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stmargaretgiddings's podcast

This is a Catholic Sunday Mass homily podcast dedicated to the greater glory of God and the salvation of souls.
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Jul 29, 2018

XVII Domingo Ordinario

Primera lectura 

2 Reyes 4, 42-44
En aquellos días, llegó de Baal-Salisá un hombre que traía para el siervo de Dios, Eliseo, como primicias, veinte panes de cebada y grano tierno en espiga.

Entonces Eliseo dijo a su criado: "Dáselos a la gente para que coman". Pero él le respondió: "¿Cómo voy a repartir estos panes entre cien hombres?"

Eliseo insistió: "Dáselos a la gente para que coman, porque esto dice el Señor: 'Comerán todos y sobrará' ".

El criado repartió los panes a la gente; todos comieron y todavía sobró, como había dicho el Señor.


Salmo Responsorial

Salmo 144, 10-11. 15-16. 17-18
R. (cf. 16) Bendeciré al Señor eternamente.
Que te alaben, Señor, todas tus obras
y que todos tus fieles te bendigan.
Que proclamen la gloria de tu reino
y den a conocer tus maravillas. 
R. Bendeciré al Señor eternamente.
A ti, Señor, sus ojos vuelven todos
y tú los alimentas a su tiempo.
Abres, Señor, tus manos generosas
y cuantos viven quedan satisfechos. 
R. Bendeciré al Señor eternamente.
Siempre es justo el Señor en sus designios
y están llenas de amor todas sus obras. 
No está lejos de aquellos que lo buscan; 
muy cerca está el Señor de quien lo invoca. 
R. Bendeciré al Señor eternamente.

Segunda lectura

Ef 4, 1-6

Hermanos: Yo, Pablo, prisionero por la causa del Señor, los exhorto a que lleven una vida digna del llamamiento que han recibido. Sean siempre humildes y amables; sean comprensivos y sopórtense mutuamente con amor; esfuércense en mantenerse unidos en el Espíritu con el vínculo de la paz.

Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como también una sola es la esperanza del llamamiento que ustedes han recibido. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que reina sobre todos, actúa a través de todos y vive en todos.


Aclamación antes del Evangelio

Lc 7, 16
R. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros.
Dios ha visitado a su pueblo.
R. Aleluya.


Evangelio

Jn 6, 1-15
En aquel tiempo, Jesús se fue a la otra orilla del mar de Galilea o lago de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía curando a los enfermos. Jesús subió al monte y se sentó allí con sus discípulos.

Estaba cerca la Pascua, festividad de los judíos. Viendo Jesús que mucha gente lo seguía, le dijo a Felipe: "¿Cómo compraremos pan para que coman éstos?" Le hizo esta pregunta para ponerlo a prueba, pues él bien sabía lo que iba a hacer. Felipe le respondió: "Ni doscientos denarios de pan bastarían para que a cada uno le tocara un pedazo de pan". Otro de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: "Aquí hay un muchacho que trae cinco panes de cebada y dos pescados. Pero, ¿qué es eso para tanta gente?" Jesús le respondió: "Díganle a la gente que se siente". En aquel lugar había mucha hierba. Todos, pues, se sentaron ahí; y tan sólo los hombres eran unos cinco mil.

Enseguida tomó Jesús los panes, y después de dar gracias a Dios, se los fue repartiendo a los que se habían sentado a comer. Igualmente les fue dando de los pescados todo lo que quisieron. Después de que todos se saciaron, dijo a sus discípulos: "Recojan los pedazos sobrantes, para que no se desperdicien". Los recogieron y con los pedazos que sobraron de los cinco panes llenaron doce canastos.

Entonces la gente, al ver el signo que Jesús había hecho, decía: "Éste es, en verdad, el profeta que habría de venir al mundo". Pero Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró de nuevo a la montaña, él solo.
Jul 29, 2018

Seventeenth Sunday in Ordinary Time

Reading 12 KGS 4:42-44

A man came from Baal-shalishah bringing to Elisha, the man of God,
twenty barley loaves made from the firstfruits,
and fresh grain in the ear. 
Elisha said, "Give it to the people to eat." 
But his servant objected,
"How can I set this before a hundred people?" 
Elisha insisted, "Give it to the people to eat." 
"For thus says the LORD,
'They shall eat and there shall be some left over.'" 
And when they had eaten, there was some left over,
as the LORD had said.

Responsorial PsalmPS 145:10-11, 15-16, 17-18

R. (cf. 16) The hand of the Lord feeds us; he answers all our needs.
Let all your works give you thanks, O LORD,
and let your faithful ones bless you.
Let them discourse of the glory of your kingdom
and speak of your might.
R. The hand of the Lord feeds us; he answers all our needs.
The eyes of all look hopefully to you,
and you give them their food in due season;
you open your hand
and satisfy the desire of every living thing.
R. The hand of the Lord feeds us; he answers all our needs.
The LORD is just in all his ways
and holy in all his works.
The LORD is near to all who call upon him,
to all who call upon him in truth.
R. The hand of the Lord feeds us; he answers all our needs.

