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stmargaretgiddings's podcast

This is a Catholic Sunday Mass homily podcast dedicated to the greater glory of God and the salvation of souls.
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Sep 2, 2018

Twenty-second Sunday in Ordinary Time

Reading 1DT 4:1-2, 6-8

Moses said to the people:
"Now, Israel, hear the statutes and decrees
which I am teaching you to observe,
that you may live, and may enter in and take possession of the land
which the LORD, the God of your fathers, is giving you. 
In your observance of the commandments of the LORD, your God,
which I enjoin upon you,
you shall not add to what I command you nor subtract from it. 
Observe them carefully,
for thus will you give evidence
of your wisdom and intelligence to the nations,
who will hear of all these statutes and say,
'This great nation is truly a wise and intelligent people.'
For what great nation is there
that has gods so close to it as the LORD, our God, is to us
whenever we call upon him? 
Or what great nation has statutes and decrees
that are as just as this whole law
which I am setting before you today?"

Responsorial PsalmPS 15:2-3, 3-4, 4-5

R. (1a) The one who does justice will live in the presence of the Lord.
Whoever walks blamelessly and does justice;
who thinks the truth in his heart
and slanders not with his tongue.
R. The one who does justice will live in the presence of the Lord.
Who harms not his fellow man,
nor takes up a reproach against his neighbor;
by whom the reprobate is despised,
while he honors those who fear the LORD.
R. The one who does justice will live in the presence of the Lord.
Who lends not his money at usury
and accepts no bribe against the innocent.
Whoever does these things
shall never be disturbed.
R. The one who does justice will live in the presence of the Lord.

Reading 2JAS 1:17-18, 21B-22, 27

Dearest brothers and sisters:
All good giving and every perfect gift is from above,
coming down from the Father of lights,
with whom there is no alteration or shadow caused by change. 
He willed to give us birth by the word of truth
that we may be a kind of firstfruits of his creatures.

Humbly welcome the word that has been planted in you
and is able to save your souls.

Be doers of the word and not hearers only, deluding yourselves.

Religion that is pure and undefiled before God and the Father is this:
to care for orphans and widows in their affliction
and to keep oneself unstained by the world.

AlleluiaJAS 1:18

R. Alleluia, alleluia.
The Father willed to give us birth by the word of truth
that we may be a kind of firstfruits of his creatures.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMK 7:1-8, 14-15, 21-23

When the Pharisees with some scribes who had come from Jerusalem
gathered around Jesus,
they observed that some of his disciples ate their meals
with unclean, that is, unwashed, hands. 
—For the Pharisees and, in fact, all Jews,
do not eat without carefully washing their hands,
keeping the tradition of the elders.
And on coming from the marketplace 
they do not eat without purifying themselves. 
And there are many other things that they have traditionally observed,
the purification of cups and jugs and kettles and beds. —
So the Pharisees and scribes questioned him,
"Why do your disciples not follow the tradition of the elders
but instead eat a meal with unclean hands?" 
He responded,
"Well did Isaiah prophesy about you hypocrites, as it is written:
This people honors me with their lips,
but their hearts are far from me;
in vain do they worship me,
teaching as doctrines human precepts.

You disregard God's commandment but cling to human tradition."

He summoned the crowd again and said to them,
"Hear me, all of you, and understand. 
Nothing that enters one from outside can defile that person;
but the things that come out from within are what defile.

"From within people, from their hearts,
come evil thoughts, unchastity, theft, murder,
adultery, greed, malice, deceit,
licentiousness, envy, blasphemy, arrogance, folly.
All these evils come from within and they defile."
Aug 26, 2018

XXI Domingo ordinario

Primera lectura 

Jos 24, 1-2a. 15-17. 18b
En aquellos días, Josué convocó en Siquem a todas las tribus de Israel y reunió a los ancianos, a los jueces, a los jefes y a los escribas. Cuando todos estuvieron en presencia del Señor, Josué le dijo al pueblo: "Si no les agrada servir al Señor, digan aquí y ahora a quién quieren servir: ¿a los dioses a los que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Eufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuyo país ustedes habitan? En cuanto a mí toca, mi familia y yo serviremos al Señor".

El pueblo respondió: "Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a otros dioses, porque el Señor es nuestro Dios; él fue quien nos sacó de la esclavitud de Egipto, el que hizo ante nosotros grandes prodigios, nos protegió por todo el camino que recorrimos y en los pueblos por donde pasamos. Así pues, también nosotros serviremos al Señor, porque él es nuestro Dios".


Salmo Responsorial

Salmo 33, 2-3. 16-17. 18-19. 20-21. 22-23
R. (9a) Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Bendeciré al Señor a todas horas,
no cesará mi boca de alabarlo. 
Yo me siento orgulloso del Señor,
que se alegre su pueblo al escucharlo. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Los ojos del Señor cuidan al justo,
y a su clamor están atentos sus oídos.
Contra el malvado, en cambio, está el Señor, 
para borrar de la tierra su recuerdo. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Escucha el Señor al hombre justo 
y lo libra de todos sus congojas.
El Señor no está lejos de sus fieles
y levanta a las almas abatidos. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Muchas tribulaciones pasa el justo, 
para de todos ellas Dios lo libra.
por los huesos del justo vela Dios, 
sin dejar que ninguno se le quiebre.
Salva el Señor la vida de sus siervos;
No morirán quienes en él esperan. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. 

Segunda lectura

Ef 5, 21-32

Hermanos: Respétense unos a otros, por reverencia a Cristo: que las mujeres respeten a sus maridos, como si se tratara del Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza y salvador de la Iglesia, que es su cuerpo. Por lo tanto, así como la Iglesia es dócil a Cristo, así también las mujeres sean dóciles a sus maridos en todo.

Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a su Iglesia y se entregó por ella para santificarla, purificándola con el agua y la palabra, pues él quería presentársela a sí mismo toda resplandeciente, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa e inmaculada.

Así los maridos deben amar a sus esposas, como cuerpos suyos que son. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie jamás ha odiado a su propio cuerpo, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola cosa. Éste es un gran misterio, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.

O bien:

Ef 5, 2a, 25-32

Hermanos: 
Vivan amando como Cristo, que nos amó. Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a su Iglesia y se entregó por ella para santificarla, purificándola con el agua y la palabra, pues él quería presentársela a sí mismo toda resplandeciente, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa e inmaculada.

Así los maridos deben amar a sus esposas, como cuerpos suyos que son. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie jamás ha odiado a su propio cuerpo, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola cosa. Éste es un gran misterio, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.


Aclamación antes del Evangelio

Cfr Jn 6, 63c. 68c
R. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
Tú tienes palabras de vida eterna.
R. Aleluya


Evangelio

Jn 6, 55. 60-69
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: "Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida". Al oír sus palabras, muchos discípulos de Jesús dijeron: "Este modo de hablar es intolerable, ¿quién puede admitir eso?"

Dándose cuenta Jesús de que sus discípulos murmuraban, les dijo: "¿Esto los escandaliza? ¿Qué sería si vieran al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da la vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que les he dicho son espíritu y vida, y a pesar de esto, algunos de ustedes no creen". (En efecto, Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo habría de traicionar). Después añadió: "Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede".

Desde entonces, muchos de sus discípulos se echaron para atrás y ya no querían andar con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: "¿También ustedes quieren dejarme?" Simón Pedro le respondió: "Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios".
Aug 19, 2018

XX Domingo ordinario

Primera lectura 

Prv 9, 1-6
La sabiduría se ha edificado una casa,
ha preparado un banquete,
ha mezclado el vino
y puesto la mesa.
Ha enviado a sus criados para que,
desde los puntos que dominan la ciudad, anuncien esto:
"Si alguno es sencillo, que venga acá".

Y a los faltos de juicio les dice:
"Vengan a comer de mi pan
y a beber del vino que he preparado.
Dejen su ignorancia y vivirán;
avancen por el camino de la prudencia".


Salmo Responsorial

Salmo 33, 2-3. 10-11. 12-13. 14-15
R. (9a) Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Bendeciré al Señor a todas horas,
no cesará mi boca de alabarlo. 
Yo me siento orgulloso del Señor,
que se alegre su pueblo al escucharlo.  
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Que amen al Señor todos sus fieles, 
pues nada faltará a los que lo aman. 
El rico empobrece y pasa hambre; 
a quien busca al Señor, nada le falta. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Escúchame, hijo mío: 
voy a enseñarte cómo amar al Señor. 
¿Quieres vivir y disfrutar la vida? 
Guarda del mal tu lengua
Y aleja de tus labios el engaño.;
Apártate del mal y haz el bien;
busca la paz y ve tras ella. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.

Segunda lectura

Ef 5, 15-20

Hermanos: Tengan cuidado de portarse no como insensatos, sino como prudentes, aprovechando el momento presente, porque los tiempos son malos.

No sean irreflexivos, antes bien, traten de entender cuál es la voluntad de Dios. No se embriaguen, porque el vino lleva al libertinaje. Llénense, más bien, del Espíritu Santo; expresen sus sentimientos con salmos, himnos y cánticos espirituales, cantando con todo el corazón las alabanzas al Señor. Den continuamente gracias a Dios Padre por todas las cosas, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.


Aclamación antes del Evangelio

Jn 6, 56
R. Aleluya, aleluya.
El que come mi carne y bebe mi sangre,
permanece en mí y yo en él, dice el Señor.
R. Aleluya


Evangelio

Jn 6, 51-58
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: "Yo soy el pan vivo, que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne, para que el mundo tenga vida".

Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?"

Jesús les dijo: "Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.

Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí.

Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre''.
Aug 19, 2018

Twentieth Sunday in Ordinary Time

Reading 1PRV 9:1-6

Wisdom has built her house,
she has set up her seven columns;
she has dressed her meat, mixed her wine,
yes, she has spread her table.
She has sent out her maidens; she calls
from the heights out over the city:
"Let whoever is simple turn in here;
To the one who lacks understanding, she says,
Come, eat of my food,
and drink of the wine I have mixed!
Forsake foolishness that you may live;
advance in the way of understanding."

Responsorial PsalmPS 34:2-3, 4-5, 6-7

R. (9a) Taste and see the goodness of the Lord.
I will bless the LORD at all times;
his praise shall be ever in my mouth.
Let my soul glory in the LORD;
the lowly will hear me and be glad.
R. Taste and see the goodness of the Lord.
Glorify the LORD with me,
let us together extol his name.
I sought the LORD, and he answered me
and delivered me from all my fears.
R. Taste and see the goodness of the Lord.
Look to him that you may be radiant with joy,
and your faces may not blush with shame.
When the poor one called out, the LORD heard,
and from all his distress he saved him.
R. Taste and see the goodness of the Lord.

Reading 2EPH 5:15-20

Brothers and sisters:
Watch carefully how you live,
not as foolish persons but as wise,
making the most of the opportunity,
because the days are evil. 
Therefore, do not continue in ignorance,
but try to understand what is the will of the Lord. 
And do not get drunk on wine, in which lies debauchery,
but be filled with the Spirit,
addressing one another in psalms and hymns and spiritual songs,
singing and playing to the Lord in your hearts,
giving thanks always and for everything
in the name of our Lord Jesus Christ to God the Father.

AlleluiaJN 6:56

R. Alleluia, alleluia.
Whoever eats my flesh and drinks my blood
remains in me and I in him, says the Lord.
R. Alleluia, alleluia.

