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stmargaretgiddings's podcast

This is a Catholic Sunday Mass homily podcast dedicated to the greater glory of God and the salvation of souls.
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Aug 26, 2018

XXI Domingo ordinario

Primera lectura 

Jos 24, 1-2a. 15-17. 18b
En aquellos días, Josué convocó en Siquem a todas las tribus de Israel y reunió a los ancianos, a los jueces, a los jefes y a los escribas. Cuando todos estuvieron en presencia del Señor, Josué le dijo al pueblo: "Si no les agrada servir al Señor, digan aquí y ahora a quién quieren servir: ¿a los dioses a los que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Eufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuyo país ustedes habitan? En cuanto a mí toca, mi familia y yo serviremos al Señor".

El pueblo respondió: "Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a otros dioses, porque el Señor es nuestro Dios; él fue quien nos sacó de la esclavitud de Egipto, el que hizo ante nosotros grandes prodigios, nos protegió por todo el camino que recorrimos y en los pueblos por donde pasamos. Así pues, también nosotros serviremos al Señor, porque él es nuestro Dios".


Salmo Responsorial

Salmo 33, 2-3. 16-17. 18-19. 20-21. 22-23
R. (9a) Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Bendeciré al Señor a todas horas,
no cesará mi boca de alabarlo. 
Yo me siento orgulloso del Señor,
que se alegre su pueblo al escucharlo. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Los ojos del Señor cuidan al justo,
y a su clamor están atentos sus oídos.
Contra el malvado, en cambio, está el Señor, 
para borrar de la tierra su recuerdo. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Escucha el Señor al hombre justo 
y lo libra de todos sus congojas.
El Señor no está lejos de sus fieles
y levanta a las almas abatidos. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Muchas tribulaciones pasa el justo, 
para de todos ellas Dios lo libra.
por los huesos del justo vela Dios, 
sin dejar que ninguno se le quiebre.
Salva el Señor la vida de sus siervos;
No morirán quienes en él esperan. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. 

Segunda lectura

Ef 5, 21-32

Hermanos: Respétense unos a otros, por reverencia a Cristo: que las mujeres respeten a sus maridos, como si se tratara del Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza y salvador de la Iglesia, que es su cuerpo. Por lo tanto, así como la Iglesia es dócil a Cristo, así también las mujeres sean dóciles a sus maridos en todo.

Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a su Iglesia y se entregó por ella para santificarla, purificándola con el agua y la palabra, pues él quería presentársela a sí mismo toda resplandeciente, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa e inmaculada.

Así los maridos deben amar a sus esposas, como cuerpos suyos que son. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie jamás ha odiado a su propio cuerpo, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola cosa. Éste es un gran misterio, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.

O bien:

Ef 5, 2a, 25-32

Hermanos: 
Vivan amando como Cristo, que nos amó. Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a su Iglesia y se entregó por ella para santificarla, purificándola con el agua y la palabra, pues él quería presentársela a sí mismo toda resplandeciente, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa e inmaculada.

Así los maridos deben amar a sus esposas, como cuerpos suyos que son. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie jamás ha odiado a su propio cuerpo, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola cosa. Éste es un gran misterio, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.


Aclamación antes del Evangelio

Cfr Jn 6, 63c. 68c
R. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
Tú tienes palabras de vida eterna.
R. Aleluya


Evangelio

Jn 6, 55. 60-69
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: "Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida". Al oír sus palabras, muchos discípulos de Jesús dijeron: "Este modo de hablar es intolerable, ¿quién puede admitir eso?"

Dándose cuenta Jesús de que sus discípulos murmuraban, les dijo: "¿Esto los escandaliza? ¿Qué sería si vieran al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da la vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que les he dicho son espíritu y vida, y a pesar de esto, algunos de ustedes no creen". (En efecto, Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo habría de traicionar). Después añadió: "Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede".

Desde entonces, muchos de sus discípulos se echaron para atrás y ya no querían andar con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: "¿También ustedes quieren dejarme?" Simón Pedro le respondió: "Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios".
Aug 19, 2018

XX Domingo ordinario

Primera lectura 

Prv 9, 1-6
La sabiduría se ha edificado una casa,
ha preparado un banquete,
ha mezclado el vino
y puesto la mesa.
Ha enviado a sus criados para que,
desde los puntos que dominan la ciudad, anuncien esto:
"Si alguno es sencillo, que venga acá".

Y a los faltos de juicio les dice:
"Vengan a comer de mi pan
y a beber del vino que he preparado.
Dejen su ignorancia y vivirán;
avancen por el camino de la prudencia".