Reading 2EPH 4:1-6

Brothers and sisters:
I, a prisoner for the Lord,
urge you to live in a manner worthy of the call you have received,
with all humility and gentleness, with patience,
bearing with one another through love,
striving to preserve the unity of the spirit through the bond of peace:
one body and one Spirit,
as you were also called to the one hope of your call;
one Lord, one faith, one baptism;
one God and Father of all,
who is over all and through all and in all.

AlleluiaLK 7:16

R. Alleluia, alleluia.
A great prophet has risen in our midst.
God has visited his people.
R. Alleluia, alleluia.

GospelJN 6:1-15

Jesus went across the Sea of Galilee. 
A large crowd followed him,
because they saw the signs he was performing on the sick. 
Jesus went up on the mountain,
and there he sat down with his disciples. 
The Jewish feast of Passover was near. 
When Jesus raised his eyes
and saw that a large crowd was coming to him,
he said to Philip,
"Where can we buy enough food for them to eat?" 
He said this to test him,
because he himself knew what he was going to do. 
Philip answered him,
"Two hundred days' wages worth of food would not be enough
for each of them to have a little." 
One of his disciples,
Andrew, the brother of Simon Peter, said to him,
"There is a boy here who has five barley loaves and two fish;
but what good are these for so many?" 
Jesus said, "Have the people recline." 
Now there was a great deal of grass in that place. 
So the men reclined, about five thousand in number. 
Then Jesus took the loaves, gave thanks,
and distributed them to those who were reclining,
and also as much of the fish as they wanted. 
When they had had their fill, he said to his disciples,
"Gather the fragments left over,
so that nothing will be wasted." 
So they collected them,
and filled twelve wicker baskets with fragments 
from the five barley loaves
that had been more than they could eat. 
When the people saw the sign he had done, they said,
"This is truly the Prophet, the one who is to come into the world." 
Since Jesus knew that they were going to come and carry him off
to make him king,
he withdrew again to the mountain alone.
Jul 22, 2018

XVI Domingo Ordinario

Primera lectura 

Jer 23, 1-6
"¡Ay de los pastores que dispersan y dejan perecer a las ovejas de mi rebaño!, dice el Señor.

Por eso habló así el Señor, Dios de Israel, contra los pastores que apacientan a mi pueblo: "Ustedes han rechazado y dispersado a mis ovejas y no las han cuidado. Yo me encargaré de castigar la maldad de las acciones de ustedes. Yo mismo reuniré al resto de mis ovejas de todos los países a donde las había expulsado y las volveré a traer a sus pastos, para que ahí crezcan y se multipliquen. Les pondré pastores que las apacienten. Ya no temerán ni se espantarán y ninguna se perderá.

Miren: Viene un tiempo, dice el Señor,
en que haré surgir un renuevo en el tronco de David:
será un rey justo y prudente
y hará que en la tierra se observen la ley y la justicia.
En sus días será puesto a salvo Judá,
Israel habitará confiadamente
y a él lo llamarán con este nombre:
'El Señor es nuestra justicia' ".


Salmo Responsorial

Salmo 22, 1-3a. 3b-4. 5.6.
R. (1) El Señor es mi pastor, nada me faltará.
El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce 
para reparar mis fuerzas.  
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Por ser un Dios fiel a sus promesas, 
me guía por el sendero recto;
así, aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad. 
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Tú mismo me preparas la mesa,
a despecho de mis adversarios;
me unges la cabeza con perfume,
y llenas mi copa hasta los bordes.  
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Tu bondad y tu misericordia me acompañaran
todos los días de mi vida;
y viviré en la casa del Señor
por años sin término. 
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará.

Segunda lectura

Ef 2, 13-18

Hermanos: Ahora, unidos a Cristo Jesús, ustedes, que antes estaban lejos, están cerca, en virtud de la sangre de Cristo.

Porque él es nuestra paz; él hizo de los judíos y de los no judíos un solo pueblo; él destruyó, en su propio cuerpo, la barrera que los separaba: el odio; él abolió la ley, que consistía en mandatos y reglamentos, para crear en sí mismo, de los dos pueblos, un solo hombre nuevo, estableciendo la paz, y para reconciliar a ambos, hechos un solo cuerpo, con Dios, por medio de la cruz, dando muerte en sí mismo al odio.

Vino para anunciar la buena nueva de la paz, tanto a ustedes, los que estaban lejos, como a los que estaban cerca.

Así, unos y otros podemos acercarnos al Padre, por la acción de un mismo Espíritu.

 


Aclamación antes del Evangelio

Jn 10, 27
R. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor;
yo las conozco y ellas me siguen.
R. Aleluya.


Evangelio

Mc 6, 30-34
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces él les dijo: "Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco", porque eran tantos los que iban y venían, que no les dejaban tiempo ni para comer.

Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar apartado y tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces de todos los poblados fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.

Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
Jul 22, 2018

Sixteenth Sunday in Ordinary Time
Lectionary: 107

Reading 1JER 23:1-6

Woe to the shepherds
who mislead and scatter the flock of my pasture,
says the LORD. 
Therefore, thus says the LORD, the God of Israel,
against the shepherds who shepherd my people:
You have scattered my sheep and driven them away. 
You have not cared for them,
but I will take care to punish your evil deeds. 
I myself will gather the remnant of my flock
from all the lands to which I have driven them
and bring them back to their meadow;
there they shall increase and multiply. 
I will appoint shepherds for them who will shepherd them
so that they need no longer fear and tremble;
and none shall be missing, says the LORD.

Behold, the days are coming, says the LORD,
when I will raise up a righteous shoot to David;
as king he shall reign and govern wisely,
he shall do what is just and right in the land.
In his days Judah shall be saved,
Israel shall dwell in security.
This is the name they give him:
"The LORD our justice."

Responsorial PsalmPS 23:1-3, 3-4, 5, 6

R. (1) The Lord is my shepherd; there is nothing I shall want.
The LORD is my shepherd; I shall not want.
In verdant pastures he gives me repose;
beside restful waters he leads me;
he refreshes my soul.
R. The Lord is my shepherd; there is nothing I shall want.
He guides me in right paths
for his name's sake.
Even though I walk in the dark valley
I fear no evil; for you are at my side
with your rod and your staff
that give me courage.
R. The Lord is my shepherd; there is nothing I shall want.
You spread the table before me
in the sight of my foes;
you anoint my head with oil;
my cup overflows.
R. The Lord is my shepherd; there is nothing I shall want.
Only goodness and kindness follow me
all the days of my life;
and I shall dwell in the house of the LORD
for years to come.
R. The Lord is my shepherd; there is nothing I shall want.

Reading 2EPH 2:13-18

Brothers and sisters:
In Christ Jesus you who once were far off
have become near by the blood of Christ.

For he is our peace, he who made both one
and broke down the dividing wall of enmity, through his flesh,
abolishing the law with its commandments and legal claims,
that he might create in himself one new person in place of the two,
thus establishing peace,
and might reconcile both with God,
in one body, through the cross,
putting that enmity to death by it. 
He came and preached peace to you who were far off
and peace to those who were near,
for through him we both have access in one Spirit to the Father.

AlleluiaJN 10:27

R. Alleluia, alleluia.
My sheep hear my voice, says the Lord;
I know them, and they follow me.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMK 6:30-34

The apostles gathered together with Jesus
and reported all they had done and taught. 
He said to them,
“Come away by yourselves to a deserted place and rest a while.” 
People were coming and going in great numbers,
and they had no opportunity even to eat. 
So they went off in the boat by themselves to a deserted place. 
People saw them leaving and many came to know about it. 
They hastened there on foot from all the towns
and arrived at the place before them.

When he disembarked and saw the vast crowd,
his heart was moved with pity for them,
for they were like sheep without a shepherd;
and he began to teach them many things.
Jul 15, 2018

XV Domingo Ordinario

Primera lectura 

Am 7, 12-15
En aquel tiempo, Amasías, sacerdote de Betel, le dijo al profeta Amós: "Vete de aquí, visionario, y huye al país de Judá; gánate allá el pan, profetizando; pero no vuelvas a profetizar en Betel, porque es santuario del rey y templo del reino".

Respondió Amós:
"Yo no soy profeta ni hijo de profeta,
sino pastor y cultivador de higos.
El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo:
'Ve y profetiza a mi pueblo, Israel' ".


Salmo Responsorial

Salmo 84, 9ab-10. 11-12. 13-14
R. (8) Muéstranos, Señor, tu misericordia.
Escucharé las palabras del Señor,
palabras de paz para su pueblo santo. 
Está ya cerca nuestra salvación
y la gloria del Señor habitará en la tierra.  
R. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
La misericordia y la verdad se encontraron,
la justicia y la paz se besaron,
la fidelidad brotó en la tierra
y la justicia vino del cielo.  
R. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
Cuando el Señor nos muestre su bondad,
nuestra tierra producirá su fruto.
La justicia le abrirá camino al Señor
e irá siguiendo sus pisadas.  
R. Muéstranos, Señor, tu misericordia.

Segunda lectura

efesios 1, 3-14
Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en él
con toda clase de bienes espirituales y celestiales.
Él nos eligió en Cristo, antes de crear el mundo,
para que fuéramos santos
e irreprochables a sus ojos, por el amor,
y determinó, porque así lo quiso,
que, por medio de Jesucristo, fuéramos sus hijos,
para que alabemos y glorifiquemos la gracia
con que nos ha favorecido por medio de su Hijo amado.