GospelJN 6:51-58

Jesus said to the crowds:
"I am the living bread that came down from heaven;
whoever eats this bread will live forever;
and the bread that I will give
is my flesh for the life of the world."

The Jews quarreled among themselves, saying,
"How can this man give us his flesh to eat?" 
Jesus said to them,
"Amen, amen, I say to you,
unless you eat the flesh of the Son of Man and drink his blood,
you do not have life within you. 
Whoever eats my flesh and drinks my blood
has eternal life,
and I will raise him on the last day. 
For my flesh is true food,
and my blood is true drink. 
Whoever eats my flesh and drinks my blood
remains in me and I in him. 
Just as the living Father sent me
and I have life because of the Father,
so also the one who feeds on me
will have life because of me. 
This is the bread that came down from heaven. 
Unlike your ancestors who ate and still died,
whoever eats this bread will live forever."
Aug 12, 2018

XIX Domingo ordinario

Primera lectura 

1 Reyes 19, 4-8
En aquellos tiempos, caminó Elías por el desierto un día entero y finalmente se sentó bajo un árbol de retama, sintió deseos de morir y dijo: "Basta ya, Señor. Quítame la vida, pues yo no valgo más que mis padres". Después se recostó y se quedó dormido.

Pero un ángel del Señor llegó a despertarlo y le dijo: "Levántate y come". Elías abrió los ojos y vio a su cabecera un pan cocido en las brasas y un jarro de agua. Después de comer y beber, se volvió a recostar y se durmió.

Por segunda vez, el ángel del Señor lo despertó y le dijo: "Levántate y come, porque aún te queda un largo camino". Se levantó Elías. Comió y bebió. Y con la fuerza de aquel alimento, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el Horeb, el monte de Dios.


Salmo Responsorial

Salmo 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9
R. (9a) Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Bendeciré al Señor a todas horas,
no cesará mi boca de alabarlo. 
Yo me siento orgulloso del Señor,
que se alegre su pueblo al escucharlo.  
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Proclamemos la grandeza del Señor
y alabemos todos juntos su poder.
Cuando acudí al Señor, me hizo caso
y me libró de todas mis temores. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Confía en el Señor y saltarás de gusto; 
jamás te sentirás decepcionado, 
porque el Señor escucha el clamor de los pobres 
y los libra de todas sus angustias.  
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Junto a aquellos que temen al Señor
el ángel del Señor acampa y los protege.
Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Dichoso el hombre que se refugia en él. 
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.

Segunda lectura

Ef 4, 30–5, 2

Hermanos: No le causen tristeza al Espíritu Santo, con el que Dios los ha marcado para el día de la liberación final.

Destierren de ustedes la aspereza, la ira, la indignación, los insultos, la maledicencia y toda clase de maldad. Sean buenos y comprensivos, y perdónense los unos a los otros, como Dios los perdonó, por medio de Cristo.

Imiten, pues, a Dios como hijos queridos. Vivan amando como Cristo, que nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y víctima de fragancia agradable a Dios.


Aclamación antes del Evangelio

Jn 6, 51
R. Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan vivo que ha bajado cielo, dice el Señor;
el que coma de este pan vivirá para siempre.
R. Aleluya.


Evangelio

Jn 6, 41-51
En aquel tiempo, los judíos murmuraban contra Jesús, porque había dicho: "Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo", y decían: "¿No es éste, Jesús, el hijo de José? ¿Acaso no conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo nos dice ahora que ha bajado del cielo?"

Jesús les respondió: "No murmuren. Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre, que me ha enviado; y a ése yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: Todos serán discípulos de Dios. Todo aquel que escucha al Padre y aprende de él, se acerca a mí. No es que alguien haya visto al Padre, fuera de aquel que procede de Dios. Ese sí ha visto al Padre.

Yo les aseguro: el que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Sus padres comieron el maná en el desierto y sin embargo, murieron. Éste es el pan que ha bajado del cielo para que, quien lo coma, no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida''.
Aug 12, 2018

Nineteenth Sunday in Ordinary Time

Reading 11 KGS 19:4-8

Elijah went a day's journey into the desert,
until he came to a broom tree and sat beneath it. 
He prayed for death saying:
"This is enough, O LORD! 
Take my life, for I am no better than my fathers." 
He lay down and fell asleep under the broom tree,
but then an angel touched him and ordered him to get up and eat. 
Elijah looked and there at his head was a hearth cake
and a jug of water. 
After he ate and drank, he lay down again,
but the angel of the LORD came back a second time,
touched him, and ordered,
"Get up and eat, else the journey will be too long for you!" 
He got up, ate, and drank;
then strengthened by that food,
he walked forty days and forty nights to the mountain of God, Horeb.

Responsorial Psalm PS 34:2-3, 4-5, 6-7, 8-9

R. (9a) Taste and see the goodness of the Lord.
I will bless the LORD at all times;
his praise shall be ever in my mouth.
Let my soul glory in the LORD;
the lowly will hear me and be glad.
R. Taste and see the goodness of the Lord.
Glorify the LORD with me,
Let us together extol his name.
I sought the LORD, and he answered me
And delivered me from all my fears.
R. Taste and see the goodness of the Lord.
Look to him that you may be radiant with joy.
And your faces may not blush with shame.
When the afflicted man called out, the LORD heard,
And from all his distress he saved him.
R. Taste and see the goodness of the Lord.
The angel of the LORD encamps
around those who fear him and delivers them.
Taste and see how good the LORD is;
blessed the man who takes refuge in him.
R. Taste and see the goodness of the Lord.

Reading 2EPH 4:30—5:2

Brothers and sisters:
Do not grieve the Holy Spirit of God,
with which you were sealed for the day of redemption. 
All bitterness, fury, anger, shouting, and reviling
must be removed from you, along with all malice. 
And be kind to one another, compassionate,
forgiving one another as God has forgiven you in Christ.

So be imitators of God, as beloved children, and live in love,
as Christ loved us and handed himself over for us
as a sacrificial offering to God for a fragrant aroma.

AlleluiaJN 6:51

R. Alleluia, alleluia.
I am the living bread that came down from heaven, says the Lord;
whoever eats this bread will live forever.
R. Alleluia, alleluia.

GospelJN 6:41-51

The Jews murmured about Jesus because he said,
"I am the bread that came down from heaven, "
and they said,
"Is this not Jesus, the son of Joseph? 
Do we not know his father and mother? 
Then how can he say,
'I have come down from heaven'?" 
Jesus answered and said to them,
"Stop murmuring among yourselves. 
No one can come to me unless the Father who sent me draw him,
and I will raise him on the last day. 
It is written in the prophets:
They shall all be taught by God.
Everyone who listens to my Father and learns from him comes to me. 
Not that anyone has seen the Father
except the one who is from God;
he has seen the Father. 
Amen, amen, I say to you,
whoever believes has eternal life. 
I am the bread of life. 
Your ancestors ate the manna in the desert, but they died;
this is the bread that comes down from heaven
so that one may eat it and not die. 
I am the living bread that came down from heaven;
whoever eats this bread will live forever;
and the bread that I will give is my flesh for the life of the world."
Aug 5, 2018

XVIII Domingo ordinario

Primera lectura 

Ex16, 2-4. 12-15
En aquellos días, toda la comunidad de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto, diciendo: "Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en Egipto, cuando nos sentábamos junto a las ollas de carne y comíamos pan hasta saciarnos. Ustedes nos han traído a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud".

Entonces dijo el Señor a Moisés: "Voy a hacer que llueva pan del cielo. Que el pueblo salga a recoger cada día lo que necesita, pues quiero probar si guarda mi ley o no. He oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Diles de parte mía: 'Por la tarde comerán carne y por la mañana se hartarán de pan, para que sepan que yo soy el Señor, su Dios' ".

Aquella misma tarde, una bandada de codornices cubrió el campamento. A la mañana siguiente había en torno a él una capa de rocío que, al evaporarse, dejó el suelo cubierto con una especie de polvo blanco semejante a la escarcha. Al ver eso, los israelitas se dijeron unos a otros: "¿Qué es esto?", pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: "Éste es el pan que el Señor les da por alimento".

 


Salmo Responsorial

Salmo 77, 3 y 4bc. 23-24. 25 y 54
R. (24b) El Señor les dio pan del cielo.
Cuanto hemos escuchado y conocemos
del poder del Señor y de su gloria, 
cuanto nos han narrado nuestros padres, 
nuestros hijos lo oirán de nuestra boca.
R. El Señor les dio pan del cielo.
A las nubes mandó desde lo alto
que abrieran las compuertas de los cielos; 
hizo llover maná sobre su pueblo,
trigo celeste envió como alimento. 
R. El Señor les dio pan del cielo.
Así el hombre comió pan de los ángeles;
Dios le dio de comer en abundancia
y luego los condujo hasta la tierra
y el monte que su diestra conquistara. 
R. El Señor les dio pan del cielo.

Segunda lectura

Ef 4, 17. 20-24

Hermanos: Declaro y doy testimonio en el Señor, de que no deben ustedes vivir como los paganos, que proceden conforme a lo vano de sus criterios. Esto no es lo que ustedes han aprendido de Cristo; han oído hablar de él y en él han sido adoctrinados, conforme a la verdad de Jesús. Él les ha enseñado a abandonar su antiguo modo de vivir, ese viejo yo, corrompido por deseos de placer.

Dejen que el Espíritu renueve su mente y revístanse del nuevo yo, creado a imagen de Dios, en la justicia y en la santidad de la verdad.


Aclamación antes del Evangelio

Mt 4, 4b
R. Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre,
sino también de toda palabra
que sale de la boca de Dios.
R. Aleluya.

 


Evangelio

Jn 6, 24-35
En aquel tiempo, cuando la gente vio que en aquella parte del lago no estaban Jesús ni sus discípulos, se embarcaron y fueron a Cafarnaúm para buscar a Jesús.

Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo llegaste acá?" Jesús les contestó: "Yo les aseguro que ustedes no me andan buscando por haber visto señales milagrosas, sino por haber comido de aquellos panes hasta saciarse. No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna y que les dará el Hijo del hombre; porque a éste, el Padre Dios lo ha marcado con su sello".

Ellos le dijeron: "¿Qué necesitamos para llevar a cabo las obras de Dios?" Respondió Jesús: "La obra de Dios consiste en que crean en aquel a quien él ha enviado". Entonces la gente le preguntó a Jesús: "¿Qué signo vas a realizar tú, para que la veamos y podamos creerte? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Les dio a comer pan del cielo".

Jesús les respondió: "Yo les aseguro: No fue Moisés quien les dio pan del cielo; es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que baja del cielo y da la vida al mundo".

Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de ese pan". Jesús les contestó: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre y el que cree en mí nunca tendrá sed".
Aug 5, 2018

Eighteenth Sunday in Ordinary Time

Reading 1EX 16:2-4, 12-15

The whole Israelite community grumbled against Moses and Aaron. 
The Israelites said to them,
"Would that we had died at the LORD's hand in the land of Egypt,
as we sat by our fleshpots and ate our fill of bread! 
But you had to lead us into this desert
to make the whole community die of famine!"

Then the LORD said to Moses,
"I will now rain down bread from heaven for you. 
Each day the people are to go out and gather their daily portion;
thus will I test them,
to see whether they follow my instructions or not.

"I have heard the grumbling of the Israelites. 
Tell them: In the evening twilight you shall eat flesh,
and in the morning you shall have your fill of bread,
so that you may know that I, the LORD, am your God."

