces Jesús les dijo: "El Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le debía muchos talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba, diciendo: 'Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo'. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le perdonó la deuda.

Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: 'Págame lo que me debes'. El compañero se le arrodilló y le rogaba: 'Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo'. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda.

Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a contar al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: 'Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?' Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía.

Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano''.
Sep 18, 2017

Twenty-fourth Sunday in Ordinary Time

Reading SIR 27:30—28:7

Wrath and anger are hateful things,
yet the sinner hugs them tight.
The vengeful will suffer the LORD's vengeance,
for he remembers their sins in detail.
Forgive your neighbor's injustice;
then when you pray, your own sins will be forgiven.
Could anyone nourish anger against another
and expect healing from the LORD?
Could anyone refuse mercy to another like himself,
can he seek pardon for his own sins?
If one who is but flesh cherishes wrath,
who will forgive his sins?
Remember your last days, set enmity aside;
remember death and decay, and cease from sin!
Think of the commandments, hate not your neighbor;
remember the Most High's covenant, and overlook faults.

Responsorial PsalmPS 103:1-2, 3-4, 9-10, 11-12

R. (8) The Lord is kind and merciful, slow to anger, and rich in compassion.
Bless the LORD, O my soul;
and all my being, bless his holy name.
Bless the LORD, O my soul,
and forget not all his benefits.
R. The Lord is kind and merciful, slow to anger, and rich in compassion.
He pardons all your iniquities,
heals all your ills.
He redeems your life from destruction,
crowns you with kindness and compassion.
R. The Lord is kind and merciful, slow to anger, and rich in compassion.
He will not always chide,
nor does he keep his wrath forever.
Not according to our sins does he deal with us,
nor does he requite us according to our crimes.
R. The Lord is kind and merciful, slow to anger, and rich in compassion.
For as the heavens are high above the earth,
so surpassing is his kindness toward those who fear him.
As far as the east is from the west,
so far has he put our transgressions from us.
R. The Lord is kind and merciful, slow to anger, and rich in compassion.

Reading ROM 14:7-9

Brothers and sisters:
None of us lives for oneself, and no one dies for oneself.
For if we live, we live for the Lord,
and if we die, we die for the Lord;
so then, whether we live or die, we are the Lord's.
For this is why Christ died and came to life,
that he might be Lord of both the dead and the living.

AlleluiaJN 13:34

R. Alleluia, alleluia.
I give you a new commandment, says the Lord;
love one another as I have loved you.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMT 18:21-35

Peter approached Jesus and asked him,
"Lord, if my brother sins against me,
how often must I forgive?
As many as seven times?" 
Jesus answered, "I say to you, not seven times but seventy-seven times. 
That is why the kingdom of heaven may be likened to a king
who decided to settle accounts with his servants. 
When he began the accounting,
a debtor was brought before him who owed him a huge amount. 
Since he had no way of paying it back,
his master ordered him to be sold,
along with his wife, his children, and all his property,
in payment of the debt. 
At that, the servant fell down, did him homage, and said,
'Be patient with me, and I will pay you back in full.'
Moved with compassion the master of that servant
let him go and forgave him the loan. 
When that servant had left, he found one of his fellow servants
who owed him a much smaller amount. 
He seized him and started to choke him, demanding,
'Pay back what you owe.'
Falling to his knees, his fellow servant begged him,
'Be patient with me, and I will pay you back.'
But he refused. 
Instead, he had the fellow servant put in prison
until he paid back the debt. 
Now when his fellow servants saw what had happened,
they were deeply disturbed, and went to their master
and reported the whole affair. 
His master summoned him and said to him, 'You wicked servant! 
I forgave you your entire debt because you begged me to. 
Should you not have had pity on your fellow servant,
as I had pity on you?'
Then in anger his master handed him over to the torturers
until he should pay back the whole debt. 
So will my heavenly Father do to you,
unless each of you forgives your brother from your heart."

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