Pues por Cristo, por su sangre,
hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
Él ha prodigado sobre nosotros el tesoro de su gracia,
con toda sabiduría e inteligencia,
dándonos a conocer el misterio de su voluntad.
Éste es el plan que había proyectado realizar por Cristo,
cuando llegara la plenitud de los tiempos:
hacer que todas las cosas, las del cielo y las de la tierra,
tuvieran a Cristo por cabeza.

Con Cristo somos herederos también nosotros. Para esto estábamos destinados, por decisión del que lo hace todo según su voluntad: para que fuéramos una alabanza continua de su gloria, nosotros, los que ya antes esperábamos en Cristo.

En él también ustedes, después de escuchar la palabra de la verdad, el Evangelio de su salvación, y después de creer, han sido marcados con el Espíritu Santo prometido. Este Espíritu es la garantía de nuestra herencia, mientras llega la liberación del pueblo adquirido por Dios, para alabanza de su gloria.

 


Aclamación antes del Evangelio

Cfr Ef 1, 17-18
R. Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo
ilumine nuestras mentes 
para que podamos comprendamos cuál es la esperanza
a que nos llama.
R. Aleluya.


Evangelio

Mc 6, 7-13
En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce, los envió de dos en dos y les dio poder sobre los espíritus inmundos. Les mandó que no llevaran nada para el camino: ni pan, ni mochila, ni dinero en el cinto, sino únicamente un bastón, sandalias y una sola túnica.

Y les dijo: "Cuando entren en una casa, quédense en ella hasta que se vayan de ese lugar. Si en alguna parte no los reciben ni los escuchan, al abandonar ese lugar, sacúdanse el polvo de los pies, como una advertencia para ellos".

Los discípulos se fueron a predicar el arrepentimiento. Expulsaban a los demonios, ungían con aceite a los enfermos y los curaban.
Jul 15, 2018

Fifteenth Sunday in Ordinary Time

Reading 1AM 7:12-15

Amaziah, priest of Bethel, said to Amos,
“Off with you, visionary, flee to the land of Judah! 
There earn your bread by prophesying,
but never again prophesy in Bethel;
for it is the king’s sanctuary and a royal temple.” 
Amos answered Amaziah, “I was no prophet,
nor have I belonged to a company of prophets;
I was a shepherd and a dresser of sycamores. 
The LORD took me from following the flock, and said to me,
Go, prophesy to my people Israel.”

Responsorial PsalmPS 85:9-10, 11-12, 13-14

R. (8) Lord, let us see your kindness, and grant us your salvation.
I will hear what God proclaims;
the LORD —for he proclaims peace.
Near indeed is his salvation to those who fear him,
glory dwelling in our land.
R. Lord, let us see your kindness, and grant us your salvation.
Kindness and truth shall meet;
justice and peace shall kiss.
Truth shall spring out of the earth,
and justice shall look down from heaven.
R. Lord, let us see your kindness, and grant us your salvation.
The LORD himself will give his benefits;
our land shall yield its increase.
Justice shall walk before him,
and prepare the way of his steps.
R. Lord, let us see your kindness, and grant us your salvation.

Reading 2EPH 1:3-14 OR 1:3-10

Blessed be the God and Father of our Lord Jesus Christ,
who has blessed us in Christ
with every spiritual blessing in the heavens,
as he chose us in him, before the foundation of the world,
to be holy and without blemish before him. 
In love he destined us for adoption to himself through Jesus Christ,
in accord with the favor of his will,
for the praise of the glory of his grace
that he granted us in the beloved.
In him we have redemption by his blood,
the forgiveness of transgressions,
in accord with the riches of his grace that he lavished upon us. 
In all wisdom and insight, he has made known to us
the mystery of his will in accord with his favor
that he set forth in him as a plan for the fullness of times,
to sum up all things in Christ, in heaven and on earth.

In him we were also chosen,
destined in accord with the purpose of the One
who accomplishes all things according to the intention of his will,
so that we might exist for the praise of his glory,
we who first hoped in Christ. 
In him you also, who have heard the word of truth,
the gospel of your salvation, and have believed in him,
were sealed with the promised holy Spirit,
which is the first installment of our inheritance
toward redemption as God’s possession, to the praise of his glory.


AlleluiaCF. EPH 1:17-18

R. Alleluia, alleluia.
May the Father of our Lord Jesus Christ
enlighten the eyes of our hearts,
that we may know what is the hope that
belongs to our call.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMK 6:7-13

Jesus summoned the Twelve and began to send them out two by two
and gave them authority over unclean spirits. 
He instructed them to take nothing for the journey
but a walking stick—
no food, no sack, no money in their belts. 
They were, however, to wear sandals
but not a second tunic. 
He said to them,
“Wherever you enter a house, stay there until you leave. 
Whatever place does not welcome you or listen to you,
leave there and shake the dust off your feet
in testimony against them.” 
So they went off and preached repentance. 
The Twelve drove out many demons,
and they anointed with oil many who were sick and cured them.
Jul 8, 2018

XIV Domingo Ordinario

Primera lectura 

Ez 2, 2-5
En aquellos días, el espíritu entró en mí, hizo que me pusiera en pie y oí una voz que me decía:

"Hijo de hombre, yo te envío a los israelitas, a un pueblo rebelde, que se ha sublevado contra mí. Ellos y sus padres me han traicionado hasta el día de hoy. También sus hijos son testarudos y obstinados. A ellos te envío para que les comuniques mis palabras. Y ellos, te escuchen o no, porque son una raza rebelde, sabrán que hay un profeta en medio de ellos".