In the evening quail came up and covered the camp. 
In the morning a dew lay all about the camp,
and when the dew evaporated, there on the surface of the desert
were fine flakes like hoarfrost on the ground. 
On seeing it, the Israelites asked one another, "What is this?"
for they did not know what it was. 
But Moses told them,
"This is the bread that the LORD has given you to eat."

Responsorial PsalmPS 78:3-4, 23-24, 25, 54

R. (24b) The Lord gave them bread from heaven.
What we have heard and know,
and what our fathers have declared to us,
We will declare to the generation to come
the glorious deeds of the LORD and his strength
and the wonders that he wrought.
R. The Lord gave them bread from heaven.
He commanded the skies above
and opened the doors of heaven;
he rained manna upon them for food
and gave them heavenly bread.
R. The Lord gave them bread from heaven.
Man ate the bread of angels,
food he sent them in abundance.
And he brought them to his holy land,
to the mountains his right hand had won.
R. The Lord gave them bread from heaven.

Reading 2EPH 4:17, 20-24

Brothers and sisters:
I declare and testify in the Lord
that you must no longer live as the Gentiles do,
in the futility of their minds;
that is not how you learned Christ,
assuming that you have heard of him and were taught in him,
as truth is in Jesus,
that you should put away the old self of your former way of life,
corrupted through deceitful desires,
and be renewed in the spirit of your minds,
and put on the new self,
created in God's way in righteousness and holiness of truth.

AlleluiaMT 4:4B

R. Alleluia, alleluia.
One does not live on bread alone,
but by every word that comes forth from the mouth of God.
R. Alleluia, alleluia.

GospelJN 6:24-35

When the crowd saw that neither Jesus nor his disciples were there,
they themselves got into boats
and came to Capernaum looking for Jesus. 
And when they found him across the sea they said to him,
"Rabbi, when did you get here?" 
Jesus answered them and said,
"Amen, amen, I say to you,
you are looking for me not because you saw signs
but because you ate the loaves and were filled. 
Do not work for food that perishes
but for the food that endures for eternal life,
which the Son of Man will give you. 
For on him the Father, God, has set his seal." 
So they said to him,
"What can we do to accomplish the works of God?" 
Jesus answered and said to them,
"This is the work of God, that you believe in the one he sent." 
So they said to him,
"What sign can you do, that we may see and believe in you? 
What can you do? 
Our ancestors ate manna in the desert, as it is written:
He gave them bread from heaven to eat."
So Jesus said to them,
"Amen, amen, I say to you,
it was not Moses who gave the bread from heaven;
my Father gives you the true bread from heaven. 
For the bread of God is that which comes down from heaven
and gives life to the world."

So they said to him,
"Sir, give us this bread always." 
Jesus said to them,
"I am the bread of life;
whoever comes to me will never hunger,
and whoever believes in me will never thirst."
Jul 29, 2018

XVII Domingo Ordinario

Primera lectura 

2 Reyes 4, 42-44
En aquellos días, llegó de Baal-Salisá un hombre que traía para el siervo de Dios, Eliseo, como primicias, veinte panes de cebada y grano tierno en espiga.

Entonces Eliseo dijo a su criado: "Dáselos a la gente para que coman". Pero él le respondió: "¿Cómo voy a repartir estos panes entre cien hombres?"

Eliseo insistió: "Dáselos a la gente para que coman, porque esto dice el Señor: 'Comerán todos y sobrará' ".

El criado repartió los panes a la gente; todos comieron y todavía sobró, como había dicho el Señor.


Salmo Responsorial

Salmo 144, 10-11. 15-16. 17-18
R. (cf. 16) Bendeciré al Señor eternamente.
Que te alaben, Señor, todas tus obras
y que todos tus fieles te bendigan.
Que proclamen la gloria de tu reino
y den a conocer tus maravillas. 
R. Bendeciré al Señor eternamente.
A ti, Señor, sus ojos vuelven todos
y tú los alimentas a su tiempo.
Abres, Señor, tus manos generosas
y cuantos viven quedan satisfechos. 
R. Bendeciré al Señor eternamente.
Siempre es justo el Señor en sus designios
y están llenas de amor todas sus obras. 
No está lejos de aquellos que lo buscan; 
muy cerca está el Señor de quien lo invoca. 
R. Bendeciré al Señor eternamente.

Segunda lectura

Ef 4, 1-6

Hermanos: Yo, Pablo, prisionero por la causa del Señor, los exhorto a que lleven una vida digna del llamamiento que han recibido. Sean siempre humildes y amables; sean comprensivos y sopórtense mutuamente con amor; esfuércense en mantenerse unidos en el Espíritu con el vínculo de la paz.

Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como también una sola es la esperanza del llamamiento que ustedes han recibido. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que reina sobre todos, actúa a través de todos y vive en todos.


Aclamación antes del Evangelio

Lc 7, 16
R. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros.
Dios ha visitado a su pueblo.
R. Aleluya.


Evangelio

Jn 6, 1-15
En aquel tiempo, Jesús se fue a la otra orilla del mar de Galilea o lago de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía curando a los enfermos. Jesús subió al monte y se sentó allí con sus discípulos.

Estaba cerca la Pascua, festividad de los judíos. Viendo Jesús que mucha gente lo seguía, le dijo a Felipe: "¿Cómo compraremos pan para que coman éstos?" Le hizo esta pregunta para ponerlo a prueba, pues él bien sabía lo que iba a hacer. Felipe le respondió: "Ni doscientos denarios de pan bastarían para que a cada uno le tocara un pedazo de pan". Otro de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: "Aquí hay un muchacho que trae cinco panes de cebada y dos pescados. Pero, ¿qué es eso para tanta gente?" Jesús le respondió: "Díganle a la gente que se siente". En aquel lugar había mucha hierba. Todos, pues, se sentaron ahí; y tan sólo los hombres eran unos cinco mil.

Enseguida tomó Jesús los panes, y después de dar gracias a Dios, se los fue repartiendo a los que se habían sentado a comer. Igualmente les fue dando de los pescados todo lo que quisieron. Después de que todos se saciaron, dijo a sus discípulos: "Recojan los pedazos sobrantes, para que no se desperdicien". Los recogieron y con los pedazos que sobraron de los cinco panes llenaron doce canastos.

Entonces la gente, al ver el signo que Jesús había hecho, decía: "Éste es, en verdad, el profeta que habría de venir al mundo". Pero Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró de nuevo a la montaña, él solo.
Jul 29, 2018

Seventeenth Sunday in Ordinary Time

Reading 12 KGS 4:42-44

A man came from Baal-shalishah bringing to Elisha, the man of God,
twenty barley loaves made from the firstfruits,
and fresh grain in the ear. 
Elisha said, "Give it to the people to eat." 
But his servant objected,
"How can I set this before a hundred people?" 
Elisha insisted, "Give it to the people to eat." 
"For thus says the LORD,
'They shall eat and there shall be some left over.'" 
And when they had eaten, there was some left over,
as the LORD had said.

Responsorial PsalmPS 145:10-11, 15-16, 17-18

R. (cf. 16) The hand of the Lord feeds us; he answers all our needs.
Let all your works give you thanks, O LORD,
and let your faithful ones bless you.
Let them discourse of the glory of your kingdom
and speak of your might.
R. The hand of the Lord feeds us; he answers all our needs.
The eyes of all look hopefully to you,
and you give them their food in due season;
you open your hand
and satisfy the desire of every living thing.
R. The hand of the Lord feeds us; he answers all our needs.
The LORD is just in all his ways
and holy in all his works.
The LORD is near to all who call upon him,
to all who call upon him in truth.
R. The hand of the Lord feeds us; he answers all our needs.

Reading 2EPH 4:1-6

Brothers and sisters:
I, a prisoner for the Lord,
urge you to live in a manner worthy of the call you have received,
with all humility and gentleness, with patience,
bearing with one another through love,
striving to preserve the unity of the spirit through the bond of peace:
one body and one Spirit,
as you were also called to the one hope of your call;
one Lord, one faith, one baptism;
one God and Father of all,
who is over all and through all and in all.

AlleluiaLK 7:16

R. Alleluia, alleluia.
A great prophet has risen in our midst.
God has visited his people.
R. Alleluia, alleluia.

GospelJN 6:1-15

Jesus went across the Sea of Galilee. 
A large crowd followed him,
because they saw the signs he was performing on the sick. 
Jesus went up on the mountain,
and there he sat down with his disciples. 
The Jewish feast of Passover was near. 
When Jesus raised his eyes
and saw that a large crowd was coming to him,
he said to Philip,
"Where can we buy enough food for them to eat?" 
He said this to test him,
because he himself knew what he was going to do. 
Philip answered him,
"Two hundred days' wages worth of food would not be enough
for each of them to have a little." 
One of his disciples,
Andrew, the brother of Simon Peter, said to him,
"There is a boy here who has five barley loaves and two fish;
but what good are these for so many?" 
Jesus said, "Have the people recline." 
Now there was a great deal of grass in that place. 
So the men reclined, about five thousand in number. 
Then Jesus took the loaves, gave thanks,
and distributed them to those who were reclining,
and also as much of the fish as they wanted. 
When they had had their fill, he said to his disciples,
"Gather the fragments left over,
so that nothing will be wasted." 
So they collected them,
and filled twelve wicker baskets with fragments 
from the five barley loaves
that had been more than they could eat. 
When the people saw the sign he had done, they said,
"This is truly the Prophet, the one who is to come into the world." 
Since Jesus knew that they were going to come and carry him off
to make him king,
he withdrew again to the mountain alone.
Jul 22, 2018

XVI Domingo Ordinario

Primera lectura 

Jer 23, 1-6
"¡Ay de los pastores que dispersan y dejan perecer a las ovejas de mi rebaño!, dice el Señor.

Por eso habló así el Señor, Dios de Israel, contra los pastores que apacientan a mi pueblo: "Ustedes han rechazado y dispersado a mis ovejas y no las han cuidado. Yo me encargaré de castigar la maldad de las acciones de ustedes. Yo mismo reuniré al resto de mis ovejas de todos los países a donde las había expulsado y las volveré a traer a sus pastos, para que ahí crezcan y se multipliquen. Les pondré pastores que las apacienten. Ya no temerán ni se espantarán y ninguna se perderá.

Miren: Viene un tiempo, dice el Señor,
en que haré surgir un renuevo en el tronco de David:
será un rey justo y prudente
y hará que en la tierra se observen la ley y la justicia.
En sus días será puesto a salvo Judá,
Israel habitará confiadamente
y a él lo llamarán con este nombre:
'El Señor es nuestra justicia' ".


Salmo Responsorial

Salmo 22, 1-3a. 3b-4. 5.6.
R. (1) El Señor es mi pastor, nada me faltará.
El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce 
para reparar mis fuerzas.  
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Por ser un Dios fiel a sus promesas, 
me guía por el sendero recto;
así, aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad. 
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Tú mismo me preparas la mesa,
a despecho de mis adversarios;
me unges la cabeza con perfume,
y llenas mi copa hasta los bordes.  
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Tu bondad y tu misericordia me acompañaran
todos los días de mi vida;
y viviré en la casa del Señor
por años sin término. 
R. El Señor es mi pastor, nada me faltará.

Segunda lectura

Ef 2, 13-18

Hermanos: Ahora, unidos a Cristo Jesús, ustedes, que antes estaban lejos, están cerca, en virtud de la sangre de Cristo.