Salmo Responsorial

Salmo 33, 2-3. 10-11. 12-13. 14-15
R. (9a) Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Bendeciré al Señor a todas horas,
no cesará mi boca de alabarlo. 
Yo me siento orgulloso del Señor,
que se alegre su pueblo al escucharlo.  
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Que amen al Señor todos sus fieles, 
pues nada faltará a los que lo aman. 
El rico empobrece y pasa hambre; 
a quien busca al Señor, nada le falta. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Escúchame, hijo mío: 
voy a enseñarte cómo amar al Señor. 
¿Quieres vivir y disfrutar la vida? 
Guarda del mal tu lengua
Y aleja de tus labios el engaño.;
Apártate del mal y haz el bien;
busca la paz y ve tras ella. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.

Segunda lectura

Ef 5, 15-20

Hermanos: Tengan cuidado de portarse no como insensatos, sino como prudentes, aprovechando el momento presente, porque los tiempos son malos.

No sean irreflexivos, antes bien, traten de entender cuál es la voluntad de Dios. No se embriaguen, porque el vino lleva al libertinaje. Llénense, más bien, del Espíritu Santo; expresen sus sentimientos con salmos, himnos y cánticos espirituales, cantando con todo el corazón las alabanzas al Señor. Den continuamente gracias a Dios Padre por todas las cosas, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.


Aclamación antes del Evangelio

Jn 6, 56
R. Aleluya, aleluya.
El que come mi carne y bebe mi sangre,
permanece en mí y yo en él, dice el Señor.
R. Aleluya


Evangelio

Jn 6, 51-58
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: "Yo soy el pan vivo, que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne, para que el mundo tenga vida".

Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?"

Jesús les dijo: "Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.

Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí.

Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre''.
Aug 19, 2018

Twentieth Sunday in Ordinary Time

Reading 1PRV 9:1-6

Wisdom has built her house,
she has set up her seven columns;
she has dressed her meat, mixed her wine,
yes, she has spread her table.
She has sent out her maidens; she calls
from the heights out over the city:
"Let whoever is simple turn in here;
To the one who lacks understanding, she says,
Come, eat of my food,
and drink of the wine I have mixed!
Forsake foolishness that you may live;
advance in the way of understanding."

Responsorial PsalmPS 34:2-3, 4-5, 6-7

R. (9a) Taste and see the goodness of the Lord.
I will bless the LORD at all times;
his praise shall be ever in my mouth.
Let my soul glory in the LORD;
the lowly will hear me and be glad.
R. Taste and see the goodness of the Lord.
Glorify the LORD with me,
let us together extol his name.
I sought the LORD, and he answered me
and delivered me from all my fears.
R. Taste and see the goodness of the Lord.
Look to him that you may be radiant with joy,
and your faces may not blush with shame.
When the poor one called out, the LORD heard,
and from all his distress he saved him.
R. Taste and see the goodness of the Lord.

Reading 2EPH 5:15-20

Brothers and sisters:
Watch carefully how you live,
not as foolish persons but as wise,
making the most of the opportunity,
because the days are evil. 
Therefore, do not continue in ignorance,
but try to understand what is the will of the Lord. 
And do not get drunk on wine, in which lies debauchery,
but be filled with the Spirit,
addressing one another in psalms and hymns and spiritual songs,
singing and playing to the Lord in your hearts,
giving thanks always and for everything
in the name of our Lord Jesus Christ to God the Father.

AlleluiaJN 6:56

R. Alleluia, alleluia.
Whoever eats my flesh and drinks my blood
remains in me and I in him, says the Lord.
R. Alleluia, alleluia.

GospelJN 6:51-58

Jesus said to the crowds:
"I am the living bread that came down from heaven;
whoever eats this bread will live forever;
and the bread that I will give
is my flesh for the life of the world."

The Jews quarreled among themselves, saying,
"How can this man give us his flesh to eat?" 
Jesus said to them,
"Amen, amen, I say to you,
unless you eat the flesh of the Son of Man and drink his blood,
you do not have life within you. 
Whoever eats my flesh and drinks my blood
has eternal life,
and I will raise him on the last day. 
For my flesh is true food,
and my blood is true drink. 
Whoever eats my flesh and drinks my blood
remains in me and I in him. 
Just as the living Father sent me
and I have life because of the Father,
so also the one who feeds on me
will have life because of me. 
This is the bread that came down from heaven. 
Unlike your ancestors who ate and still died,
whoever eats this bread will live forever."
Aug 12, 2018

XIX Domingo ordinario

Primera lectura 

1 Reyes 19, 4-8
En aquellos tiempos, caminó Elías por el desierto un día entero y finalmente se sentó bajo un árbol de retama, sintió deseos de morir y dijo: "Basta ya, Señor. Quítame la vida, pues yo no valgo más que mis padres". Después se recostó y se quedó dormido.