Salmo Responsorial

Salmo 122, 1-2a. 2bcd. 3-4
R. (2cd) Ten piedad de nosotros, ten piedad.
En ti, Señor, que habitas en lo alto, 
fijos los ojos tengo, 
como fijan sus ojos en la manos 
de su señor, los siervos. 
R. Ten piedad de nosotros, ten piedad.
Así como la esclava en su señora
tiene fijos los ojos ,
fijos en el Señor están los nuestros, 
hasta que Dios se apiade de nosotros.
R. Ten piedad de nosotros, ten piedad.
Ten piedad de nosotros, ten piedad,
porque estamos, Señor, hartos de injurias; 
saturados estamos de desprecios, 
de insolencias y burlas. 
R. Ten piedad de nosotros, ten piedad.

Segunda lectura

1 Cor 12, 7b-10

Hermanos: Para que yo no me llene de soberbia por la sublimidad de las revelaciones que he tenido, llevo una espina clavada en mi carne, un enviado de Satanás, que me abofetea para humillarme. Tres veces le he pedido al Señor que me libre de esto, pero él me ha respondido: "Te basta mi gracia, porque mi poder se manifiesta en la debilidad".

Así pues, de buena gana prefiero gloriarme de mis debilidades, para que se manifieste en mí el poder de Cristo. Por eso me alegro de las debilidades, los insultos, las necesidades, las persecuciones y las dificultades que sufro por Cristo, porque cuando soy más débil, soy más fuerte.


Aclamación antes del Evangelio

Cfr Lc 4, 18
R. Aleluya, aleluya.
El Espíritu del Señor está sobre mí;
él me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva.
R. Aleluya


Evangelio

Mc 6, 1-6
En aquel tiempo, Jesús fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro: "¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?" Y estaban desconcertados.

Pero Jesús les dijo: "Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa". Y no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos.
Jul 8, 2018

Fourteenth Sunday in Ordinary Time

Reading 1EZ 2:2-5

As the LORD spoke to me, the spirit entered into me
and set me on my feet,
and I heard the one who was speaking say to me:
Son of man, I am sending you to the Israelites,
rebels who have rebelled against me;
they and their ancestors have revolted against me to this very day.
Hard of face and obstinate of heart
are they to whom I am sending you. 
But you shall say to them: Thus says the LORD GOD! 
And whether they heed or resist—for they are a rebellious house—
they shall know that a prophet has been among them.

Responsorial PsalmPS 123:1-2, 2, 3-4

R. (2cd) Our eyes are fixed on the Lord, pleading for his mercy.
To you I lift up my eyes
who are enthroned in heaven —
As the eyes of servants
are on the hands of their masters.
R. Our eyes are fixed on the Lord, pleading for his mercy.
As the eyes of a maid
are on the hands of her mistress,
So are our eyes on the LORD, our God,
till he have pity on us.
R. Our eyes are fixed on the Lord, pleading for his mercy.
Have pity on us, O LORD, have pity on us,
for we are more than sated with contempt;
our souls are more than sated
with the mockery of the arrogant,
with the contempt of the proud.
R. Our eyes are fixed on the Lord, pleading for his mercy.

Reading 22 COR 12:7-10

Brothers and sisters:
That I, Paul, might not become too elated,
because of the abundance of the revelations,
a thorn in the flesh was given to me, an angel of Satan,
to beat me, to keep me from being too elated. 
Three times I begged the Lord about this, that it might leave me,
but he said to me, “My grace is sufficient for you,
for power is made perfect in weakness.” 
I will rather boast most gladly of my weaknesses,
in order that the power of Christ may dwell with me. 
Therefore, I am content with weaknesses, insults,
hardships, persecutions, and constraints,
for the sake of Christ;
for when I am weak, then I am strong.

AlleluiaCF. LK 4:18

R. Alleluia, alleluia.
The Spirit of the Lord is upon me,
for he sent me to bring glad tidings to the poor.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMK 6:1-6

Jesus departed from there and came to his native place, accompanied by his disciples. 
When the sabbath came he began to teach in the synagogue,
and many who heard him were astonished. 
They said, “Where did this man get all this? 
What kind of wisdom has been given him? 
What mighty deeds are wrought by his hands! 
Is he not the carpenter, the son of Mary,
and the brother of James and Joses and Judas and Simon? 
And are not his sisters here with us?” 
And they took offense at him. 
Jesus said to them,
“A prophet is not without honor except in his native place
and among his own kin and in his own house.” 
So he was not able to perform any mighty deed there,
apart from curing a few sick people by laying his hands on them.
He was amazed at their lack of faith.