Porque él es nuestra paz; él hizo de los judíos y de los no judíos un solo pueblo; él destruyó, en su propio cuerpo, la barrera que los separaba: el odio; él abolió la ley, que consistía en mandatos y reglamentos, para crear en sí mismo, de los dos pueblos, un solo hombre nuevo, estableciendo la paz, y para reconciliar a ambos, hechos un solo cuerpo, con Dios, por medio de la cruz, dando muerte en sí mismo al odio.

Vino para anunciar la buena nueva de la paz, tanto a ustedes, los que estaban lejos, como a los que estaban cerca.

Así, unos y otros podemos acercarnos al Padre, por la acción de un mismo Espíritu.

 


Aclamación antes del Evangelio

Jn 10, 27
R. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor;
yo las conozco y ellas me siguen.
R. Aleluya.


Evangelio

Mc 6, 30-34
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces él les dijo: "Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco", porque eran tantos los que iban y venían, que no les dejaban tiempo ni para comer.

Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar apartado y tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces de todos los poblados fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.

Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
Jul 22, 2018

Sixteenth Sunday in Ordinary Time
Lectionary: 107

Reading 1JER 23:1-6

Woe to the shepherds
who mislead and scatter the flock of my pasture,
says the LORD. 
Therefore, thus says the LORD, the God of Israel,
against the shepherds who shepherd my people:
You have scattered my sheep and driven them away. 
You have not cared for them,
but I will take care to punish your evil deeds. 
I myself will gather the remnant of my flock
from all the lands to which I have driven them
and bring them back to their meadow;
there they shall increase and multiply. 
I will appoint shepherds for them who will shepherd them
so that they need no longer fear and tremble;
and none shall be missing, says the LORD.

Behold, the days are coming, says the LORD,
when I will raise up a righteous shoot to David;
as king he shall reign and govern wisely,
he shall do what is just and right in the land.
In his days Judah shall be saved,
Israel shall dwell in security.
This is the name they give him:
"The LORD our justice."

Responsorial PsalmPS 23:1-3, 3-4, 5, 6

R. (1) The Lord is my shepherd; there is nothing I shall want.
The LORD is my shepherd; I shall not want.
In verdant pastures he gives me repose;
beside restful waters he leads me;
he refreshes my soul.
R. The Lord is my shepherd; there is nothing I shall want.
He guides me in right paths
for his name's sake.
Even though I walk in the dark valley
I fear no evil; for you are at my side
with your rod and your staff
that give me courage.
R. The Lord is my shepherd; there is nothing I shall want.
You spread the table before me
in the sight of my foes;
you anoint my head with oil;
my cup overflows.
R. The Lord is my shepherd; there is nothing I shall want.
Only goodness and kindness follow me
all the days of my life;
and I shall dwell in the house of the LORD
for years to come.
R. The Lord is my shepherd; there is nothing I shall want.

Reading 2EPH 2:13-18

Brothers and sisters:
In Christ Jesus you who once were far off
have become near by the blood of Christ.

For he is our peace, he who made both one
and broke down the dividing wall of enmity, through his flesh,
abolishing the law with its commandments and legal claims,
that he might create in himself one new person in place of the two,
thus establishing peace,
and might reconcile both with God,
in one body, through the cross,
putting that enmity to death by it. 
He came and preached peace to you who were far off
and peace to those who were near,
for through him we both have access in one Spirit to the Father.

AlleluiaJN 10:27

R. Alleluia, alleluia.
My sheep hear my voice, says the Lord;
I know them, and they follow me.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMK 6:30-34

The apostles gathered together with Jesus
and reported all they had done and taught. 
He said to them,
“Come away by yourselves to a deserted place and rest a while.” 
People were coming and going in great numbers,
and they had no opportunity even to eat. 
So they went off in the boat by themselves to a deserted place. 
People saw them leaving and many came to know about it. 
They hastened there on foot from all the towns
and arrived at the place before them.

When he disembarked and saw the vast crowd,
his heart was moved with pity for them,
for they were like sheep without a shepherd;
and he began to teach them many things.
Jul 15, 2018

XV Domingo Ordinario

Primera lectura 

Am 7, 12-15
En aquel tiempo, Amasías, sacerdote de Betel, le dijo al profeta Amós: "Vete de aquí, visionario, y huye al país de Judá; gánate allá el pan, profetizando; pero no vuelvas a profetizar en Betel, porque es santuario del rey y templo del reino".

Respondió Amós:
"Yo no soy profeta ni hijo de profeta,
sino pastor y cultivador de higos.
El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo:
'Ve y profetiza a mi pueblo, Israel' ".


Salmo Responsorial

Salmo 84, 9ab-10. 11-12. 13-14
R. (8) Muéstranos, Señor, tu misericordia.
Escucharé las palabras del Señor,
palabras de paz para su pueblo santo. 
Está ya cerca nuestra salvación
y la gloria del Señor habitará en la tierra.  
R. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
La misericordia y la verdad se encontraron,
la justicia y la paz se besaron,
la fidelidad brotó en la tierra
y la justicia vino del cielo.  
R. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
Cuando el Señor nos muestre su bondad,
nuestra tierra producirá su fruto.
La justicia le abrirá camino al Señor
e irá siguiendo sus pisadas.  
R. Muéstranos, Señor, tu misericordia.

Segunda lectura

efesios 1, 3-14
Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en él
con toda clase de bienes espirituales y celestiales.
Él nos eligió en Cristo, antes de crear el mundo,
para que fuéramos santos
e irreprochables a sus ojos, por el amor,
y determinó, porque así lo quiso,
que, por medio de Jesucristo, fuéramos sus hijos,
para que alabemos y glorifiquemos la gracia
con que nos ha favorecido por medio de su Hijo amado.

Pues por Cristo, por su sangre,
hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
Él ha prodigado sobre nosotros el tesoro de su gracia,
con toda sabiduría e inteligencia,
dándonos a conocer el misterio de su voluntad.
Éste es el plan que había proyectado realizar por Cristo,
cuando llegara la plenitud de los tiempos:
hacer que todas las cosas, las del cielo y las de la tierra,
tuvieran a Cristo por cabeza.

Con Cristo somos herederos también nosotros. Para esto estábamos destinados, por decisión del que lo hace todo según su voluntad: para que fuéramos una alabanza continua de su gloria, nosotros, los que ya antes esperábamos en Cristo.

En él también ustedes, después de escuchar la palabra de la verdad, el Evangelio de su salvación, y después de creer, han sido marcados con el Espíritu Santo prometido. Este Espíritu es la garantía de nuestra herencia, mientras llega la liberación del pueblo adquirido por Dios, para alabanza de su gloria.

 


Aclamación antes del Evangelio

Cfr Ef 1, 17-18
R. Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo
ilumine nuestras mentes 
para que podamos comprendamos cuál es la esperanza
a que nos llama.
R. Aleluya.


Evangelio

Mc 6, 7-13
En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce, los envió de dos en dos y les dio poder sobre los espíritus inmundos. Les mandó que no llevaran nada para el camino: ni pan, ni mochila, ni dinero en el cinto, sino únicamente un bastón, sandalias y una sola túnica.

Y les dijo: "Cuando entren en una casa, quédense en ella hasta que se vayan de ese lugar. Si en alguna parte no los reciben ni los escuchan, al abandonar ese lugar, sacúdanse el polvo de los pies, como una advertencia para ellos".

Los discípulos se fueron a predicar el arrepentimiento. Expulsaban a los demonios, ungían con aceite a los enfermos y los curaban.
Jul 15, 2018

Fifteenth Sunday in Ordinary Time

Reading 1AM 7:12-15

Amaziah, priest of Bethel, said to Amos,
“Off with you, visionary, flee to the land of Judah! 
There earn your bread by prophesying,
but never again prophesy in Bethel;
for it is the king’s sanctuary and a royal temple.” 
Amos answered Amaziah, “I was no prophet,
nor have I belonged to a company of prophets;
I was a shepherd and a dresser of sycamores. 
The LORD took me from following the flock, and said to me,
Go, prophesy to my people Israel.”

Responsorial PsalmPS 85:9-10, 11-12, 13-14

R. (8) Lord, let us see your kindness, and grant us your salvation.
I will hear what God proclaims;
the LORD —for he proclaims peace.
Near indeed is his salvation to those who fear him,
glory dwelling in our land.
R. Lord, let us see your kindness, and grant us your salvation.
Kindness and truth shall meet;
justice and peace shall kiss.
Truth shall spring out of the earth,
and justice shall look down from heaven.
R. Lord, let us see your kindness, and grant us your salvation.
The LORD himself will give his benefits;
our land shall yield its increase.
Justice shall walk before him,
and prepare the way of his steps.
R. Lord, let us see your kindness, and grant us your salvation.

Reading 2EPH 1:3-14 OR 1:3-10

Blessed be the God and Father of our Lord Jesus Christ,
who has blessed us in Christ
with every spiritual blessing in the heavens,
as he chose us in him, before the foundation of the world,
to be holy and without blemish before him. 
In love he destined us for adoption to himself through Jesus Christ,
in accord with the favor of his will,
for the praise of the glory of his grace
that he granted us in the beloved.
In him we have redemption by his blood,
the forgiveness of transgressions,
in accord with the riches of his grace that he lavished upon us. 
In all wisdom and insight, he has made known to us
the mystery of his will in accord with his favor
that he set forth in him as a plan for the fullness of times,
to sum up all things in Christ, in heaven and on earth.

In him we were also chosen,
destined in accord with the purpose of the One
who accomplishes all things according to the intention of his will,
so that we might exist for the praise of his glory,
we who first hoped in Christ. 
In him you also, who have heard the word of truth,
the gospel of your salvation, and have believed in him,
were sealed with the promised holy Spirit,
which is the first installment of our inheritance
toward redemption as God’s possession, to the praise of his glory.


AlleluiaCF. EPH 1:17-18

R. Alleluia, alleluia.
May the Father of our Lord Jesus Christ
enlighten the eyes of our hearts,
that we may know what is the hope that
belongs to our call.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMK 6:7-13

Jesus summoned the Twelve and began to send them out two by two
and gave them authority over unclean spirits. 
He instructed them to take nothing for the journey
but a walking stick—
no food, no sack, no money in their belts. 
They were, however, to wear sandals
but not a second tunic. 
He said to them,
“Wherever you enter a house, stay there until you leave. 
Whatever place does not welcome you or listen to you,
leave there and shake the dust off your feet
in testimony against them.” 
So they went off and preached repentance. 
The Twelve drove out many demons,
and they anointed with oil many who were sick and cured them.
Jul 8, 2018

XIV Domingo Ordinario

Primera lectura 

Ez 2, 2-5
En aquellos días, el espíritu entró en mí, hizo que me pusiera en pie y oí una voz que me decía:

"Hijo de hombre, yo te envío a los israelitas, a un pueblo rebelde, que se ha sublevado contra mí. Ellos y sus padres me han traicionado hasta el día de hoy. También sus hijos son testarudos y obstinados. A ellos te envío para que les comuniques mis palabras. Y ellos, te escuchen o no, porque son una raza rebelde, sabrán que hay un profeta en medio de ellos".