Pero un ángel del Señor llegó a despertarlo y le dijo: "Levántate y come". Elías abrió los ojos y vio a su cabecera un pan cocido en las brasas y un jarro de agua. Después de comer y beber, se volvió a recostar y se durmió.

Por segunda vez, el ángel del Señor lo despertó y le dijo: "Levántate y come, porque aún te queda un largo camino". Se levantó Elías. Comió y bebió. Y con la fuerza de aquel alimento, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el Horeb, el monte de Dios.


Salmo Responsorial

Salmo 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9
R. (9a) Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Bendeciré al Señor a todas horas,
no cesará mi boca de alabarlo. 
Yo me siento orgulloso del Señor,
que se alegre su pueblo al escucharlo.  
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Proclamemos la grandeza del Señor
y alabemos todos juntos su poder.
Cuando acudí al Señor, me hizo caso
y me libró de todas mis temores. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Confía en el Señor y saltarás de gusto; 
jamás te sentirás decepcionado, 
porque el Señor escucha el clamor de los pobres 
y los libra de todas sus angustias.  
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Junto a aquellos que temen al Señor
el ángel del Señor acampa y los protege.
Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Dichoso el hombre que se refugia en él. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.

Segunda lectura

Ef 4, 30–5, 2

Hermanos: No le causen tristeza al Espíritu Santo, con el que Dios los ha marcado para el día de la liberación final.

Destierren de ustedes la aspereza, la ira, la indignación, los insultos, la maledicencia y toda clase de maldad. Sean buenos y comprensivos, y perdónense los unos a los otros, como Dios los perdonó, por medio de Cristo.

Imiten, pues, a Dios como hijos queridos. Vivan amando como Cristo, que nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y víctima de fragancia agradable a Dios.


Aclamación antes del Evangelio

Jn 6, 51
R. Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan vivo que ha bajado cielo, dice el Señor;
el que coma de este pan vivirá para siempre.
R. Aleluya.


Evangelio

Jn 6, 41-51
En aquel tiempo, los judíos murmuraban contra Jesús, porque había dicho: "Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo", y decían: "¿No es éste, Jesús, el hijo de José? ¿Acaso no conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo nos dice ahora que ha bajado del cielo?"

Jesús les respondió: "No murmuren. Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre, que me ha enviado; y a ése yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: Todos serán discípulos de Dios. Todo aquel que escucha al Padre y aprende de él, se acerca a mí. No es que alguien haya visto al Padre, fuera de aquel que procede de Dios. Ese sí ha visto al Padre.

Yo les aseguro: el que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Sus padres comieron el maná en el desierto y sin embargo, murieron. Éste es el pan que ha bajado del cielo para que, quien lo coma, no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida''.
Aug 12, 2018

Nineteenth Sunday in Ordinary Time

Reading 11 KGS 19:4-8

Elijah went a day's journey into the desert,
until he came to a broom tree and sat beneath it. 
He prayed for death saying:
"This is enough, O LORD! 
Take my life, for I am no better than my fathers." 
He lay down and fell asleep under the broom tree,
but then an angel touched him and ordered him to get up and eat. 
Elijah looked and there at his head was a hearth cake
and a jug of water. 
After he ate and drank, he lay down again,
but the angel of the LORD came back a second time,
touched him, and ordered,
"Get up and eat, else the journey will be too long for you!" 
He got up, ate, and drank;
then strengthened by that food,
he walked forty days and forty nights to the mountain of God, Horeb.

Responsorial Psalm PS 34:2-3, 4-5, 6-7, 8-9

R. (9a) Taste and see the goodness of the Lord.
I will bless the LORD at all times;
his praise shall be ever in my mouth.
Let my soul glory in the LORD;
the lowly will hear me and be glad.
R. Taste and see the goodness of the Lord.
Glorify the LORD with me,
Let us together extol his name.
I sought the LORD, and he answered me
And delivered me from all my fears.
R. Taste and see the goodness of the Lord.
Look to him that you may be radiant with joy.
And your faces may not blush with shame.
When the afflicted man called out, the LORD heard,
And from all his distress he saved him.
R. Taste and see the goodness of the Lord.
The angel of the LORD encamps
around those who fear him and delivers them.
Taste and see how good the LORD is;
blessed the man who takes refuge in him.
R. Taste and see the goodness of the Lord.