Jul 8, 2018

XI Domingo Ordinario

Primera lectura 

Ez 17, 22-24
Esto dice el Señor Dios:
“Yo tomaré un renuevo de la copa de un gran cedro,
de su más alta rama cortaré un retoño.
Lo plantaré en la cima de un monte excelso y sublime.
Lo plantaré en la montaña más alta de Israel.
Echará ramas, dará fruto
y se convertirá en un cedro magnífico.
En él anidarán toda clase de pájaros
y descansarán al abrigo de sus ramas.

Así, todos los árboles del campo sabrán que yo, el Señor,
humillo los árboles altos
y elevo los árboles pequeños;
que seco los árboles lozanos
y hago florecer los árboles secos.
Yo, el Señor, lo he dicho y lo haré”.


Salmo Responsorial

Salmo 91, 2-3. 13-14. 15-16
R. (cf. 2a) ¡Que bueno es darte gracias Señor!
¡Que bueno es darte gracias, Dios altísimo
y celebrar tu nombre, 
pregonando tu amor cada mañana 
y tu fidelidad, todas las noches.  
R. ¡Que bueno es darte gracias Señor!
Los justos crecerán como las palmas,
come los cedros en los altos montes;
plantados en la casa del Señor,
en medio de sus atrios darán flores.  
R. ¡Que bueno es darte gracias Señor!
Seguirán dando fruto en su vejez, 
frondosos y lozanos como jóvenes, 
para anunciar que en Dios, mi protector,
ni maldad ni injusticia se conocen.  
R. ¡Que bueno es darte gracias Señor!

Segunda lectura

2 Cor 5, 6-10

Hermanos: Siempre tenemos confianza, aunque sabemos que, mientras vivimos en el cuerpo, estamos desterrados, lejos del Señor. Caminamos guiados por la fe, sin ver todavía. Estamos, pues, llenos de confianza y preferimos salir de este cuerpo para vivir con el Señor.

Por eso procuramos agradarle, en el destierro o en la patria. Porque todos tendremos que comparecer ante el tribunal de Cristo, para recibir el premio o el castigo por lo que hayamos hecho en esta vida.


Aclamación antes del Evangelio

 
R. Aleluya, aleluya.
La semilla es la palabra de Dios y el sembrador es Cristo;
todo aquel que lo encuentra vivirá para siempre.
R. Aleluya.

Evangelio

Mc 4, 26-34
En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan las noches y los días, y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece; y la tierra, por sí sola, va produciendo el fruto: primero los tallos, luego las espigas y después los granos en las espigas. Y cuando ya están maduros los granos, el hombre echa mano de la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha”.

Les dijo también: “¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de los arbustos y echa ramas tan grandes, que los pájaros pueden anidar a su sombra”.

Y con otras muchas parábolas semejantes les estuvo exponiendo su mensaje, de acuerdo con lo que ellos podían entender. Y no les hablaba sino en parábolas; pero a sus discípulos les explicaba todo en privado.
Jul 8, 2018

Eleventh Sunday in Ordinary Time

Reading 1EZ 17:22-24

Thus says the Lord GOD:
I, too, will take from the crest of the cedar,
from its topmost branches tear off a tender shoot,
and plant it on a high and lofty mountain;
on the mountain heights of Israel I will plant it.
It shall put forth branches and bear fruit,
and become a majestic cedar.
Birds of every kind shall dwell beneath it,
every winged thing in the shade of its boughs.
And all the trees of the field shall know
that I, the LORD,
bring low the high tree,
lift high the lowly tree,
wither up the green tree,
and make the withered tree bloom.
As I, the LORD, have spoken, so will I do.

Responsorial PsalmPS 92:2-3, 13-14, 15-16

R. (cf. 2a) Lord, it is good to give thanks to you.
It is good to give thanks to the LORD,
to sing praise to your name, Most High,
To proclaim your kindness at dawn
and your faithfulness throughout the night.
R. Lord, it is good to give thanks to you.
The just one shall flourish like the palm tree,
like a cedar of Lebanon shall he grow.
They that are planted in the house of the LORD
shall flourish in the courts of our God.
R. Lord, it is good to give thanks to you.
They shall bear fruit even in old age;
vigorous and sturdy shall they be,
Declaring how just is the LORD,
my rock, in whom there is no wrong.
R. Lord, it is good to give thanks to you.

Reading 2 2 COR 5:6-10

Brothers and sisters:
We are always courageous,
although we know that while we are at home in the body
we are away from the Lord,
for we walk by faith, not by sight.
Yet we are courageous,
and we would rather leave the body and go home to the Lord.
Therefore, we aspire to please him, 
whether we are at home or away.
For we must all appear before the judgment seat of Christ,
so that each may receive recompense,
according to what he did in the body, whether good or evil.