Salmo Responsorial

Salmo 122, 1-2a. 2bcd. 3-4
R. (2cd) Ten piedad de nosotros, ten piedad.
En ti, Señor, que habitas en lo alto, 
fijos los ojos tengo, 
como fijan sus ojos en la manos 
de su señor, los siervos. 
R. Ten piedad de nosotros, ten piedad.
Así como la esclava en su señora
tiene fijos los ojos ,
fijos en el Señor están los nuestros, 
hasta que Dios se apiade de nosotros.
R. Ten piedad de nosotros, ten piedad.
Ten piedad de nosotros, ten piedad,
porque estamos, Señor, hartos de injurias; 
saturados estamos de desprecios, 
de insolencias y burlas. 
R. Ten piedad de nosotros, ten piedad.

Segunda lectura

1 Cor 12, 7b-10

Hermanos: Para que yo no me llene de soberbia por la sublimidad de las revelaciones que he tenido, llevo una espina clavada en mi carne, un enviado de Satanás, que me abofetea para humillarme. Tres veces le he pedido al Señor que me libre de esto, pero él me ha respondido: "Te basta mi gracia, porque mi poder se manifiesta en la debilidad".

Así pues, de buena gana prefiero gloriarme de mis debilidades, para que se manifieste en mí el poder de Cristo. Por eso me alegro de las debilidades, los insultos, las necesidades, las persecuciones y las dificultades que sufro por Cristo, porque cuando soy más débil, soy más fuerte.


Aclamación antes del Evangelio

Cfr Lc 4, 18
R. Aleluya, aleluya.
El Espíritu del Señor está sobre mí;
él me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva.
R. Aleluya


Evangelio

Mc 6, 1-6
En aquel tiempo, Jesús fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro: "¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?" Y estaban desconcertados.

Pero Jesús les dijo: "Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa". Y no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos.
Jul 8, 2018

Fourteenth Sunday in Ordinary Time

Reading 1EZ 2:2-5

As the LORD spoke to me, the spirit entered into me
and set me on my feet,
and I heard the one who was speaking say to me:
Son of man, I am sending you to the Israelites,
rebels who have rebelled against me;
they and their ancestors have revolted against me to this very day.
Hard of face and obstinate of heart
are they to whom I am sending you. 
But you shall say to them: Thus says the LORD GOD! 
And whether they heed or resist—for they are a rebellious house—
they shall know that a prophet has been among them.

Responsorial PsalmPS 123:1-2, 2, 3-4

R. (2cd) Our eyes are fixed on the Lord, pleading for his mercy.
To you I lift up my eyes
who are enthroned in heaven —
As the eyes of servants
are on the hands of their masters.
R. Our eyes are fixed on the Lord, pleading for his mercy.
As the eyes of a maid
are on the hands of her mistress,
So are our eyes on the LORD, our God,
till he have pity on us.
R. Our eyes are fixed on the Lord, pleading for his mercy.
Have pity on us, O LORD, have pity on us,
for we are more than sated with contempt;
our souls are more than sated
with the mockery of the arrogant,
with the contempt of the proud.
R. Our eyes are fixed on the Lord, pleading for his mercy.

Reading 22 COR 12:7-10

Brothers and sisters:
That I, Paul, might not become too elated,
because of the abundance of the revelations,
a thorn in the flesh was given to me, an angel of Satan,
to beat me, to keep me from being too elated. 
Three times I begged the Lord about this, that it might leave me,
but he said to me, “My grace is sufficient for you,
for power is made perfect in weakness.” 
I will rather boast most gladly of my weaknesses,
in order that the power of Christ may dwell with me. 
Therefore, I am content with weaknesses, insults,
hardships, persecutions, and constraints,
for the sake of Christ;
for when I am weak, then I am strong.

AlleluiaCF. LK 4:18

R. Alleluia, alleluia.
The Spirit of the Lord is upon me,
for he sent me to bring glad tidings to the poor.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMK 6:1-6

Jesus departed from there and came to his native place, accompanied by his disciples. 
When the sabbath came he began to teach in the synagogue,
and many who heard him were astonished. 
They said, “Where did this man get all this? 
What kind of wisdom has been given him? 
What mighty deeds are wrought by his hands! 
Is he not the carpenter, the son of Mary,
and the brother of James and Joses and Judas and Simon? 
And are not his sisters here with us?” 
And they took offense at him. 
Jesus said to them,
“A prophet is not without honor except in his native place
and among his own kin and in his own house.” 
So he was not able to perform any mighty deed there,
apart from curing a few sick people by laying his hands on them.
He was amazed at their lack of faith.

Jul 8, 2018

XI Domingo Ordinario

Primera lectura 

Ez 17, 22-24
Esto dice el Señor Dios:
“Yo tomaré un renuevo de la copa de un gran cedro,
de su más alta rama cortaré un retoño.
Lo plantaré en la cima de un monte excelso y sublime.
Lo plantaré en la montaña más alta de Israel.
Echará ramas, dará fruto
y se convertirá en un cedro magnífico.
En él anidarán toda clase de pájaros
y descansarán al abrigo de sus ramas.

Así, todos los árboles del campo sabrán que yo, el Señor,
humillo los árboles altos
y elevo los árboles pequeños;
que seco los árboles lozanos
y hago florecer los árboles secos.
Yo, el Señor, lo he dicho y lo haré”.


Salmo Responsorial

Salmo 91, 2-3. 13-14. 15-16
R. (cf. 2a) ¡Que bueno es darte gracias Señor!
¡Que bueno es darte gracias, Dios altísimo
y celebrar tu nombre, 
pregonando tu amor cada mañana 
y tu fidelidad, todas las noches.  
R. ¡Que bueno es darte gracias Señor!
Los justos crecerán como las palmas,
come los cedros en los altos montes;
plantados en la casa del Señor,
en medio de sus atrios darán flores.  
R. ¡Que bueno es darte gracias Señor!
Seguirán dando fruto en su vejez, 
frondosos y lozanos como jóvenes, 
para anunciar que en Dios, mi protector,
ni maldad ni injusticia se conocen.  
R. ¡Que bueno es darte gracias Señor!

Segunda lectura

2 Cor 5, 6-10

Hermanos: Siempre tenemos confianza, aunque sabemos que, mientras vivimos en el cuerpo, estamos desterrados, lejos del Señor. Caminamos guiados por la fe, sin ver todavía. Estamos, pues, llenos de confianza y preferimos salir de este cuerpo para vivir con el Señor.

Por eso procuramos agradarle, en el destierro o en la patria. Porque todos tendremos que comparecer ante el tribunal de Cristo, para recibir el premio o el castigo por lo que hayamos hecho en esta vida.


Aclamación antes del Evangelio

 
R. Aleluya, aleluya.
La semilla es la palabra de Dios y el sembrador es Cristo;
todo aquel que lo encuentra vivirá para siempre.
R. Aleluya.

Evangelio

Mc 4, 26-34
En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan las noches y los días, y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece; y la tierra, por sí sola, va produciendo el fruto: primero los tallos, luego las espigas y después los granos en las espigas. Y cuando ya están maduros los granos, el hombre echa mano de la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha”.

Les dijo también: “¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de los arbustos y echa ramas tan grandes, que los pájaros pueden anidar a su sombra”.

Y con otras muchas parábolas semejantes les estuvo exponiendo su mensaje, de acuerdo con lo que ellos podían entender. Y no les hablaba sino en parábolas; pero a sus discípulos les explicaba todo en privado.
Jul 8, 2018

Eleventh Sunday in Ordinary Time

Reading 1EZ 17:22-24

Thus says the Lord GOD:
I, too, will take from the crest of the cedar,
from its topmost branches tear off a tender shoot,
and plant it on a high and lofty mountain;
on the mountain heights of Israel I will plant it.
It shall put forth branches and bear fruit,
and become a majestic cedar.
Birds of every kind shall dwell beneath it,
every winged thing in the shade of its boughs.
And all the trees of the field shall know
that I, the LORD,
bring low the high tree,
lift high the lowly tree,
wither up the green tree,
and make the withered tree bloom.
As I, the LORD, have spoken, so will I do.

Responsorial PsalmPS 92:2-3, 13-14, 15-16

R. (cf. 2a) Lord, it is good to give thanks to you.
It is good to give thanks to the LORD,
to sing praise to your name, Most High,
To proclaim your kindness at dawn
and your faithfulness throughout the night.
R. Lord, it is good to give thanks to you.
The just one shall flourish like the palm tree,
like a cedar of Lebanon shall he grow.
They that are planted in the house of the LORD
shall flourish in the courts of our God.
R. Lord, it is good to give thanks to you.
They shall bear fruit even in old age;
vigorous and sturdy shall they be,
Declaring how just is the LORD,
my rock, in whom there is no wrong.
R. Lord, it is good to give thanks to you.

Reading 2 2 COR 5:6-10

Brothers and sisters:
We are always courageous,
although we know that while we are at home in the body
we are away from the Lord,
for we walk by faith, not by sight.
Yet we are courageous,
and we would rather leave the body and go home to the Lord.
Therefore, we aspire to please him, 
whether we are at home or away.
For we must all appear before the judgment seat of Christ,
so that each may receive recompense,
according to what he did in the body, whether good or evil.

Alleluia

R. Alleluia, alleluia.
The seed is the word of God, Christ is the sower.
All who come to him will live forever.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMK 4:26-34

Jesus said to the crowds:
“This is how it is with the kingdom of God;
it is as if a man were to scatter seed on the land
and would sleep and rise night and day
and through it all the seed would sprout and grow,
he knows not how.
Of its own accord the land yields fruit,
first the blade, then the ear, then the full grain in the ear.
And when the grain is ripe, he wields the sickle at once,
for the harvest has come.”

He said,
“To what shall we compare the kingdom of God,
or what parable can we use for it?
It is like a mustard seed that, when it is sown in the ground,
is the smallest of all the seeds on the earth.
But once it is sown, it springs up and becomes the largest of plants
and puts forth large branches,
so that the birds of the sky can dwell in its shade.”
With many such parables
he spoke the word to them as they were able to understand it.
Without parables he did not speak to them,
but to his own disciples he explained everything in private.
Jul 1, 2018

XIII Domingo Ordinario

Primera lectura 

Sb 1, 13-15; 2, 23-24
Dios no hizo la muerte,
ni se recrea en la destrucción de los vivientes.
Todo lo creó para que subsistiera.
Las creaturas del mundo son saludables;
no hay en ellas veneno mortal.

Dios creó al hombre para que nunca muriera,
porque lo hizo a imagen y semejanza de sí mismo;
mas por envidia del diablo
entró la muerte en el mundo
y la experimentan quienes le pertenecen.


Salmo Responsorial

Salmo 29, 2 y 4. 5-6. 11 y 12a y 13b
R. (2a) Te alabaré, Señor, eternamente.
Te alabaré, Señor, pues no dejaste 
que se rieran de mí mis enemigos. 
Tú, Señor, me salvaste de la muerte
y a punto de morir, me reviviste.  
R. Te alabaré, Señor, eternamente. 
Alaben al Señor quienes lo aman, 
den gracias a su nombre,
porque su ira dura un solo instante
y su bondad, toda la vida.
El llanto nos visita por la tarde; 
por la mañana, el júbilo.  
R. Te alabaré, Señor, eternamente. 
Escúchame, Señor, y compadécete; 
Señor, ven en mi ayuda. 
Convertiste mi duela en alegría,
te alabaré por eso eternamente.  
R. Te alabaré, Señor, eternamente. 