Reading 2EPH 4:30—5:2

Brothers and sisters:
Do not grieve the Holy Spirit of God,
with which you were sealed for the day of redemption. 
All bitterness, fury, anger, shouting, and reviling
must be removed from you, along with all malice. 
And be kind to one another, compassionate,
forgiving one another as God has forgiven you in Christ.

So be imitators of God, as beloved children, and live in love,
as Christ loved us and handed himself over for us
as a sacrificial offering to God for a fragrant aroma.

AlleluiaJN 6:51

R. Alleluia, alleluia.
I am the living bread that came down from heaven, says the Lord;
whoever eats this bread will live forever.
R. Alleluia, alleluia.

GospelJN 6:41-51

The Jews murmured about Jesus because he said,
"I am the bread that came down from heaven, "
and they said,
"Is this not Jesus, the son of Joseph? 
Do we not know his father and mother? 
Then how can he say,
'I have come down from heaven'?" 
Jesus answered and said to them,
"Stop murmuring among yourselves. 
No one can come to me unless the Father who sent me draw him,
and I will raise him on the last day. 
It is written in the prophets:
They shall all be taught by God.
Everyone who listens to my Father and learns from him comes to me. 
Not that anyone has seen the Father
except the one who is from God;
he has seen the Father. 
Amen, amen, I say to you,
whoever believes has eternal life. 
I am the bread of life. 
Your ancestors ate the manna in the desert, but they died;
this is the bread that comes down from heaven
so that one may eat it and not die. 
I am the living bread that came down from heaven;
whoever eats this bread will live forever;
and the bread that I will give is my flesh for the life of the world."
Aug 5, 2018

XVIII Domingo ordinario

Primera lectura 

Ex16, 2-4. 12-15
En aquellos días, toda la comunidad de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto, diciendo: "Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en Egipto, cuando nos sentábamos junto a las ollas de carne y comíamos pan hasta saciarnos. Ustedes nos han traído a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud".

Entonces dijo el Señor a Moisés: "Voy a hacer que llueva pan del cielo. Que el pueblo salga a recoger cada día lo que necesita, pues quiero probar si guarda mi ley o no. He oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Diles de parte mía: 'Por la tarde comerán carne y por la mañana se hartarán de pan, para que sepan que yo soy el Señor, su Dios' ".

Aquella misma tarde, una bandada de codornices cubrió el campamento. A la mañana siguiente había en torno a él una capa de rocío que, al evaporarse, dejó el suelo cubierto con una especie de polvo blanco semejante a la escarcha. Al ver eso, los israelitas se dijeron unos a otros: "¿Qué es esto?", pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: "Éste es el pan que el Señor les da por alimento".

 


Salmo Responsorial

Salmo 77, 3 y 4bc. 23-24. 25 y 54
R. (24b) El Señor les dio pan del cielo.
Cuanto hemos escuchado y conocemos
del poder del Señor y de su gloria, 
cuanto nos han narrado nuestros padres, 
nuestros hijos lo oirán de nuestra boca.
R. El Señor les dio pan del cielo.
A las nubes mandó desde lo alto
que abrieran las compuertas de los cielos; 
hizo llover maná sobre su pueblo,
trigo celeste envió como alimento. 
R. El Señor les dio pan del cielo.
Así el hombre comió pan de los ángeles;
Dios le dio de comer en abundancia
y luego los condujo hasta la tierra
y el monte que su diestra conquistara. 
R. El Señor les dio pan del cielo.

Segunda lectura

Ef 4, 17. 20-24

Hermanos: Declaro y doy testimonio en el Señor, de que no deben ustedes vivir como los paganos, que proceden conforme a lo vano de sus criterios. Esto no es lo que ustedes han aprendido de Cristo; han oído hablar de él y en él han sido adoctrinados, conforme a la verdad de Jesús. Él les ha enseñado a abandonar su antiguo modo de vivir, ese viejo yo, corrompido por deseos de placer.

Dejen que el Espíritu renueve su mente y revístanse del nuevo yo, creado a imagen de Dios, en la justicia y en la santidad de la verdad.


Aclamación antes del Evangelio

Mt 4, 4b
R. Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre,
sino también de toda palabra
que sale de la boca de Dios.
R. Aleluya.

 


Evangelio

Jn 6, 24-35
En aquel tiempo, cuando la gente vio que en aquella parte del lago no estaban Jesús ni sus discípulos, se embarcaron y fueron a Cafarnaúm para buscar a Jesús.

Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo llegaste acá?" Jesús les contestó: "Yo les aseguro que ustedes no me andan buscando por haber visto señales milagrosas, sino por haber comido de aquellos panes hasta saciarse. No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna y que les dará el Hijo del hombre; porque a éste, el Padre Dios lo ha marcado con su sello".

Ellos le dijeron: "¿Qué necesitamos para llevar a cabo las obras de Dios?" Respondió Jesús: "La obra de Dios consiste en que crean en aquel a quien él ha enviado". Entonces la gente le preguntó a Jesús: "¿Qué signo vas a realizar tú, para que la veamos y podamos creerte? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Les dio a comer pan del cielo".

Jesús les respondió: "Yo les aseguro: No fue Moisés quien les dio pan del cielo; es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que baja del cielo y da la vida al mundo".

Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de ese pan". Jesús les contestó: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre y el que cree en mí nunca tendrá sed".
Aug 5, 2018

Eighteenth Sunday in Ordinary Time

Reading 1EX 16:2-4, 12-15

The whole Israelite community grumbled against Moses and Aaron. 
The Israelites said to them,
"Would that we had died at the LORD's hand in the land of Egypt,
as we sat by our fleshpots and ate our fill of bread! 
But you had to lead us into this desert
to make the whole community die of famine!"

Then the LORD said to Moses,
"I will now rain down bread from heaven for you. 
Each day the people are to go out and gather their daily portion;
thus will I test them,
to see whether they follow my instructions or not.

"I have heard the grumbling of the Israelites. 
Tell them: In the evening twilight you shall eat flesh,
and in the morning you shall have your fill of bread,
so that you may know that I, the LORD, am your God."

In the evening quail came up and covered the camp. 
In the morning a dew lay all about the camp,
and when the dew evaporated, there on the surface of the desert
were fine flakes like hoarfrost on the ground. 
On seeing it, the Israelites asked one another, "What is this?"
for they did not know what it was. 
But Moses told them,
"This is the bread that the LORD has given you to eat."

Responsorial PsalmPS 78:3-4, 23-24, 25, 54

R. (24b) The Lord gave them bread from heaven.
What we have heard and know,
and what our fathers have declared to us,
We will declare to the generation to come
the glorious deeds of the LORD and his strength
and the wonders that he wrought.
R. The Lord gave them bread from heaven.
He commanded the skies above
and opened the doors of heaven;
he rained manna upon them for food
and gave them heavenly bread.
R. The Lord gave them bread from heaven.
Man ate the bread of angels,
food he sent them in abundance.
And he brought them to his holy land,
to the mountains his right hand had won.
R. The Lord gave them bread from heaven.

Reading 2EPH 4:17, 20-24

Brothers and sisters:
I declare and testify in the Lord
that you must no longer live as the Gentiles do,
in the futility of their minds;
that is not how you learned Christ,
assuming that you have heard of him and were taught in him,
as truth is in Jesus,
that you should put away the old self of your former way of life,
corrupted through deceitful desires,
and be renewed in the spirit of your minds,
and put on the new self,
created in God's way in righteousness and holiness of truth.

AlleluiaMT 4:4B

R. Alleluia, alleluia.
One does not live on bread alone,
but by every word that comes forth from the mouth of God.
R. Alleluia, alleluia.

GospelJN 6:24-35

When the crowd saw that neither Jesus nor his disciples were there,
they themselves got into boats
and came to Capernaum looking for Jesus. 
And when they found him across the sea they said to him,
"Rabbi, when did you get here?" 
Jesus answered them and said,
"Amen, amen, I say to you,
you are looking for me not because you saw signs
but because you ate the loaves and were filled. 
Do not work for food that perishes
but for the food that endures for eternal life,
which the Son of Man will give you. 
For on him the Father, God, has set his seal." 
So they said to him,
"What can we do to accomplish the works of God?" 
Jesus answered and said to them,
"This is the work of God, that you believe in the one he sent." 
So they said to him,
"What sign can you do, that we may see and believe in you? 
What can you do? 
Our ancestors ate manna in the desert, as it is written:
He gave them bread from heaven to eat."
So Jesus said to them,
"Amen, amen, I say to you,
it was not Moses who gave the bread from heaven;
my Father gives you the true bread from heaven. 
For the bread of God is that which comes down from heaven
and gives life to the world."

So they said to him,
"Sir, give us this bread always." 
Jesus said to them,
"I am the bread of life;
whoever comes to me will never hunger,
and whoever believes in me will never thirst."
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