Alleluia

R. Alleluia, alleluia.
The seed is the word of God, Christ is the sower.
All who come to him will live forever.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMK 4:26-34

Jesus said to the crowds:
“This is how it is with the kingdom of God;
it is as if a man were to scatter seed on the land
and would sleep and rise night and day
and through it all the seed would sprout and grow,
he knows not how.
Of its own accord the land yields fruit,
first the blade, then the ear, then the full grain in the ear.
And when the grain is ripe, he wields the sickle at once,
for the harvest has come.”

He said,
“To what shall we compare the kingdom of God,
or what parable can we use for it?
It is like a mustard seed that, when it is sown in the ground,
is the smallest of all the seeds on the earth.
But once it is sown, it springs up and becomes the largest of plants
and puts forth large branches,
so that the birds of the sky can dwell in its shade.”
With many such parables
he spoke the word to them as they were able to understand it.
Without parables he did not speak to them,
but to his own disciples he explained everything in private.
Jul 1, 2018

XIII Domingo Ordinario

Primera lectura 

Sb 1, 13-15; 2, 23-24
Dios no hizo la muerte,
ni se recrea en la destrucción de los vivientes.
Todo lo creó para que subsistiera.
Las creaturas del mundo son saludables;
no hay en ellas veneno mortal.

Dios creó al hombre para que nunca muriera,
porque lo hizo a imagen y semejanza de sí mismo;
mas por envidia del diablo
entró la muerte en el mundo
y la experimentan quienes le pertenecen.


Salmo Responsorial

Salmo 29, 2 y 4. 5-6. 11 y 12a y 13b
R. (2a) Te alabaré, Señor, eternamente.
Te alabaré, Señor, pues no dejaste 
que se rieran de mí mis enemigos. 
Tú, Señor, me salvaste de la muerte
y a punto de morir, me reviviste.  
R. Te alabaré, Señor, eternamente. 
Alaben al Señor quienes lo aman, 
den gracias a su nombre,
porque su ira dura un solo instante
y su bondad, toda la vida.
El llanto nos visita por la tarde; 
por la mañana, el júbilo.  
R. Te alabaré, Señor, eternamente. 
Escúchame, Señor, y compadécete; 
Señor, ven en mi ayuda. 
Convertiste mi duela en alegría,
te alabaré por eso eternamente.  
R. Te alabaré, Señor, eternamente. 


Segunda lectura

2 Cor 8, 7. 9. 13-15
Hermanos: Ya que ustedes se distinguen en todo: en fe, en palabra, en sabiduría, en diligencia para todo y en amor hacia nosotros, distínganse también ahora por su generosidad.

Bien saben lo generoso que ha sido nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, se hizo pobre por ustedes, para que ustedes se hicieran ricos con su pobreza.

No se trata de que los demás vivan tranquilos, mientras ustedes están sufriendo. Se trata, más bien, de aplicar durante nuestra vida una medida justa; porque entonces la abundancia de ustedes remediará las carencias de ellos, y ellos, por su parte, los socorrerán a ustedes en sus necesidades. En esa forma habrá un justo medio, como dice la Escritura: Al que recogía mucho, nada le sobraba; al que recogía poco, nada le faltaba.


Aclamación antes del Evangelio

Cfr 2 Tim 1, 10
R. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte
y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio.
R. Aleluya.


Evangelio

Mc 5, 21-43
En aquel tiempo, cuando Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se quedó en la orilla y ahí se le reunió mucha gente. Entonces se acercó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo. Al ver a Jesús, se echó a sus pies y le suplicaba con insistencia: "Mi hija está agonizando. Ven a imponerle las manos para que se cure y viva". Jesús se fue con él, y mucha gente lo seguía y lo apretujaba.

Entre la gente había una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años. Había sufrido mucho a manos de los médicos y había gastado en eso toda su fortuna, pero en vez de mejorar, había empeorado. Oyó hablar de Jesús, vino y se le acercó por detrás entre la gente y le tocó el manto, pensando que, con sólo tocarle el vestido, se curaría. Inmediatamente se le secó la fuente de su hemorragia y sintió en su cuerpo que estaba curada.

Jesús notó al instante que una fuerza curativa había salido de él, se volvió hacia la gente y les preguntó: "¿Quién ha tocado mi manto?" Sus discípulos le contestaron: "Estás viendo cómo te empuja la gente y todavía preguntas: '¿Quién me ha tocado?' " Pero él seguía mirando alrededor, para descubrir quién había sido. Entonces se acercó la mujer, asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado; se postró a sus pies y le confesó la verdad. Jesús la tranquilizó, diciendo: "Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y queda sana de tu enfermedad".
Todavía estaba hablando Jesús, cuando unos criados llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle a éste: "Ya se murió tu hija. ¿Para qué sigues molestando al Maestro?" Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: "No temas, basta que tengas fe". No permitió que lo acompañaran más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.