Segunda lectura

2 Cor 8, 7. 9. 13-15
Hermanos: Ya que ustedes se distinguen en todo: en fe, en palabra, en sabiduría, en diligencia para todo y en amor hacia nosotros, distínganse también ahora por su generosidad.

Bien saben lo generoso que ha sido nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, se hizo pobre por ustedes, para que ustedes se hicieran ricos con su pobreza.

No se trata de que los demás vivan tranquilos, mientras ustedes están sufriendo. Se trata, más bien, de aplicar durante nuestra vida una medida justa; porque entonces la abundancia de ustedes remediará las carencias de ellos, y ellos, por su parte, los socorrerán a ustedes en sus necesidades. En esa forma habrá un justo medio, como dice la Escritura: Al que recogía mucho, nada le sobraba; al que recogía poco, nada le faltaba.


Aclamación antes del Evangelio

Cfr 2 Tim 1, 10
R. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte
y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio.
R. Aleluya.


Evangelio

Mc 5, 21-43
En aquel tiempo, cuando Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se quedó en la orilla y ahí se le reunió mucha gente. Entonces se acercó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo. Al ver a Jesús, se echó a sus pies y le suplicaba con insistencia: "Mi hija está agonizando. Ven a imponerle las manos para que se cure y viva". Jesús se fue con él, y mucha gente lo seguía y lo apretujaba.

Entre la gente había una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años. Había sufrido mucho a manos de los médicos y había gastado en eso toda su fortuna, pero en vez de mejorar, había empeorado. Oyó hablar de Jesús, vino y se le acercó por detrás entre la gente y le tocó el manto, pensando que, con sólo tocarle el vestido, se curaría. Inmediatamente se le secó la fuente de su hemorragia y sintió en su cuerpo que estaba curada.

Jesús notó al instante que una fuerza curativa había salido de él, se volvió hacia la gente y les preguntó: "¿Quién ha tocado mi manto?" Sus discípulos le contestaron: "Estás viendo cómo te empuja la gente y todavía preguntas: '¿Quién me ha tocado?' " Pero él seguía mirando alrededor, para descubrir quién había sido. Entonces se acercó la mujer, asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado; se postró a sus pies y le confesó la verdad. Jesús la tranquilizó, diciendo: "Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y queda sana de tu enfermedad".
Todavía estaba hablando Jesús, cuando unos criados llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle a éste: "Ya se murió tu hija. ¿Para qué sigues molestando al Maestro?" Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: "No temas, basta que tengas fe". No permitió que lo acompañaran más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.

Al llegar a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús el alboroto de la gente y oyó los llantos y los alaridos que daban. Entró y les dijo: "¿Qué significa tanto llanto y alboroto? La niña no está muerta, está dormida". Y se reían de él.

Entonces Jesús echó fuera a la gente, y con los padres de la niña y sus acompañantes, entró a donde estaba la niña. La tomó de la mano y le dijo: "¡Talitá, kum!", que significa: "¡Óyeme, niña, levántate!" La niña, que tenía doce años, se levantó inmediatamente y se puso a caminar. Todos se quedaron asombrados. Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie y les mandó que le dieran de comer a la niña.
Jul 1, 2018

Thirteenth Sunday in Ordinary Time
Reading 1WIS 1:13-15; 2:23-24

God did not make death,
nor does he rejoice in the destruction of the living.
For he fashioned all things that they might have being;
and the creatures of the world are wholesome,
and there is not a destructive drug among them
nor any domain of the netherworld on earth,
for justice is undying.
For God formed man to be imperishable;
the image of his own nature he made him.
But by the envy of the devil, death entered the world,
and they who belong to his company experience it.

Responsorial PsalmPS 30:2, 4, 5-6, 11, 12, 13

R. (2a) I will praise you, Lord, for you have rescued me.
I will extol you, O LORD, for you drew me clear
and did not let my enemies rejoice over me.
O LORD, you brought me up from the netherworld;
you preserved me from among those going down into the pit.
I will praise you, Lord, for you have rescued me.
Sing praise to the LORD, you his faithful ones,
and give thanks to his holy name.
For his anger lasts but a moment;
a lifetime, his good will.
At nightfall, weeping enters in,
but with the dawn, rejoicing.
R. I will praise you, Lord, for you have rescued me.
Hear, O LORD, and have pity on me;
O LORD, be my helper.
You changed my mourning into dancing;
O LORD, my God, forever will I give you thanks.
R. I will praise you, Lord, for you have rescued me.

Reading 22 COR 8:7, 9, 13-15

Brothers and sisters:
As you excel in every respect, in faith, discourse,
knowledge, all earnestness, and in the love we have for you,
may you excel in this gracious act also.

For you know the gracious act of our Lord Jesus Christ,
that though he was rich, for your sake he became poor, 
so that by his poverty you might become rich.
Not that others should have relief while you are burdened,
but that as a matter of equality
your abundance at the present time should supply their needs,
so that their abundance may also supply your needs,
that there may be equality.
As it is written:
Whoever had much did not have more,
and whoever had little did not have less
.

AlleluiaCF. 2 TM 1:10

R. Alleluia, alleluia.
Our Savior Jesus Christ destroyed death
and brought life to light through the Gospel.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMK 5:21-43 OR 5:21-24, 35B-43

When Jesus had crossed again in the boat
to the other side,
a large crowd gathered around him, and he stayed close to the sea.
One of the synagogue officials, named Jairus, came forward.
Seeing him he fell at his feet and pleaded earnestly with him, saying,
"My daughter is at the point of death.
Please, come lay your hands on her
that she may get well and live."
He went off with him,
and a large crowd followed him and pressed upon him.

There was a woman afflicted with hemorrhages for twelve years.
She had suffered greatly at the hands of many doctors
and had spent all that she had.
Yet she was not helped but only grew worse.
She had heard about Jesus and came up behind him in the crowd
and touched his cloak.
She said, "If I but touch his clothes, I shall be cured."
Immediately her flow of blood dried up.
She felt in her body that she was healed of her affliction.
Jesus, aware at once that power had gone out from him,
turned around in the crowd and asked, "Who has touched my clothes?"
But his disciples said to Jesus,
"You see how the crowd is pressing upon you,
and yet you ask, 'Who touched me?'"
And he looked around to see who had done it.
The woman, realizing what had happened to her,
approached in fear and trembling.
She fell down before Jesus and told him the whole truth.
He said to her, "Daughter, your faith has saved you.
Go in peace and be cured of your affliction."

While he was still speaking,
people from the synagogue official's house arrived and said,
"Your daughter has died; why trouble the teacher any longer?" 
Disregarding the message that was reported,
Jesus said to the synagogue official,
"Do not be afraid; just have faith."
He did not allow anyone to accompany him inside
except Peter, James, and John, the brother of James.
When they arrived at the house of the synagogue official,
he caught sight of a commotion,
people weeping and wailing loudly.
So he went in and said to them,
"Why this commotion and weeping?
The child is not dead but asleep."
And they ridiculed him.
Then he put them all out.
He took along the child's father and mother
and those who were with him
and entered the room where the child was.
He took the child by the hand and said to her, "Talitha koum,"
which means, "Little girl, I say to you, arise!"
The girl, a child of twelve, arose immediately and walked around.
At that they were utterly astounded.
He gave strict orders that no one should know this
and said that she should be given something to eat.
Jun 10, 2018

X Domingo ordinario

Primera lectura 

Gen 3, 9-15
Después de que el hombre y la mujer comieron del fruto del árbol prohibido, el Señor Dios llamó al hombre y le preguntó: “¿Dónde estás?” Éste le respondió: “Oí tus pasos en el jardín; y tuve miedo, porque estoy desnudo, y me escondí”. Entonces le dijo Dios: “¿Y quién te ha dicho que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?”

Respondió Adán: “La mujer que me diste por compañera me ofreció del fruto del árbol y comí”. El Señor Dios dijo a la mujer: “¿Por qué has hecho esto?” Repuso la mujer: “La serpiente me engañó y comí”.

Entonces dijo el Señor Dios a la serpiente:
“Porque has hecho esto,
serás maldita entre todos los animales
y entre todas las bestias salvajes.

Te arrastrarás sobre tu vientre y comerás polvo
todos los días de tu vida.
Pondré enemistad entre ti y la mujer,
entre tu descendencia y la suya;
y su descendencia te aplastará la cabeza,
mientras tú tratarás de morder su talón”.


Salmo Responsorial

Salmo 129, 1-2. 3-4ab. 4c-6.7-8
R. (7) Perdónanos, Señor, y viviremos.
Desde el abismo de mis pecados clamo a ti; 
Señor, escucha mi clamor;
que estén atentos tus oídos 
a mi voz suplicante.  
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Si conservaras el recuerdo de las culpas,
¿quién habría, Señor, que se salvara? 
Pero de ti procede el perdón,
por eso con amor te veneramos.  
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Confío en el Señor,
mi alma espera y confía en su palabra;
mi alma aguarda al Señor.
mucho más que a la aurora el centinela. 
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Como aguarda a la aurora el centinela, 
aguarda Israel del Señor,
porque del Señor viene la misericordia,
y la abundancia de la redención,
y él redimirá a su pueblo
de todas sus iniquidades. 
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.

Segunda lectura

2 Cor 4, 13–5, 1

Hermanos: Como poseemos el mismo espíritu de fe que se expresa en aquel texto de la Escritura: Creo, por eso hablo, también nosotros creemos y por eso hablamos, sabiendo que aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado con ustedes. Y todo esto es para bien de ustedes, de manera que, al extenderse la gracia a más y más personas, se multiplique la acción de gracias para gloria de Dios.

Por esta razón no nos acobardamos; pues aunque nuestro cuerpo se va desgastando, nuestro espíritu se renueva de día en día. Nuestros sufrimientos momentáneos y ligeros nos producen una riqueza eterna, una gloria que los sobrepasa con exceso.

Nosotros no ponemos la mira en lo que se ve, sino en lo que no se ve, porque lo que se ve es transitorio y lo que no se ve es eterno. Sabemos que, aunque se desmorone esta morada terrena, que nos sirve de habitación, Dios nos tiene preparada en el cielo una morada eterna, no construida por manos humanas.


Aclamación antes del Evangelio

Jn 12, 31-32
R. Aleluya, aleluya.
Ya va a ser arrojado el príncipe de este mundo.
Cuando yo sea levantado de la tierra,
atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
R. Aleluya.


Evangelio

Mc 3, 20-35
En aquel tiempo, Jesús entró en una casa con sus discípulos y acudió tanta gente, que no los dejaban ni comer. Al enterarse sus parientes, fueron a buscarlo, pues decían que se había vuelto loco.

Los escribas que habían venido de Jerusalén, decían acerca de Jesús: “Este hombre está poseído por Satanás, príncipe de los demonios, y por eso los echa fuera”.

Jesús llamó entonces a los escribas y les dijo en parábolas: “¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Porque si un reino está dividido en bandos opuestos, no puede subsistir. Una familia dividida tampoco puede subsistir. De la misma manera, si Satanás se rebela contra sí mismo y se divide, no podrá subsistir, pues ha llegado su fin. Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y llevarse sus cosas, si primero no lo ata. Sólo así podrá saquear la casa.

Yo les aseguro que a los hombres se les perdonarán todos sus pecados y todas sus blasfemias. Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo nunca tendrá perdón; será reo de un pecado eterno”. Jesús dijo esto, porque lo acusaban de estar poseído por un espíritu inmundo.

Llegaron entonces su madre y sus parientes; se quedaron fuera y lo mandaron llamar. En torno a él estaba sentada una multitud, cuando le dijeron: “Ahí fuera están tu madre y tus hermanos, que te buscan”.

Él les respondió: “¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?” Luego, mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dijo: “Éstos son mi madre y mis hermanos. Porque el que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre”.
Jun 10, 2018

Tenth Sunday in Ordinary Time

Reading 1GN 3:9-15

After the man, Adam, had eaten of the tree,
the LORD God called to the man and asked him, "Where are you?"
He answered, "I heard you in the garden;
but I was afraid, because I was naked,
so I hid myself."
Then he asked, "Who told you that you were naked?
You have eaten, then,
from the tree of which I had forbidden you to eat!"
The man replied, "The woman whom you put here with me—
she gave me fruit from the tree, and so I ate it."
The LORD God then asked the woman,
"Why did you do such a thing?"
The woman answered, "The serpent tricked me into it, so I ate it."

Then the LORD God said to the serpent:
"Because you have done this, you shall be banned
from all the animals
and from all the wild creatures;
on your belly shall you crawl,
and dirt shall you eat
all the days of your life.
I will put enmity between you and the woman,
and between your offspring and hers;
he will strike at your head,
while you strike at his heel."

Responsorial PsalmPS 130:1-2, 3-4, 5-6, 7-8

R. (7bc) With the Lord there is mercy, and fullness of redemption.
Out of the depths I cry to you, O LORD;
LORD, hear my voice!
Let your ears be attentive
to my voice in supplication.
R. With the Lord there is mercy, and fullness of redemption.
If you, O LORD, mark iniquities,
LORD, who can stand?
But with you is forgiveness,
that you may be revered.
R. With the Lord there is mercy, and fullness of redemption.
I trust in the LORD;
my soul trusts in his word.
More than sentinels wait for the dawn,
let Israel wait for the LORD.
R. With the Lord there is mercy, and fullness of redemption.
For with the LORD is kindness
and with him is plenteous redemption
and he will redeem Israel
from all their iniquities.
R. With the Lord there is mercy, and fullness of redemption.

Reading 22 COR 4:13—5:1

Brothers and sisters:
Since we have the same spirit of faith,
according to what is written, I believed, therefore I spoke,
we too believe and therefore we speak,
knowing that the one who raised the Lord Jesus
will raise us also with Jesus
and place us with you in his presence.
Everything indeed is for you,
so that the grace bestowed in abundance on more and more people
may cause the thanksgiving to overflow for the glory of God.
Therefore, we are not discouraged;
rather, although our outer self is wasting away,
our inner self is being renewed day by day.
For this momentary light affliction
is producing for us an eternal weight of glory
beyond all comparison,
as we look not to what is seen but to what is unseen;
for what is seen is transitory, but what is unseen is eternal.
For we know that if our earthly dwelling, a tent,
should be destroyed,
we have a building from God,
a dwelling not made with hands, eternal in heaven.

AlleluiaJN 12:31B-32

R. Alleluia, alleluia.
Now the ruler of the world will be driven out, says the Lord;
and when I am lifted up from the earth, I will draw everyone to myself.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMK 3:20-35

Jesus came home with his disciples.
Again the crowd gathered,
making it impossible for them even to eat.
When his relatives heard of this they set out to seize him,
for they said, "He is out of his mind."
The scribes who had come from Jerusalem said,
"He is possessed by Beelzebul,"
and "By the prince of demons he drives out demons."

Summoning them, he began to speak to them in parables,
"How can Satan drive out Satan?
If a kingdom is divided against itself,
that kingdom cannot stand.
And if a house is divided against itself,
that house will not be able to stand.
And if Satan has risen up against himself
and is divided, he cannot stand;
that is the end of him.
But no one can enter a strong man's house to plunder his property
unless he first ties up the strong man.
Then he can plunder the house.
Amen, I say to you,
all sins and all blasphemies that people utter will be
forgiven them.
But whoever blasphemes against the Holy Spirit
will never have forgiveness,
but is guilty of an everlasting sin."
For they had said, "He has an unclean spirit."

His mother and his brothers arrived.
Standing outside they sent word to him and called him.
A crowd seated around him told him,
"Your mother and your brothers and your sisters
are outside asking for you."
But he said to them in reply,
"Who are my mother and my brothers?"
And looking around at those seated in the circle he said,
"Here are my mother and my brothers.
For whoever does the will of God
is my brother and sister and mother."
Jun 3, 2018

Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo
Leccionario: 168

Primera lectura 

Ex 24, 3-8
En aquellos días, Moisés bajó del monte Sinaí y refirió al pueblo todo lo que el Señor le había dicho y los mandamientos que le había dado. Y el pueblo contestó a una voz: “Haremos todo lo que dice el Señor”.

Moisés puso por escrito todas las palabras del Señor. Se levantó temprano, construyó un altar al pie del monte y puso al lado del altar doce piedras conmemorativas, en representación de las doce tribus de Israel.

Después mandó a algunos jóvenes israelitas a ofrecer holocaustos e inmolar novillos, como sacrificios pacíficos en honor del Señor. Tomó la mitad de la sangre, la puso en vasijas y derramó sobre el altar la otra mitad.

Entonces tomó el libro de la alianza y lo leyó al pueblo, y el pueblo respondió: “Obedeceremos. Haremos todo lo que manda el Señor”.

Luego Moisés roció al pueblo con la sangre, diciendo: “Ésta es la sangre de la alianza que el Señor ha hecho con ustedes, conforme a las palabras que han oído”.


Salmo Responsorial

Salmo 115, 12-13. 15 y 16bc. 17-18
R. (13) Levantaré el cáliz de la salvación.
¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Levantaré el cáliz de la salvación,
e invocaré el nombre del Señor. 
R. Levantaré el cáliz de la salvación.
A los ojos del Señor es muy penoso
que mueran sus amigos. 
De la muerte, Señor, me has librado, 
A mí, tu esclavo e hijo de tu esclava. 
R. Levantaré el cáliz de la salvación.
Te ofreceré con gratitud un sacrificio
e invocaré tu nombre.
Cumpliré mis promesas al Señor 
ante todo su pueblo. 
R. Levantaré el cáliz de la salvación.


Segunda lectura

Heb 9, 11-15
Hermanos: Cuando Cristo se presentó como sumo sacerdote que nos obtiene los bienes definitivos, penetró una sola vez y para siempre en el “lugar santísimo”, a través de una tienda, que no estaba hecha por mano de hombres, ni pertenecía a esta creación. No llevó consigo sangre de animales, sino su propia sangre, con la cual nos obtuvo una redención eterna.

Porque si la sangre de los machos cabríos y de los becerros y las cenizas de una ternera, cuando se esparcían sobre los impuros, eran capaces de conferir a los israelitas una pureza legal, meramente exterior, ¡cuánto más la sangre de Cristo purificará nuestra conciencia de todo pecado, a fin de que demos culto al Dios vivo, ya que a impulsos del Espíritu Santo, se ofreció a sí mismo como sacrificio inmaculado a Dios, y así podrá purificar nuestra conciencia de las obras que conducen a la muerte, para servir al Dios vivo!

Por eso, Cristo es el mediador de una alianza nueva. Con su muerte hizo que fueran perdonados los delitos cometidos durante la antigua alianza, para que los llamados por Dios pudieran recibir la herencia eterna que él les había prometido.

Secuencia


Al Salvador alabemos,
que es nuestro pastor y guía.
Alabémoslo con himnos
y canciones de alegría.

Alabémoslo sin límites
y con nuestras fuerzas todas;
pues tan grande es el Señor,
que nuestra alabanza es poca.

Gustosos hoy aclamamos
a Cristo, que es nuestro pan,
pues él es el pan de vida,
que nos da vida inmortal.

Doce eran los que cenaban
y les dio pan a los doce.
Doce entonces lo comieron,
y, después, todos los hombres.

Sea plena la alabanza
y llena de alegres cantos;
que nuestra alma se desborde
en todo un concierto santo.

Hoy celebramos con gozo
la gloriosa institución
de este banquete divino,
el banquete del Señor.

Ésta es la nueva Pascua,
Pascua del único Rey,
que termina con la alianza
tan pesada de la ley.

Esto nuevo, siempre nuevo,
es la luz de la verdad,
que sustituye a lo viejo
con reciente claridad.

En aquella última cena
Cristo hizo la maravilla
de dejar a sus amigos
el memorial de su vida.

Enseñados por la Iglesia,
consagramos pan y vino,
que a los hombres nos redimen,
y dan fuerza en el camino.

Es un dogma del cristiano
que el pan se convierte en carne,
y lo que antes era vino
queda convertido en sangre.

Hay cosas que no entendemos,
pues no alcanza la razón;
mas si las vemos con fe,
entrarán al corazón.

Bajo símbolos diversos
y en diferentes figuras,
se esconden ciertas verdades
maravillosas, profundas.

Su sangre es nuestra bebida;
su carne, nuestro alimento;
pero en el pan o en el vino
Cristo está todo completo.

Quien lo come no lo rompe,
no lo parte ni divide;
él es el todo y la parte;
vivo está en quien lo recibe.

Puede ser tan sólo uno
el que se acerca al altar,
o pueden ser multitudes:
Cristo no se acabará.

Lo comen buenos y malos,
con provecho diferente;
no es lo mismo tener vida
que ser condenado a muerte.

A los malos les da muerte
y a los buenos des da vida.
¡Qué efecto tan diferente
tiene la misma comida!

Si lo parten, no te apures;
sólo parten lo exterior;
en el mínimo fragmento
entero late el Señor.

Cuando parten lo exterior
sólo parten lo que has visto;
no es una disminución
de la persona de Cristo.

*El pan que del cielo baja
es comida de viajeros.
Es un pan para los hijos.
¡No hay que tirarlo a los perros!

Isaac, el inocente,
es figura de este pan,
con el cordero de Pascua
y el misterioso maná.

Ten compasión de nosotros,
buen pastor, pan verdadero.
Apaciéntanos y cuídanos
y condúcenos al cielo.

Todo lo puedes y sabes,
pastor de ovejas, divino.
Concédenos en el cielo
gozar la herencia contigo.
Amén.

Aclamación antes del Evangelio

Jn 6, 51

R. Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor;
el que coma de este pan vivirá para siempre.
R. Aleluya.


Evangelio

Mc 14, 12-16. 22-26
El primer día de la fiesta de los panes Azimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le preguntaron a Jesús sus discípulos: “¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?” Él les dijo a dos de ellos: “Vayan a la ciudad. Encontrarán a un hombre que lleva un cántaro de agua; síganlo y díganle al dueño de la casa en donde entre: ‘El Maestro manda preguntar: ¿Dónde está la habitación en que voy a comer la Pascua con mis discípulos?’ Él les enseñará una sala en el segundo piso, arreglada con divanes. Prepárennos allí la cena”. Los discípulos se fueron, llegaron a la ciudad, encontraron lo que Jesús les había dicho y prepararon la cena de Pascua.

Mientras cenaban, Jesús tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio a sus discípulos, diciendo: “Tomen: esto es mi cuerpo”. Y tomando en sus manos una copa de vino, pronunció la acción de gracias, se la dio, todos bebieron y les dijo: “Ésta es mi sangre, sangre de la alianza, que se derrama por todos. Yo les aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día en que beba el vino nuevo en el Reino de Dios”.