Al llegar a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús el alboroto de la gente y oyó los llantos y los alaridos que daban. Entró y les dijo: "¿Qué significa tanto llanto y alboroto? La niña no está muerta, está dormida". Y se reían de él.

Entonces Jesús echó fuera a la gente, y con los padres de la niña y sus acompañantes, entró a donde estaba la niña. La tomó de la mano y le dijo: "¡Talitá, kum!", que significa: "¡Óyeme, niña, levántate!" La niña, que tenía doce años, se levantó inmediatamente y se puso a caminar. Todos se quedaron asombrados. Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie y les mandó que le dieran de comer a la niña.
Jul 1, 2018

Thirteenth Sunday in Ordinary Time
Reading 1WIS 1:13-15; 2:23-24

God did not make death,
nor does he rejoice in the destruction of the living.
For he fashioned all things that they might have being;
and the creatures of the world are wholesome,
and there is not a destructive drug among them
nor any domain of the netherworld on earth,
for justice is undying.
For God formed man to be imperishable;
the image of his own nature he made him.
But by the envy of the devil, death entered the world,
and they who belong to his company experience it.

Responsorial PsalmPS 30:2, 4, 5-6, 11, 12, 13

R. (2a) I will praise you, Lord, for you have rescued me.
I will extol you, O LORD, for you drew me clear
and did not let my enemies rejoice over me.
O LORD, you brought me up from the netherworld;
you preserved me from among those going down into the pit.
I will praise you, Lord, for you have rescued me.
Sing praise to the LORD, you his faithful ones,
and give thanks to his holy name.
For his anger lasts but a moment;
a lifetime, his good will.
At nightfall, weeping enters in,
but with the dawn, rejoicing.
R. I will praise you, Lord, for you have rescued me.
Hear, O LORD, and have pity on me;
O LORD, be my helper.
You changed my mourning into dancing;
O LORD, my God, forever will I give you thanks.
R. I will praise you, Lord, for you have rescued me.

Reading 22 COR 8:7, 9, 13-15

Brothers and sisters:
As you excel in every respect, in faith, discourse,
knowledge, all earnestness, and in the love we have for you,
may you excel in this gracious act also.

For you know the gracious act of our Lord Jesus Christ,
that though he was rich, for your sake he became poor, 
so that by his poverty you might become rich.
Not that others should have relief while you are burdened,
but that as a matter of equality
your abundance at the present time should supply their needs,
so that their abundance may also supply your needs,
that there may be equality.
As it is written:
Whoever had much did not have more,
and whoever had little did not have less
.

AlleluiaCF. 2 TM 1:10

R. Alleluia, alleluia.
Our Savior Jesus Christ destroyed death
and brought life to light through the Gospel.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMK 5:21-43 OR 5:21-24, 35B-43

When Jesus had crossed again in the boat
to the other side,
a large crowd gathered around him, and he stayed close to the sea.
One of the synagogue officials, named Jairus, came forward.
Seeing him he fell at his feet and pleaded earnestly with him, saying,
"My daughter is at the point of death.
Please, come lay your hands on her
that she may get well and live."
He went off with him,
and a large crowd followed him and pressed upon him.

There was a woman afflicted with hemorrhages for twelve years.
She had suffered greatly at the hands of many doctors
and had spent all that she had.
Yet she was not helped but only grew worse.
She had heard about Jesus and came up behind him in the crowd
and touched his cloak.
She said, "If I but touch his clothes, I shall be cured."
Immediately her flow of blood dried up.
She felt in her body that she was healed of her affliction.
Jesus, aware at once that power had gone out from him,
turned around in the crowd and asked, "Who has touched my clothes?"
But his disciples said to Jesus,
"You see how the crowd is pressing upon you,
and yet you ask, 'Who touched me?'"
And he looked around to see who had done it.
The woman, realizing what had happened to her,
approached in fear and trembling.
She fell down before Jesus and told him the whole truth.
He said to her, "Daughter, your faith has saved you.
Go in peace and be cured of your affliction."

While he was still speaking,
people from the synagogue official's house arrived and said,
"Your daughter has died; why trouble the teacher any longer?" 
Disregarding the message that was reported,
Jesus said to the synagogue official,
"Do not be afraid; just have faith."
He did not allow anyone to accompany him inside
except Peter, James, and John, the brother of James.
When they arrived at the house of the synagogue official,
he caught sight of a commotion,
people weeping and wailing loudly.
So he went in and said to them,
"Why this commotion and weeping?
The child is not dead but asleep."
And they ridiculed him.
Then he put them all out.
He took along the child's father and mother
and those who were with him
and entered the room where the child was.
He took the child by the hand and said to her, "Talitha koum,"
which means, "Little girl, I say to you, arise!"
The girl, a child of twelve, arose immediately and walked around.
At that they were utterly astounded.
He gave strict orders that no one should know this
and said that she should be given something to eat.
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