Después de cantar el himno, salieron hacia el monte de los Olivos.
Jun 3, 2018

The Solemnity of the Most Holy Body and Blood of Christ
Lectionary: 168

Reading 1EX 24:3-8

When Moses came to the people
and related all the words and ordinances of the LORD,
they all answered with one voice,
"We will do everything that the LORD has told us."
Moses then wrote down all the words of the LORD and,
rising early the next day,
he erected at the foot of the mountain an altar
and twelve pillars for the twelve tribes of Israel.
Then, having sent certain young men of the Israelites
to offer holocausts and sacrifice young bulls
as peace offerings to the LORD,
Moses took half of the blood and put it in large bowls;
the other half he splashed on the altar.
Taking the book of the covenant, he read it aloud to the people,
who answered, "All that the LORD has said, we will heed and do."
Then he took the blood and sprinkled it on the people, saying,
"This is the blood of the covenant
that the LORD has made with you
in accordance with all these words of his."

Responsorial PsalmPS 116:12-13, 15-16, 17-18

R. (13) I will take the cup of salvation, and call on the name of the Lord.
or:
R. Alleluia.
How shall I make a return to the LORD
for all the good he has done for me?
The cup of salvation I will take up,
and I will call upon the name of the LORD.
R. I will take the cup of salvation, and call on the name of the Lord.
or:
R. Alleluia.
Precious in the eyes of the LORD
is the death of his faithful ones.
I am your servant, the son of your handmaid;
you have loosed my bonds.
R. I will take the cup of salvation, and call on the name of the Lord.
or:
R. Alleluia.
To you will I offer sacrifice of thanksgiving,
and I will call upon the name of the LORD.
My vows to the LORD I will pay
in the presence of all his people.
R. I will take the cup of salvation, and call on the name of the Lord.
or:
R. Alleluia.

Reading 2HEB 9:11-15

Brothers and sisters:
When Christ came as high priest
of the good things that have come to be,
passing through the greater and more perfect tabernacle
not made by hands, that is, not belonging to this creation,
he entered once for all into the sanctuary,
not with the blood of goats and calves
but with his own blood, thus obtaining eternal redemption.
For if the blood of goats and bulls
and the sprinkling of a heifer's ashes
can sanctify those who are defiled
so that their flesh is cleansed,
how much more will the blood of Christ,
who through the eternal Spirit offered himself unblemished to God,
cleanse our consciences from dead works
to worship the living God.

For this reason he is mediator of a new covenant:
since a death has taken place for deliverance
from transgressions under the first covenant,
those who are called may receive the promised eternal inheritance.

Sequence

Lauda Sion

Laud, O Zion, your salvation,
Laud with hymns of exultation,
Christ, your king and shepherd true:

Bring him all the praise you know,
He is more than you bestow.
Never can you reach his due.

Special theme for glad thanksgiving
Is the quick’ning and the living
Bread today before you set:

From his hands of old partaken,
As we know, by faith unshaken,
Where the Twelve at supper met.

Full and clear ring out your chanting,
Joy nor sweetest grace be wanting,
From your heart let praises burst:

For today the feast is holden,
When the institution olden
Of that supper was rehearsed.

Here the new law’s new oblation,
By the new king’s revelation,
Ends the form of ancient rite:

Now the new the old effaces,
Truth away the shadow chases,
Light dispels the gloom of night.

What he did at supper seated,
Christ ordained to be repeated,
His memorial ne’er to cease:

And his rule for guidance taking,
Bread and wine we hallow, making
Thus our sacrifice of peace.

This the truth each Christian learns,
Bread into his flesh he turns,
To his precious blood the wine:

Sight has fail’d, nor thought conceives,
But a dauntless faith believes,
Resting on a pow’r divine.

Here beneath these signs are hidden
Priceless things to sense forbidden;
Signs, not things are all we see:

Blood is poured and flesh is broken,
Yet in either wondrous token
Christ entire we know to be.

Whoso of this food partakes,
Does not rend the Lord nor breaks;
Christ is whole to all that taste:

Thousands are, as one, receivers,
One, as thousands of believers,
Eats of him who cannot waste.

Bad and good the feast are sharing,
Of what divers dooms preparing,
Endless death, or endless life.

Life to these, to those damnation,
See how like participation
Is with unlike issues rife.

When the sacrament is broken,
Doubt not, but believe ‘tis spoken,
That each sever’d outward token
doth the very whole contain.

Nought the precious gift divides,
Breaking but the sign betides
Jesus still the same abides,
still unbroken does remain.

The shorter form of the sequence begins here.

Lo! the angel’s food is given
To the pilgrim who has striven;
see the children’s bread from heaven,
which on dogs may not be spent.

Truth the ancient types fulfilling,
Isaac bound, a victim willing,
Paschal lamb, its lifeblood spilling,
manna to the fathers sent.

Very bread, good shepherd, tend us,
Jesu, of your love befriend us,
You refresh us, you defend us,
Your eternal goodness send us
In the land of life to see.

You who all things can and know,
Who on earth such food bestow,
Grant us with your saints, though lowest,
Where the heav’nly feast you show,
Fellow heirs and guests to be. Amen. Alleluia.

AlleluiaJN 6:51

R. Alleluia, alleluia.
I am the living bread that came down from heaven,
says the Lord;
whoever eats this bread will live forever.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMK 14:12-16, 22-26

On the first day of the Feast of Unleavened Bread,
when they sacrificed the Passover lamb,
Jesus’ disciples said to him,
"Where do you want us to go
and prepare for you to eat the Passover?"
He sent two of his disciples and said to them,
"Go into the city and a man will meet you,
carrying a jar of water.
Follow him.
Wherever he enters, say to the master of the house,
'The Teacher says, "Where is my guest room
where I may eat the Passover with my disciples?"'
Then he will show you a large upper room furnished and ready.
Make the preparations for us there."
The disciples then went off, entered the city,
and found it just as he had told them;
and they prepared the Passover.
While they were eating,
he took bread, said the blessing,
broke it, gave it to them, and said,
"Take it; this is my body."
Then he took a cup, gave thanks, and gave it to them,
and they all drank from it.
He said to them,
"This is my blood of the covenant,
which will be shed for many.
Amen, I say to you,
I shall not drink again the fruit of the vine
until the day when I drink it new in the kingdom of God."
Then, after singing a hymn,
they went out to the Mount of Olives.
May 20, 2018

Domingo de Pentecostés - Misa del día
Leccionario: 63

Primera lectura 

Hch 2, 1-11
El día de Pentecostés, todos los discípulos estaban reunidos en un mismo lugar. De repente se oyó un gran ruido que venía del cielo, como cuando sopla un viento fuerte, que resonó por toda la casa donde se encontraban. Entonces aparecieron lenguas de fuego, que se distribuyeron y se posaron sobre ellos; se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en otros idiomas, según el Espíritu los inducía a expresarse.

En esos días había en Jerusalén judíos devotos, venidos de todas partes del mundo. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma.

Atónitos y llenos de admiración, preguntaban: "¿No son galileos, todos estos que están hablando? ¿Cómo, pues, los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay medos, partos y elamitas; otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene. Algunos somos visitantes, venidos de Roma, judíos y prosélitos; también hay cretenses y árabes. Y sin embargo, cada quien los oye hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua".


Salmo Responsorial

Salmo 103, 1ab y 24ac. 29bc-30. 31 y 34
R. (cf 30) Envía, Señor, tu Espíritu, a renovar la tierra. Aleluya.
Bendice, al Señor, alma mía;
Señor y Dios mío, inmensa es su grandeza. 
Te vistes de belleza y majestad,
la luz te envuelve como un manto.  
R. Envía, Señor, tu Espíritu, a renovar la tierra. Aleluya.
Si retiras ti aliento, 
toda creatura muere y vuelve al polvo.
Pero envías tu espíritu, que da vida,
y renuevas el aspecto de la tierra.  
R. Envía, Señor, tu Espíritu, a renovar la tierra. Aleluya.
Que Dios sea glorificado para siempre
y se goce en sus creaturas.
Ojalá que le agraden mis palabras
y yo me alegraré en el Señor.  
R. Envía, Señor, tu Espíritu, a renovar la tierra. Aleluya.


Segunda lectura

1 Cor 12, 3b-7. 12-13
Hermanos: Nadie puede llamar a Jesús "Señor", si no es bajo la acción del Espíritu Santo.

Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo. En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. 

Porque así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos, forman un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque todos nosotros, seamos judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu.

O bien:

Gal 5, 16-25

Hermanos: Los exhorto a que vivan de acuerdo con las exigencias del Espíritu; así no se dejarán arrastrar por el desorden egoísta del hombre. Este desorden está en contra del Espíritu de Dios, y el Espíritu está en contra de ese desorden. Y esta oposición es tan radical, que les impide a ustedes hacer lo que querrían hacer. Pero si los guía el Espíritu, ya no están ustedes bajo el dominio de la ley.

Son manifiestas las obras que proceden del desorden egoísta del hombre: la lujuria, la impureza, el libertinaje, la idolatría, la brujería, las enemistades, los pleitos, las rivalidades, la ira, las rencillas, las divisiones, las discordias, las envidias, las borracheras, las orgías y otras cosas semejantes. Respecto a ellas les advierto, como ya lo hice antes, que quienes hacen estas cosas no conseguirán el Reino de Dios.

En cambio, los frutos del Espíritu Santo son: el amor, la alegría, la paz, la generosidad, la benignidad, la bondad, la fidelidad, la mansedumbre y el dominio de sí mismo. Ninguna ley existe que vaya en contra de estas cosas.

Y los que son de Jesucristo ya han crucificado su egoísmo, junto con sus pasiones y malos deseos. Si tenemos la vida del Espíritu, actuemos conforme a ese mismo Espíritu.

Secuencia


Ven, Dios Espíritu Santo,
y envíanos desde el cielo
tu luz, para iluminarnos. 

Ven ya, padre de los pobres, 
luz que penetra en las almas, 
dador de todos los dones. 

Fuente de todo consuelo, 
amable huésped de alma, 
paz en las horas de duelo.

Eres pausa en al trabajo; 
brisa, en un clima de fuego; 
consuelo, en medio del llanto. 

Ven, luz santificadora, 
y entra hasta el fondo del alma 
de todos los que te adoran. 

Sin tu inspiración 
divina los hombres nada 
podemos y el pecado nos domina.

Lava nuestras inmundicias, 
fecunda nuestras desiertos 
y cura nuestras heridas. 

Doblega nuestra soberbia, 
calienta nuestras frialdad, 
endereza nuestras sendas.

Concede a aquellos que ponen 
en ti su fe y su confianza 
tus siete sagrados dones.

Danos virtudes y méritos, 
danos una buena muerte 
y contigo el gozo eterno.


Aclamación antes del Evangelio

 
R. Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles
y enciende en ellos el fuego de tu amor.
R. Aleluya.


Evangelio

Jn 20, 19-23
Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: "La paz esté con ustedes". Dicho esto, les mostró las manos y el costado. 

Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: "La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo". 

Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: "Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar".

O bien:

Jn 15, 26-27; 16, 12-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré a ustedes de parte del Padre, el Espíritu de la verdad que procede del Padre, él dará testimonio de mí y ustedes también darán testimonio, pues desde el principio han estado conmigo.

Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a suceder. Él me glorificará, porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomará de lo mío y se lo comunicará a ustedes".
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